La Plataforma Ciudadana por el Centro de Memoria Cárcel de Carabanchel, que sigue esperando respuesta a su petición formal para declarar los terrenos de la cárcel Lugar de Memoria en virtud de la Ley de Memoria Democrática, acaban de presentar la última versión de su propuesta para constituir en los terrenos de la antigua prisión un Centro de Memoria. En 2022 el gobierno se comprometió con el proyecto aunque durante esta legislatura no se han producido avances conocidos.

Este mes de abril ha salido la última versión de las bases para un Centro de Memoria de la Cárcel de Carabanchel, una propuesta del movimiento vecinal y memorialista cuyas raíces hay que buscar después del cierre del centro penitenciario en 1998, cuando apareció la plataforma Salvemos Carabanchel. En 2019 tomó el relevo de la reivindicación la Plataforma Ciudadana por el Centro de Memoria Cárcel de Carabanchel, que ha venido luchando desde entonces para que en los terrenos de la cárcel franquista anide la Memoria Democrática de los represaliados y resistentes durante la dictadura a pesar de que, ya en su día, fue derribado el complejo, no sin manifestaciones en contra de la decisión.
Durante la anterior legislatura, el gobierno expresó la intención de levantar en una de las parcelas que el Ministerio de Interior se quedará en el ámbito un Centro de Memoria. Se produjeron conversaciones entonces entre la Plataforma, la Secretaría de Estado y el propio Ministerio de Interior, y se llevaron a cabo unas jornadas técnicas sobre centros de la memoria. Sin embargo, las urgencias del cambio de legislatura enfriaron el asunto que, de momento, no ha vuelto a aflorar. “Había una voluntad expresa que no se llegó a concretar por escrito como hubiéramos querido, hemos vuelto a escribir a Interior y a la Secretaría pero de momento no hemos obtenido respuesta. Entendemos que la voluntad debería seguir ahí pero por ahora no sabemos nada”, explican desde la plataforma ciudadana.
Por otro lado, el artículo 58 de la Ley de Memoria Democrática obliga a la construcción de un Centro de la Memoria Democrática. No se trata del mismo proyecto ni necesariamente tiene que estar ubicado en Carabanchel pero que podría suponer una oportunidad. Quizá, ahora que se empiezan a conocer detalles sobre el Plan Parcial, el Centro de Memoria vuelva al primer plano, de hecho, el portavoz de Urbanismo del PSOE en Madrid ha hecho un largo hilo en X sobre la reurbanización del área donde menciona los 300.000 reservados para el proyecto, que proceden de una negociación de Más Madrid en los últimos presupuestos cuya finalidad aún no se ha detallado (evidentemente, es una cantidad muy inferior a la que requiere la construcción). Mientras, en la Plataforma siguen trabajando en mejorar su propuesta.
Una reivindicación de largo aliento
Al contrario que ha sucedido con otros centros de la misma naturaleza, el complejo panóptico de Carabanchel no se quiso reconvertir para otros usos públicos. El Ministerio del Interior y el Ayuntamiento, de la mano, decidieron recalificar sus terrenos como residenciales, quedando recogido así ya en el Plan General de Ordenación Urbana de 1997. En el ínterin, el edificio fue abandonado a su suerte, sin que la cercana ubicación de la comisaría de Latina sirviera para frenar su constante vandalización.
Pero desde el minuto uno, colectivos de ex presos y vecinales comenzaron una lucha mantenida en el tiempo por conservar el edificio como lugar de memoria y usar los terrenos, a la vez, para paliar las carencias dotacionales de los distritos de Carabanchel y Latina. Ambas reivindicaciones fueron confluyendo en un proyecto ciudadano conjunto que llega hasta día de hoy.
En 2008 el gobierno del PSOE, titular de los terrenos, derribó la cárcel obviando el informe favorable para la declaración BIC del edificio. Memoricidio, dijeron los activistas por el Centro de Memoria. Sin embargo, el terreno ha seguido siendo objeto de reivindicación, a la vez que ha crecido el movimiento hermano por usar el ámbito para dotaciones públicas en lugar de para crear un nuevo barrio con 1300 viviendas.
En 2020 se reactivó el plan urbanizador y desde entonces se han ido cumpliendo todos los plazos habituales para la urbanización de un nuevo ámbito urbano, en este caso el APR 11.01. Mientras, la Plataforma por el Centro de Memoria de la Cárcel de Carabanchel sigue esperando respuesta a la petición formal presentada en 2022 para que los terrenos sean calificados oficialmente como lugar de memoria en virtud de la Ley de Memoria Democrática (Ley 20/2022, de 19 de octubre).

Y los colectivos agrupados en la plataforma siguen trabajando incansables en la propuesta del Centro de Memoria (cuyas bases intelectuales se detallan en el documento que enlazamos en el artículo). El informe desgrana los objetivos del posible centro, su naturaleza pública y una hoja de ruta para su implantación; sin olvidar otros asuntos relacionados, como el yacimiento arqueológico sobre el que se asienta y las necesidades de contemplar su entorno: la Ermita de Santa María la Antigua (s. XIII), la vía pecuaria Camino de Boadilla, o la prolongación del Camino de los Ingenieros.
La historia de los presos políticos y la historia de un barrio crecido a la sombra de una cárcel
La cárcel fue levantada por el franquismo –y los propios presos a través de trabajos forzados– en terrenos rústicos de Carabanchel Alto durante la inmediata posguerra, cuando Carabanchel aún era un municipio colindante con Madrid. Empezó a funcionar en junio de 1944, aunque las labores constructivas aún continuarían una década más. Cuando se inauguró, tenía una población reclusa de 3000 personas, cuando su capacidad era de un millar. El hacinamiento fue una constante del centro prácticamente hasta su clausura. Por Carabanchel pasaron miles de presos políticos, comunes y, también, mujeres en algunas épocas: en el siquiátrico y en el actual CIE, entonces Hospital Penitenciario, donde estuvo el módulo de madres.
Durante los años de la Transición la vida en el interior de la cárcel se desarrollaba en condiciones lamentables para los reclusos. Como respuesta, Carabanchel será uno de los espacios protagonistas del Movimiento de la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha), con tristes episodios represivos como el asesinato del anarquista Agustín Rueda en 1978.
Sus celdas quedarán vacías definitivamente el 11 de septiembre de 1998 tras un largo periodo de decadencia. Pese a todo, la cárcel y su espacio siguen muy asociados a la historia de Carabanchel, cuyo crecimiento en la segunda mitad del siglo XX se produjo marcado por la presencia de la cárcel. El cantante Rosendo grabó un famoso disco en directo poco después de que la prisión cerrara. Entre canción y canción se puede escuchar al público gritar “no estamos todos, faltan los presos”. De eso se trata, de que no se desvanezcan.
Bases para un Centro de la Memoria en Carabanchel
Fuente: Luis de la Cruz en eldiario.es
Fuente: Diego Casado en eldiario.es
Adiós a la autopista urbana diseñada junto a la iglesia más antigua de Madrid: será sustituida por un parque peatonal

El Ministerio del Interior presenta su plan para urbanizar los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel, que servirán para proteger los restos de la única canalización de la época romana que se conserva en la región. El PSOE confía en que el Ayuntamiento también reformule su parte del viario para reducir la capacidad de coches prevista inicialmente y salvar el parque Eugenia de Montijo.
Giro en el urbanismo que rodea los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel. El Ministerio del Interior, responsable de cerrar el desarrollo urbanístico de la parcela que alumbró el derribo del presidio, acaba de presentar sus planes para recuperar el entorno del edificio más antiguo de Madrid, la ermita de Santa María la Antigua.
Lo más destacado es la creación de un parque en el entorno, donde inicialmente estaba previsto una autopista urbana de cuatro carriles para los coches y aparcamientos. El Ministerio del Interior, a través de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse) ha optado por esta solución como mejor forma de conservar los restos romanos encontrados en la zona, después de varios años de catas arqueológicas.
Por el lugar pasa una antigua mina de agua, la única encontrada hasta el momento en la Comunidad de Madrid. Construir allí la carretera prevista hubiera significado su desaparición por el cambio de rasantes, por lo que en su lugar se ha diseñado una zona verde con un paseo, que ponga en valor a través de una banda roja la canalización romana, que se seguirá conservando debajo.
El cambio del Ministerio obliga al Ayuntamiento a replantear todos los viarios pensados inicialmente para este desarrollo, ya que la interrupción de la nueva carretera por el parque hace innecesaria la sección inicialmente prevista de dos carriles por sentido. Fuentes del PSOE consultadas por este periódico confían en que la parte municipal se reformule y sea incluso posible salvar el parque Eugenia de Montijo, una zona verde condenada por el anterior planeamiento y que ahora tendría sentido salvar, debido a las nuevas condiciones de movilidad previstas.
El nuevo planeamiento también incluye poner en valor los terrenos que rodean el edificio más antiguo de la capital, el de la ermita donde la tradición madrileña dice que oraba San Isidro. Su entorno, hoy muy degradado, mejorará con nuevos pavimentos y plantaciones de árboles, según los detalles del proyecto publicados este jueves. En cuanto al tráfico, por delante de la ermita de Santa María la Antigua solo podrán pasar los vehículos de emergencias.

En cuanto al resto del proyecto, la distribución de las parcelas no cambia. El Ministerio del Interior mantiene su plan de permitir la construcción de 638 viviendas, de las que un 39% serán protegidas y el resto libres, en terrenos que se utilizarán para sufragar toda la operación. Asociaciones vecinales han criticado este desarrollo urbanístico por considerarlo un “pelotazo” pero el Gobierno tiene urgencia por favorecer la promoción de vivienda, y destaca que los pisos protegidos serán casi el doble de lo que exige la actual normativa (el 20%).
Parte de los detalles urbanísticos de la operación han sido compartidos por el concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid Antonio Giraldo, a través de un largo hilo en X donde desgrana sobre todo los pasos para convertir la carretera proyectada en una zona verde.
Fuente: Diego Casado en eldiario.es

