Vecinos de Lavapies hacen un escrache al fondo buitre Ares Management en su sede

Para Ares Managment la mañana del 26 de febrero ha arrancado con un escrache. La acción protagonizada por unas cincuenta personas, entre inquilinos del edificio de calle Santa Ana, 8 y activistas de la Asamblea de Bloques en Lucha, se desarrolló en el hall del edificio sede de este fondo buitre, localizado en Príncipe de Vergara, 112. 

Los organizadores del evento denunciaron que este fondo ha adquirido dicho inmueble mediante una sociedad pantalla que opera bajo el nombre de Muflina S.L., y que se propone desalojarlos sin contemplaciones. Demandan ser recibidos por la empresa, para poder negociar nuevos contratos de alquiler.

La entidad se negaría a recibirlos, siquiera a darles una cita para dialogar, con el agravante de que los vecinos han continuado depositando en la cuenta bancaria de dicha empresa los valores de los alquileres, a pesar de que los contratos vencieron en noviembre del año pasado, según informan Tito y Víctor, dos vecinos damnificados por esta situación.

Los vecinos califican la operación como maniobra especulativa cuyo formato —afirman— se repite con guión preestablecido.

En un comunicado que leyeron a la prensa, los manifestantes hicieron saber que la primera noticia les llegó hace un año al recibir una carta de Muflina S.L. intimándoles a dejar el edificio. Pronto supieron que detrás de este nombre se ocultaba Ares Management, fondo buitre con sede en Los Ángeles y también Azora, que compró 3.000 viviendas sociales del Ivima, operación que fue declarada nula, por decisión judicial.

Los vecinos califican la operación como maniobra especulativa cuyo formato —afirman— se repite con guión preestablecido. Los vecinos del edificio aseguran que Muflina S.L. es solo la punta del iceberg de esta forma de operar que  —aseguran— sería reiterativa y cuyo diseño implicaría la formación de una sociedad específica para cada edificio que el fondo adquiere. Una vez consumada la compra y el posterior desalojo de los vecinos, las sociedades se disolverían. Las últimas operaciones serían la señalada y otro edifico localizado en calle San Carlos, 6 también en el distrito centro.

UN ESCRACHE EN CLAVE DE HUMOR

La acción fue consumada bajo un formato carnavalesco, en clave de humor. Aproximadamente la mitad de los vecinos estaba ataviada de “fondo buitre”, con frac y ropas negras y chistera y picos de aves de rapiña, hechos de cartulina. En las alas, lucían profusión de fotocopias de billetes de 100 euros, debidamente cosidas.

Los demás manifestantes, con uniformes blancos propios de los servicios sanitarios, oficiaban de “Vecinadol Forte”, un medicamento imaginario que sería el antídoto para acabar con los buitres. A la voz de orden de uno de los integrantes de la comparsa, iban desplegando dosis crecientes del supuesto medicamento, consistentes en canciones con letras sumamente elaboradas que coreaban a viva voz y que iban subiendo de tono, según demandara del director de ceremonia.

“Si no nos hacen caso, nos veremos obligados a señalar sus marcas, sus negocios, sus centros comerciales. Si solo les importa el dinero, haremos que pierdan dinero.”

Sin embargo, más allá del fino sentido del humor, su posición no dejaba dudas, en el comunicado afirman: “Hemos venido a su sede para exigirles que se abra de forma inmediata una negociación para la renovación de los contratos. Y hemos traído nuestra arma secreta, el “Vecinadol Forte”, un eficaz antídoto contra la especulación a base de apoyo mutuo y solidaridad vecinal, que opera con cuidados compartidos, desobediencia, denuncia y movilización pública. Si no nos hacen caso, nos veremos obligados a señalar sus marcas, sus negocios, sus centros comerciales. Si solo les importa el dinero, haremos que pierdan dinero.”

CÓMO FUNCIONA EL ENTRAMADO

En una comunicación, a la que anexan un organigrama empresarial con múltiples ramificaciones, los manifestantes explicaron que se trataría de un entramado especulativo a cuya cabeza está Ares Management, con una ramificación que se bifurca en nueve sociedades pantalla, que adquieren inmuebles en territorio español pero que tributan en paraísos fiscales de Luxemburgo y de Delaware.

Según explicaron, la operatoria se inicia con Iante Investment S.A., empresa que fue vendida en 2018 y se continúa con la apertura de Muflina S.L., en abril de ese mismo año. Ambas sociedades fueron creadas por María Lorena Salamanca Cuevas, abogada titular de un bufete de jurisconsultos y que habría inscrito profusión de sociedades “fantasma” en las que figura como consejera. Ella las crearía para posteriormente vendérselas al mejor postor, por ejemplo, el fondo buitre Ares Management.

A partir de ahí —informan los vecinos— se pierde la pista en los registros españoles, pudiéndosele seguir solo en registros internacionales para poder desentrañar qué empresa está detrás de alguna de las titularidades creadas por la letrada; en este caso, la empresa pantalla es Muflina, S.L. Entre otras perlas, esta abogada, junto con su hermano y su padre —informan los vecinos— fueron los creadores de la sociedad que dio origen a Fidere, otra empresa voraz, subsidiaria de Blackstone.

Una parte fundamental del entramado sería “Cem Managemen Corp., Gestión de Proyectos y de Obras S.A., cuya fundadora, directora gerente y consejera delegada es Cecilia Espinosa de los Monteros, hermana de Iván, el político de VOX.”

Según describen, el dispositivo tendría varias fases. La inicial, a cargo de una empresa que les procura edificios en condiciones ventajosas de compra, que se llama Cem Managemen Corp., Gestión de Proyectos y de Obras S.A., cuya fundadora, directora gerente y consejera delegada es Cecilia Espinosa de los Monteros, hermana de Iván, el político de VOX. Ella, demás, es candidata en las próximas elecciones municipales al ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón por ese partido. El director general de Ares Managent en España es Alonso Torre de Silva y López de Letona, nieto de José María López de Letona, cargo del Opus Dei en los gobiernos tecnócratas del dictador Francisco Franco. El segundo paso consiste en la gestión del edificio, que —en este caso— Ares Management ha encomendado nada menos que a Azora, el fondo buitre que arriba mencionamos.

Para más datos, aclaran los vecinos que, en términos de titularidades inmobiliarias Blackstone es el fondo de mayor envergadura mundial, pero en lo referente a deuda de inversión inmobiliaria el mayor es precisamente Ares Management. Y aseguran que, según consta en su propia página web, su capital consolidado asciende a 149 mil millones de dólares, un verdadero monstruo en términos de acumulación patrimonial.

“… toda esta maniobra especulativa cuenta con el beneplácito y la complicidad del ayuntamiento y de la comunidad de Madrid, que nada hacen para detenerla.”

Denuncian que este fondo buitre ha comprado no solo viviendas, también el Centro Comercial Parque Corredor, el Mercado de San Miguel, sociedades médicas y otras concentraciones inmobiliarias. También estaría adquiriendo importantes paquetes de viviendas a constructoras y promotoras para dedicarlas al alquiler. Es decir, actúan en la ciudad consolidada comprando edificio y —consiguientemente— expulsando a los vecinos, a los que les reserva un nicho de viviendas en las periferias, como Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares y otras periferias de la ciudad. Cierran así el circuito especulativo perfecto, obteniendo la máxima rentabilidad no solo del suelo ya valorizado, sino también de los pisos cuyos destinatarios serían los vecinos expulsados de las áreas céntricas. Negocio redondo.

Como remate final, los vecinos denuncian que toda esta maniobra especulativa cuenta con el beneplácito y la complicidad del ayuntamiento y de la comunidad de Madrid, que nada hacen para detenerla.

SE FUERON PERO PROMETIERON VOLVER

Después de casi una hora de espera y ocupación del hall del edificio, bajó a atenderlos un empleado —que no dio a conocer su nombre— de la empresa T.M.F. Group, que opera como representante de Ares Management. Manifestó que, en obediencia a las normas relativas la confidencialidad de datos, no podría darles un contacto directo con su representada y que lo único que podría ofrecerles es una dirección de correo electrónico a la cual dirigir sus reclamos.

Los manifestantes expresaron que eso era una vía muerta, dado que visto lo actuado hasta ahora nunca responderían. Una patrulla de la policía nacional que se hizo presente por denuncia de la administración de edificio, exhortó a los manifestantes a disolverse, cosa que hicieron pacíficamente, no sin antes entonar varias canciones de despedida con las que prometieron volver.
Fuente: Alberto Azcárate en elsaltodiario.com
Foto Cabecera: Lavapiés Dónde Vas


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