Las ocho de Becerril. ¡Luchar contra el genocidio no es delito!

Los últimos acontecimientos en la Sierra de Guadarrama han dejado una cosa clara: no se va a perdonar tan fácilmente que paralizáramos La Vuelta por todo lo que significó

Han pasado ya varios meses desde que en septiembre decenas de miles de personas conseguimos que la última etapa de la Vuelta Ciclista en Madrid fuera suspendida. Un triunfo enorme del movimiento de solidaridad con el pueblo palestino que denunciábamos el lavado de cara al sionismo mediante este espectáculo deportivo mientras en Gaza y en Cisjordania miles eran exterminados día a día.

::Pasa en Carabanchel::

¡La Vuelta la ha ganado Palestina! gritábamos al ocupar la Gran Vía. Las imágenes de ese día, las vallas caídas y las banderas palestinas ondeando, no hubieran sido posible sin las acciones de boicot que se fueron desarrollando durante todos los días de la carrera. Ante ese generalizado sentimiento de indignación que recorría todo el Estado durante La Vuelta, los vecinos y vecinas de la Sierra de Guadarrama no se quedaron de brazos cruzados. Su compromiso fue clave: la sentada pacífica ocurrida en Becerril de la Sierra fue un evento muy sonado y reconocido en este contexto, obligando a desviar el recorrido oficial a pesar de la intervención violenta de la Guardia Civil y el uso de gases lacrimógenos.

Pues parece que la justicia no quiere perdonar que haya personas comprometidas y han comenzado una persecución judicial indignante. Todo comenzó con una primera detención cinco meses después de los hechos y hasta el día de hoy acumulan hasta siete citaciones judiciales y ocho personas llamadas a declarar en los Juzgados de Instrucción de Collado Villalba el 21 de octubre.

Las llamadas Ocho de Becerril lo han expresado de forma clara y contundente: se trata de una estrategia más para desarticular cualquier movimiento legítimo ciudadano en defensa de la causa palestina y, en su defecto, de los Derechos Humanos. 

Ocho activistas irán a juicio acusados de desobediencia, resistencia a la autoridad, alteración del orden público y atentado contra agentes por decir que ante los genocidios no se puede mirar hacia otro lado.

Esto no es justicia, es venganza y pretende que cada vez que salimos a luchar tengamos miedo por las represalias que pueda haber. Todo eso pasa, además, con un Gobierno que públicamente ha apoyado al pueblo palestino y se ha llenado la boca de hablar de derechos humanos. Qué hipocresía. Ahora esta causa, pero ya vimos como la Fiscalía pedía penas de 2 años de prisión para manifestantes pro-palestinos en Valladolid, y multas de entre 3.000 y 60.000 euros a varias personas más por protestar.

Desde el Sindicato de Estudiantes queremos expresar todo nuestro apoyo y reconocimiento a las Ocho de Becerril, exigimos el archivo inmediato de esta causa y que no haya ninguna repercusión ni económica ni judicial para los compañeros. También enviamos nuestra solidaridad con elevado número de represaliados en todo el Estado a causa de las protestas por La Vuelta y en las manifestaciones en solidaridad con Palestina.

Basta ya de represión contra el legítimo derecho a la protesta y basta ya de sanciones desorbitadas para perseguir y desmovilizar a la clase trabajadora.

Fuente: Diego E. Martinez – Sindicato de Estudiantes Madrid en sindicatodeestudiantes.net

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