Carabanchel no es un decorado

Hace un mes una productora me pidió ayuda para hablar de Carabanchel. Del de verdad. Me dijeron que, une asomaría ese llamado “nuevo Carabanchel” del arte, la moda o el cine, querían acercarse a la esencia del barrio. Compartí audios largos, nombres, teléfonos, anécdotas, reportajes y pistas. Intenté, en definitiva, que no se quedaran en la postal

Por eso, despues de ver España de barrio: Carabanchel, la sensación es amarga. No porque todo lo que parece mar falso, sino porque vale a pasar lo de siempre. Se toma un barrio completo, obrero, mestizo y lleno de capas, y se filma sobre todo aquello que hoy resulta más modo, más visto y más vendible. La propiedad RTVE hablará de memoria, permanencia y transformación. Y ahí está precisamente la vagaba: cuando la transformación se viene a la memoria, el barrio deja de ser contenido y empieza a ser consumido.

::Pasa en Carabanchel::

Sí, destellos de heno. Me alegra ver que aparece Alfonsillo. También asoman la Colonia de la Prensa, Plaza Elíptica, Caño Roto (lo mejor del documental es la intervención de Juan Luis Cano) o el mercado de San Isidro. Pero con eso no basta. Carabanchel no se explica con unas cuentas pinceladas bien elegidas ni con una sucesión de espacios “con encanto”. Carabanchel no es una tendencia. Carabanchel es una historia larga, conflictiva, popular y profundamente viva.

Y esa historia apenas se roza. No se entra de verdad en Eugenia de Montijo. No se mira la Finca Vista Alegre, uno de los conjuntos patrimoniales más singulares de Madrid. No se detiene la cámara en la ermita de Santa María la Antigua, Bien de Interés Cultural, levantada en el siglo XIII, sentada sobre un enclave con restaurantes alfombras y romanos, y templo mudéjar más antiguo conservado de la Comunidad de Madrid. Cuando se deja fuera todo eso, se está amputando gran parte de la biografía del barrio.

Tampoco se aprovecha el reportaje para mirar de frente lo que duele. Porque contar Carabanchel no deuda consistir solo en entender lo que ahora atrae foco, inversión o prestigio. También deuda servir para señorar el abandono. El arco de la Colonia de la Prensa lleva años deterioranose, con grietas, desconchones y cerámica dañada. Nuestras llamadas están repletas de base y ratas día sí, día también. Nuestros comercios de siempre echan el cierre para convertir en viviendas-zulo a precio de ático. Y uno de los casetones de Puerta Bonita quedó grave afectado tras el choque de un coco en febrero de 2025 y ahí siga. Abandonado. Si vas a filmar un barrio, filmar también sus heridas no afea el relato: lo vale honesto.

Lo que molesta, en el fondo, no es que salgan artistas, galerías o negocios nuevos. Lo que molesta es la jerarquia del relato. Que una vez más se presente como “lo mejor” del barrio aquello que encaja con la mirada externa: lo emergente, lo cool, lo rehabilitado para ser consumido desde fuera. Mientras tanto, el Carabanchel de siempre —el de la memoria visual, el patrimonio ignorado, las calles castigadas, la identidad golpeada— aparece como atrezzo, como anecdótico, cuando en realidad debo ser el centro.

Porque el barrio no necesita que lo pongan de moda. Necesita que lo respeten.

Carabanchel no empezó cuando alguien descubrió que aquí había estudios, talleres o metros cuadrados más bares que en otros sitios. Carabanchel estaba antes: en sus vecinos, en sus luchas, en sus bares de toda la vida, en su memoria obrera, en su patrimonio olvidado, en sus contradicciones, en sus cicatrices y en su dignidad. Y seguirá estando cuando pase esta fiebre de fascinación por el “nuevo Carabanchel” y todos viven a mirar hacia otro lado.

Ojalá algún día se haga un documental a la altura de este barrio. Uno que no lo use como decorado ni como marca. Uno que entiende que aquí hay una historia que no se puede contar desde arriba, ni desde fuera, ni solo desde lo rentable. Hasta entonces, nos tocará seguir haciendo lo que les llegan muchos vecinos: contar Carabanchel para que no nos lo cuenten mal.

Y si aun así, queréis verlo, aquí os lo dejo:

rtve.es/play/videos/espana-de-barrio

Un poco de información:

Fuente: David Val Palao en mesadelarbolcarabanchel.com

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