Un informe implica a los siete grandes supermercados de España en el colapso de la Amazonía

Un estudio de la ONG internacional Mighty Earth señala a Carrefour, Mercadona, Alcampo, Lidl, El Corte Inglés, Día y Aldi por su responsabilidad en la deforestación de la selva más grande del planeta

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Pese al lavado verde de algunos supermercados, las grandes cadenas se niegan a tomar medidas para evitar que la soja utilizada en los productos cárnicos provenga de la Amazonía y la sábana tropical del Cerrado brasileño

Los siete principales supermercados con presencia en España contribuyen a la deforestación de la Amazonía o no han tomado medidas para evitar que su actividad comercial contribuya al colapso de este enclave de altísimo valor medioambiental. Esta es la principal conclusión del informe “¡Pillados! La adicción española a la soja está vinculada al riesgo de deforestación en la Amazonía y el Cerrado”, hecho público este 9 de julio por la organización internacional Mighty Earth. 

Esta ONG ambientalista señala a Carrefour, Mercadona, Alcampo, Lidl Supermercados, El Corte Inglés, Grupo Día y Aldi por su falta de compromiso en la lucha contra la deforestación de la selva y sabana tropical en Brasil. Esta conexión entre supermercados españoles y pérdida de masa forestal para actividades económicas se establece por la dependencia o “adicción”, tal como lo llaman en el informe, de la importación de soja para consumo animal. En 2023, según el informe, España importó desde Brasil cuatro millones de toneladas de soja destinados principalmente a piensos para ganado. Esta soja, denuncian, tiene “un alto riesgo de estar vinculada a la deforestación o la conversión de ecosistemas altamente amenazados como la selva amazónica y la sabana del Cerrado”, dos regiones con una enorme biodiversidad y con unas vitales contribuciones al precario equilibrio climático planetario, cuya supervivencia ha sido puesta en cuestión por el monocultivo de soja, entre otras actividades. El 74% de esa soja utilizada para la alimentación del ganado provino de Brasil, especialmente de estas dos biorregiones.

La falta de compromiso para evitar la importación de soja producto de la deforestación del Amazonía, denuncia Mighty Earth, se repite en los grandes productores cárnicos: ElPozo, Costa Food, Grupo Fuertes, Campofrío o Valls

Los informes de estas cadenas y las políticas de compras de los siete grandes supermercados indican, según sostiene Mighty Earth, que el sector alimentario español “no presta suficiente atención” a las consecuencias ambientales de la importación de soja producto de la deforestación. España es uno de los principales productores de piensos para ganado porcino y vacuno de Europa y la producción de carne representa más del 2,5% del PIB español, señalan.

Estos impactos medioambientales a menudo chocan con el discurso verde de estas cadenas, muchas veces con amplias secciones de productos ecológicos o sostenibles. Aldi, Carrefour y Lidl cuentan con un sello que, teóricamente, certifica su “política global libre de deforestación y conversión”.  Sin embargo, la investigación de esta ONG ambientalista encontró “poca evidencia de que esto se haga en la práctica”. Por lo tanto, indican, una amplia gama de productos cárnicos utilizados en estas cadenas, entre ellos, carnes de cerdo y pavo, embutidos como pechuga de pavo y jamón cocido o incluso el chorizo, salchichón y jamón ibérico pueden estar contribuyendo a la pérdida de los bosques amazónicos y del Cerrado brasileño.

“Carrefour todavía no es capaz de demostrar una trazabilidad total en sus cadenas de suministro de soja. Con la intensificación de la emergencia climática y de la naturaleza, los supermercados españoles deben ser parte de la solución para salvar los preciosos biomas de Brasil de una mayor destrucción”, dice Isabel Fernández, portavoz de Mighty Earth en España y autora principal del informe.

La falta de compromiso de las principales cadenas con el origen de la soja utilizada se repite en las principales proveedoras de productos cárnicos de la marca Carrefour, que no son otras que las principales marcas cárnicas del país: ElPozo, Costa Food, Grupo Fuertes, Campofrío o Valls. Ninguna de estas empresas, denuncia Mighty Earth, publica información sobre el posible riesgo de deforestación debido a la soja presente en sus productos cárnicos. Entre las razones por las que deberían hacerlo, sostienen desde esta ONG, figura el hecho de que se abastecen de los dos principales grandes importadores de soja con riesgo de deforestación en España: Bunge y Cargill. 

La importación de soja desde Sudamérica, mucha de la cual procede de estas regiones de alta biodiversidad, se concentra en España en los puertos de Barcelona y Cartagena, donde Bunge y Cargill muelen y procesan el grano. Según el informe, por el puerto de Barcelona, punto clave para la distribución en Catalunya y Aragón, pasaron 1,3 millones de toneladas de soja, algo menos de la mitad de la soja brasileña que entra en España. 

El otro gran puerto importador de soja es el de Cartagena, por donde pasaron casi 900.000 toneladas en 2022. Desde este puerto, desgrana el informe, abastecen la industria de piensos para ganado de Murcia y empresas como Cefusa. 

La ruta de la soja

La ganadería intensiva en España utiliza soja rica en proteínas, que optimiza el engorde de los animales para que alcancen el “peso de mercado” en menos tiempo. El cultivo de la soja, argumentan en el informe, es “uno de los principales factores de destrucción de la sábana del Cerrado”, hogar de un 5% de las especies de plantas y animales del mundo y de numerosas comunidades científicas. La expansión de la frontera agrícola es, junto con la industria maderera, la principal motivación para la deforestación y pérdida de este hábitat y el de la Amazonía brasileña, otro de los orígenes de la soja importada en España para la alimentación animal.

Según las investigaciones realizadas por Mighty Earth, los principales comercializadores de soja que operan en España “todavía no pueden garantizar que estén libres de riesgo de deforestación o conversión”. A falta de que exista un “compromiso y firme” de los grandes comerciantes de soja con el origen ético de sus granos, esta ONG pide que se incluya en el Reglamento Europeo de Lucha contra la Deforestación la protección de “otras tierras boscosas” para no empujar al Cerrado “cada vez más al colapso”.

Los cultivos de soja, espoleados por el consumo cárnico en Europa y otros países enriquecidos, es uno de los principales responsables de la degradación del Amazonas, que está viviendo su peor momento en los últimos 65 millones de años, según una reciente investigación. El colapso del principal pulmón verde del planeta ha dejado de ser una teoría y decena de centros de investigación de Brasil, España, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña y Holanda estiman que, para el año 2050, entre el 10% y el 47% de los bosques amazónicos estarán expuestos a “perturbaciones compuestas que pueden desencadenar transiciones ecosistémicas inesperadas y potencialmente exacerbar el cambio climático regional”.

Fuente: elsaltodiario.com

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