Juez Dredd: Con uñas y dientes es un volumen que demuestra que Judge Dredd continúa plenamente vigente. Lejos de vivir únicamente de la nostalgia, estas nuevas historias logran actualizar sus conflictos

Si algo está dejando claro la recuperación de gran parte de las aventuras de Judge Dredd por parte de Dolmen Editorial es que el mítico juez futurista sigue más vivo y vigente que nunca. Creado en 1977 para la revista británica 2000 AD por el guionista John Wagner y el dibujante Carlos Ezquerra, Dredd continúa siendo uno de los personajes más fascinantes y actuales de la ciencia ficción. Y quizá lo más sorprendente es comprobar cómo muchas de las ideas distópicas que planteaban aquellas historias hoy resultan inquietantemente cercanas.
La prueba de su enorme vigencia es que el personaje sigue protagonizando nuevas aventuras dentro del universo de 2000 AD, relatos que no solo expanden su mitología, sino que también profundizan en su personalidad y en los conflictos morales de Mega-City Uno. En una época marcada por el auge del autoritarismo, la vigilancia masiva y la polarización política, el mundo de Dredd ya no parece tan lejano. De hecho, muchas de las tensiones sociales y políticas que reflejan sus historias encuentran hoy eco en la realidad contemporánea, especialmente en una sociedad donde la ley y el control parecen imponerse cada vez con mayor dureza.

Un cómic intenso, violento y muy entretenido que confirma que el juez más duro de Mega-City Uno aún tiene mucho que decir
Juez Dredd: Con uñas y dientes confirma precisamente esa capacidad del personaje para seguir evolucionando sin perder su esencia. Este nuevo volumen publicado por Dolmen Editorial reúne varias historias recientes con guion de Rob Williams, dibujo de Guéra y color de Giulia Brusco, ofreciendo aventuras modernas, violentas y plenamente conectadas con el presente.
El tomo se abre con una breve introducción originalmente publicada en 2004, que sirve como recordatorio del tono épico y brutal que siempre ha acompañado al personaje. Sin embargo, lo realmente potente llega con “Con uñas y dientes”, la historia principal publicada en 2024. La aventura, que homenajea claramente al clásico Tierra Maldita, arranca con el “accidente” de la nave en la que viajaban Dredd y varios jueces. Perdidos en un paisaje helado, radiactivo y completamente hostil, deberán sobrevivir enfrentándose tanto a un grupo de mutantes que no los recibe precisamente con los brazos abiertos como a una gigantesca bestia sedienta de sangre que convierte cada página en una lucha desesperada por seguir con vida.

Aquí, Rob Williams apuesta por la acción más directa y descarnada, construyendo una historia de supervivencia pura y dura en la que Dredd vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los personajes más implacables del cómic británico. El ritmo no da tregua y el apartado visual refuerza constantemente esa sensación de peligro permanente. Y sí, ver al juez enfrentarse a un oso mutante gigante resulta tan brutal y satisfactorio como suena.
La siguiente historia del volumen, “Túneles”, publicada en 2025, cambia parcialmente de registro para ofrecer una aventura mucho más cercana al thriller de persecución. En ella, Dredd debe dar caza a un juez renegado responsable de una brutal matanza en Mega-City Uno. La investigación lo llevará a enfrentarse a cárteles criminales en Barranquilla, a cruzarse con ecos de los terroristas de Total War y a adentrarse en una versión mutante y salvaje del Amazonas, repleta de peligros.

En este relato reaparece el Dredd más clásico: obsesionado con el cumplimiento de la ley, incapaz de cuestionar realmente el sistema y dispuesto a enfrentarse él solo a cualquier enemigo si la situación lo exige. Lo interesante es comprobar cómo el personaje apenas ha cambiado en esencia, pero sí ha ganado matices gracias al paso del tiempo y al contexto político actual que rodea sus historias.
El cómic concluye con “La hora de la verdad”, publicada originalmente en 2014, una historia mucho más oscura y crepuscular. Aquí, Dredd debe detener a un fanático armado con gases tóxicos capaces de anular la voluntad de las personas y provocar una masacre a gran escala. Nos encontramos ante un juez envejecido, lleno de cicatrices físicas y emocionales, que empieza incluso a desconfiar de sus propios sentidos y de sus ojos biónicos, diseñados precisamente para evitar cualquier tipo de ilusión o manipulación.
La historia introduce un tono más melancólico y reflexivo, mostrando a un Dredd agotado por décadas de violencia y sacrificios. Ya no es únicamente la encarnación fría e inquebrantable de la ley; también es un hombre marcado por el tiempo, por las guerras y por el peso de una ciudad imposible de salvar del todo. Ese enfoque más humano añade profundidad al personaje y demuestra que todavía quedan muchos caminos interesantes por explorar dentro de su universo.

Respecto al dibujo de R. M. Guéra, nos encontramos ante unas historias rebosantes de detalle, violencia y crudeza visual, pero siempre impregnadas de ese tono oscuro y de urgencia dramática que define las mejores aventuras de Juez Dredd. Su trazo áspero y realista aporta una enorme fuerza narrativa, logrando que cada página transmita tensión, suciedad y peligro constante. Se trata, sin duda, de un trabajo maduro y muy sólido, capaz de alternar la brutalidad más salvaje con momentos de una belleza visual realmente impactante.
En definitiva, Con uñas y dientes es un volumen que demuestra que Judge Dredd continúa plenamente vigente. Lejos de vivir únicamente de la nostalgia, estas nuevas historias logran actualizar sus conflictos y conectar con las inquietudes del presente sin traicionar la esencia del personaje. Un cómic intenso, violento y muy entretenido que confirma que el juez más duro de Mega-City Uno aún tiene mucho que decir.
Fuente: Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx en nuevatribuna.es

youtube.com/carabanchelnet | tiktok.com/@carabanchelnet
