- La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, junto a la portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha presentado hoy una proposición de ley para modificar la Ley de Haciendas Locales para reformar el IBI y hacerlo más justo y favorecedor del derecho a la vivienda
- La propuesta, diseñada por la Comisión de Hacienda del grupo municipal de Más Madrid, tiene tres claves: ahuyentar a los especuladores, convertir el IBI en un impuesto progresivo y subir los impuestos a las viviendas que sean propiedad de empresas, sociedades o fondos
- “Queremos frenar la especulación -ha subrayado Rita Maestre-, hacer que paguen más los que tienen más y aliviar a las familias trabajadoras. En definitiva, acabar con los privilegios e introducir un mínimo de justicia fiscal en los impuestos municipales”
- Manuela Bergerot: “Hay que dar la batalla contra la desigualdad, y eso pasa por recuperar un sistema fiscal con un mínimo de sentido, un sistema fiscal progresivo donde los que más tienen contribuyen más, y que desincentive también el acaparamiento de viviendas”
- La reforma de la Ley de Haciendas Locales requiere mayoría simple en el Congreso y, si se aprueba, Más Madrid reclamará a Almeida que la incorpore a las OOFF de 2027

Tax the rich, gravar a los ultrarricos y especuladores inmobiliarios. Una propuesta para que, quien acumule más riqueza inmobiliaria, pague más y contribuya al bienestar de todos y todas. Es la esencia de la proposición de ley que ha elaborado la comisión de Hacienda y Economía del grupo municipal de Más Madrid y que hoy ha presentado su portavoz, Rita Maestre, junto a la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, y la concejala Sara Ladra. La formación llevará esta PL al Congreso de los Diputados, para cuya aprobación se requiere una mayoría simple.
Con la reforma que planteamos de la Ley de Haciendas Locales, los ayuntamientos podrán cobrar más a quien tenga inmuebles de mayor valor, y menos a quien tenga una vivienda modesta. Maestre ha adelantado que, cuando se apruebe en el Congreso, “exigiremos a Almeida que lo incluya en las Ordenanzas Fiscales de 2027”. Además, el grupo municipal defenderá una iniciativa en este sentido en el próximo pleno de Cibeles, el 29 de abril.
“Queremos que los ultrarricos paguen lo que les corresponde y se lo decimos así de claro al alcalde Almeida, sin rodeos, porque los datos no mienten: en diez años, el precio de la vivienda en Madrid ha subido un 110%. El 56% de las viviendas usadas que se compran son para inversión. Y el 1% con más de 15 pisos controla el 24% del alquiler. Y mientras, las familias y la gente trabajadora no puede acceder a una vivienda digna”, ha constatado la líder de la oposición en la ciudad de Madrid.
En Madrid, quien tiene una vivienda en Núñez de Balboa de 4 millones de euros paga un IBI exactamente con el mismo tipo impositivo que una familia de Puente de Vallecas que cueste 200.000 euros. Quien tiene una única vivienda paga el mismo tipo del IBI que quien tiene 20. Un fondo como Blackstone paga en las mismas condiciones que un vecino o vecina que vive de su trabajo.
Nuestra propuesta quiere frenar la especulación, hacer que paguen más los que tienen más y aliviar a las familias trabajadoras. En definitiva, acabar con los privilegios e introducir un mínimo de justicia fiscal en los impuestos municipales.
Para la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, con la propuesta de ley se trata de que paguen más los propietarios cuyas casas tienen más valor, que paguen más los propietarios que más patrimonio inmobiliario tienen, que paguen más los que acumulan viviendas para hacer negocio con ellas y que paguen más los que mantienen viviendas vacías cuando los precios no paran de subir.
“Hay que dar la batalla contra la desigualdad, y eso pasa por recuperar un sistema fiscal con un mínimo de sentido, un sistema fiscal progresivo donde los que más tienen contribuyen más, y un sistema fiscal que desincentiva también el acaparamiento de viviendas”. Bergerot ha sido contundente: “Insisto, hay que poner freno al acaparamiento de viviendas y vamos a recurrir a todos los medios posibles, empezando por la política fiscal”.
Tres claves
La propuesta tiene tres claves u objetivos:
- En primer lugar, ahuyentar a los grandes especuladores. A día de hoy, la ley no hace distinciones entre los que tienen una vivienda y los que tienen 15, por lo que resulta imposible penalizar a los que acaparan un bien básico y esencial. Lo que proponemos es muy sencillo: permitir que los municipios puedan subir los impuestos a los que acumulan viviendas, como acumulan acciones en su cartera de inversión. A partir de 4 viviendas, pero incrementando cuantas más viviendas acumulen.
- En segundo lugar, convertir el IBI en un impuesto progresivo que grave más a las viviendas de lujo. Los municipios como Madrid deben tener la capacidad de hacer que los que tienen mayor riqueza, paguen más. Punto. Estamos hablando del 10% de los mayores valores catastrales y, especialmente, del 1%. Además, esta progresividad permitiría que las viviendas normales, el 90%, pagaran menos o mantuvieran lo que pagan ahora. De esta forma se podría bajar el IBI a la gente trabajadora y se subiría a viviendas que hoy valen en el mercado más de uno y dos millones de euros.
- Por último, subir los impuestos a las viviendas que sean propiedad de empresas, sociedades o fondos. La ley nos tiene que permitir gravar más a los que acumulan viviendas como tarjetas del Monopoly. Madrid tiene que dejar de ser el nido de buitres en el que la están convirtiendo Ayuso y Almeida.
¿Cómo se lleva a cabo esa reforma y en qué consiste?
Solo hay que modificar la Ley de Haciendas Locales y, al ser una ley ordinaria, se requiere exclusivamente mayoría simple en el Congreso. Se trata de tres medidas complementarias entre sí.
Primera: convertir el IBI en un impuesto progresivo que grave más a los que más riqueza inmobiliaria acumulan
La Ley estatal de Haciendas Locales solo permite una progresividad muy reducida en aquellos inmuebles que no sean viviendas. Y la propuesta de Más Madrid es permitir que los municipios puedan establecer una tarifa progresiva (como ya ocurre, por ejemplo, en el IRPF) en todos los bienes inmuebles, incluidas las viviendas. Esta tarifa permitiría a Madrid gravar más a aquellos propietarios de inmuebles con mayor valor catastral y establecer una menor carga impositiva para los que tienen viviendas de menor valor.
¿Qué se conseguiría? Cumplir con el principio de justicia tributaria más elemental: que el que más tiene más pague. Actualmente, una vivienda con un valor catastral de 100.000 euros y otra con un valor de 4.000.0000 de euros tienen exactamente el mismo tipo impositivo. Se trata de ajustar los impuestos a la capacidad económica de cada uno, gravando más a los que más tienen.
La política de Almeida? Desde 2019, el gobierno de Almeida ha bajado gradualmente el tipo de gravamen del IBI. Al ser el mismo tipo para todos los inmuebles, independientemente de su valor catastral, esto supone bajadas muy reducidas para las vecinas y vecinos con viviendas de bajo valor, y bajadas extremadamente elevadas para los que tienen viviendas de mayor valor. Mientras las rebajas del IBI suponen 17 euros anuales para un vecino de Puente de Vallecas, alcanzan más de 400 euros en Núñez de Balboa.
Se trata de regalos fiscales a los que más tienen de esta ciudad, que ya suman 1.280 millones desde 2019. A esto hay que sumar los más de 6.000 millones anuales de regalos fiscales de Ayuso en la Comunidad de Madrid a los más ricos.
Madrid se convierte así en una ciudad y en una comunidad que subvenciona el privilegio con recursos públicos y esto tiene que dejar de ocurrir. Con el impuesto para los ultrarricos, que son esos que nunca van en metro ni compran en las mismas tiendas que nosotras, pretendemos que Madrid deje de ser solo para millonarios y fondos buitre y sea para las familias trabajadoras. Cambiar el IBI es empezar a cambiar esto.
Segunda: penalizar a los grandes especuladores inmobiliarios
La ley actual no permite distinguir entre la persona que tiene una vivienda y la que tiene 15, por lo que no es posible penalizar a estos últimos por acaparar un bien básico y esencial como es la vivienda.
Desde Más Madrid proponemos permitir que los municipios puedan establecer un coeficiente que incremente la tributación y penalice a los grandes tenedores de viviendas. El coeficiente será de un máximo de 1,6 y solo se considerarán grandes tenedores a quienes tengan, al menos, cuatro viviendas en el municipio. El propósito es desincentivar la acumulación y acaparamiento de viviendas, con objeto de reducir la especulación y utilización de la vivienda como un activo financiero.
Tercera: elevar la tributación de las viviendas que sean propiedad de empresas
La ley no permite distinguir entre las viviendas que son propiedad de personas físicas y las que pertenecen a empresas. Y lo que planteamos es posibilitar que los municipios puedan establecer un coeficiente que aumente la tributación para las viviendas que no sean propiedad de personas físicas. El coeficiente será de un máximo de 1,3 y será compatible con el coeficiente destinado a los grandes tenedores de viviendas.
¿Qué se conseguiría? Se crearía un incentivo para que las empresas dejen de acumular viviendas para especular y puedan devolverlas a su uso residencial.
Fuente: masmadrid.org

TAX THE RICH: Este es nuestro plan para que paguen más impuestos los ricos y especuladores.https://t.co/nJX93Y0V6n pic.twitter.com/GRFjQZc5Zk
— Rita Maestre (@Rita_Maestre) April 21, 2026
– Pinchar la burbuja.
— Rita Maestre (@Rita_Maestre) April 21, 2026
– Acabar con el acaparamiento.
– Que los ricos paguen lo que les corresponde.
La propuesta de Más Madrid para acabar con los regalos fiscales de Ayuso y Almeida a los multimillonarios y los especuladores
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