- Cinco de las muertes se debieron a patologías no traumáticas, infartos y derrames
- CCOO reclama que se investigue el papel del calor

Durante el pasado mes de agosto de 2026 se han producido 7 accidentes laborales mortales, según los datos oficiales provisionales, frente a los 3 registrados en agosto de 2025. Y hay un dato que obliga a detenerse: el número total de accidentes del mes ha sido prácticamente idéntico al del año pasado, 5.892 frente a 5.893. Se accidenta la misma gente, pero se muere más del doble. La gravedad también aumentó: 32 accidentes graves frente a los 29 de agosto de 2025.
Las siete muertes se produjeron durante la jornada de trabajo y ninguna en el trayecto de ida o vuelta. Cuatro corresponden al sector Servicios (una de ellas por una infección contraída durante un desplazamiento de trabajo en el extranjero y tres por patología no traumática), dos a la Construcción (ambas por patología no traumática), y una a la Industria (por el golpe de un bastidor ferroviario). En total, cinco de los siete fallecimientos fueron infartos, derrames y otras patologías no traumáticas ocurridas en el propio centro de trabajo.
En el acumulado del año, la Comunidad de Madrid suma 50 personas fallecidas entre enero y agosto, frente a las 52 del mismo periodo de 2025. Ese leve descenso, sin embargo, no describe lo que está ocurriendo:
- los accidentes graves pasan de 284 a 321, un 13 % más;
- las víctimas en desplazamientos aumentan: un 7,3 % más de accidentes y 13 muertes in itinere, frente a 9 (un 44 % más);
- la Construcción, con 14 de las 37 muertes en jornada acumuladas, sigue concentrando cuatro de cada diez pese a generar apenas 1 de cada 6 accidentes que ocurre durante la jornada de trabajo.
Para CCOO de Madrid, que cinco de las siete muertes del mes más caluroso del año sean patologías no traumáticas obliga a mirar hacia el calor.
La exposición a altas temperaturas agrava la carga cardiovascular, y dos de esas muertes se produjeron en la Construcción, donde se trabaja a la intemperie.
Estas muertes se registran como patologías comunes, no se investigan como accidente de trabajo y desaparecen de la estadística sin que nadie revise si aquel día había aviso de la AEMET, si se adaptó la jornada o si existía siquiera una evaluación del riesgo térmico. Por eso el sindicato exige que se investigue.
A ese infrarreconocimiento se suma todo lo que, además, agosto concentra: plantillas al mínimo, jornadas encadenadas y una carga de trabajo que las empresas siguen sin evaluar como lo que es, un riesgo laboral.
CCOO exige que la evaluación de riesgos incorpore de una vez las condiciones térmicas y la organización del trabajo, que se investigue cada patología no traumática ocurrida en el centro de trabajo, planes de movilidad frente al aumento de los siniestros en el trayecto y un refuerzo urgente de los medios de la Inspección de Trabajo y del IRSST.
Fuente: madrid.ccoo.es
