Trabajadoras de la limpieza del Hospital Gregorio Marañón no cejan en su denuncia para evitar que privaticen sus puestos de trabajo

Paralizada cautelarmente la licitación para privatizar el servicio de limpieza del Hospital Universitario Gregorio Maranón, las limpiadoras no se quedan quietas y continúan sus concentraciones los lunes cada 15 días, en la salida de Urgencias, al mediodía.

Cada decisión que anuncia el gobierno de Díaz Ayuso sobre la gestión de la sanidad en época de rebrotes de covid-19 despierta polémica. Y es que parece que las carencias del sistema que reveló la pandemia después de años de desmantelamiento no han sido suficientes para adecuar una política sanitaria que, se espera, responda de manera acertada si se presentara otra situación de emergencia.

La presidenta suma y sigue en el desprecio hacia el personal sanitario con amplia experiencia para continuar favoreciendo al sector sanitario privado. Antes incluso del contrato a dedo con Quirón de esta semana para aumentar el número de rastreadores, a principios de junio el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) publicaba una licitación dividida en siete lotes para externalizar los servicios de limpieza integral para sus centros de Atención Especializada, es decir, de hospitales. Entre las licitaciones están los hospitales Ramón y Cajal, Niño Jesús, La Princesa, Príncipe de Asturias, Getafe, El Escorial y Gregorio Marañón.

Justo el lote nº 7 del pliego de licitación se refiere a la contratación externa para la limpieza de del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. El equipo de limpieza de dicho hospital se movilizó en poco tiempo y convocaron a finales de junio dos días de huelga ante el anuncio de la privatización del servicio. El paro laboral, sumado a tres recursos por parte de CCOO, UGT y la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza, surtió efecto, al menos provisionalmente, ya que días después se detuvo la licitación. El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la región ha suspendido la externalización hasta que la Justicia se pronuncie sobre los recursos presentados. Hay que recordar que el Hospital Universitario Gregorio Maranón es el único cuya gestión se mantiene al cien por cien pública.

El equipo de limpieza del hospital demanda al gobierno de Díaz Ayuso retirar el Lote 7 de la licitación que pretende externalizar los servicios de limpieza integral de varios centros de Atención Especializada, del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). 

Esta semana, el equipo de limpieza formado en su mayoría por mujeres, han vuelto a pronunciarse con una concentración el pasado lunes a las puertas de la zona de urgencias del hospital. María Villa, del una de las limpiadoras comentaba a El Salto este lunes pasado que “junto con los sindicatos conseguimos que la privatización de nuestro servicio se parase, pero no se ha eliminado. Aunque es verano y hay menos gente seguimos en la lucha para continuar exigiendo a Ayuso que retire por completo la licitación”. Su colectivo está dispuesto a dejarse ver cada quince días para que “toda la ciudadanía de Madrid tome conciencia de que seguimos en lucha. La limpieza es muy importante, igual que nos aplaudían en los balcones queremos que bajen a la calle a seguir la lucha con nosotras”.

Durante la concentración del lunes que sacó a la calle a casi 60 personas del personal de limpieza del hospital, se le unieron vecinas y transeúntes, y gente en coche que pitaban el claxon en señal de apoyo. Entre sus consignas gritaban: El covid hemos tenido y hemos respondidoGerente dimite la limpieza no te admiteAyuso, fuera lote 7Así nos pagan, con la privada y Aquí, así, ni un paso atrás, por la limpieza vamos a luchar, entre otras. Por momentos, las consignas también exigían la dimisión de Ayuso, a quien consideran principal responsable de querer privatizar los pocos servicios públicos que quedan en la sanidad madrileña.

“Tenemos el reconocimiento de auxiliares, enfermeras y médicos, que saben que sin el servicio de limpieza ellos no pueden hacer cirugías. Tenemos el apoyo de todo el mundo, menos de quien lo tenemos que tener que es el de Ayuso y la Comunidad de Madrid”

Por su parte, Ana María Santos del servicio de limpieza de Urgencias del Gregorio Marañón expresa su esperanza a que se retire el Lote no.7, aunque por momentos muestra sus dudas: “De momento está paralizado, pero vemos que esto va para adelante. Sn embargo, vamos a luchar hasta que podamos”. Santos considera legítima la denuncia de su colectivo, ya que cree han trabajado a la altura de las circunstancias. “Siempre hemos hecho nuestro trabajo pero este año ha sido especialmente duro. Tenemos el reconocimiento de auxiliares, de enfermeras y de médicos, que saben que sin el servicio de limpieza ellos no pueden hacer cirugías. Tenemos el apoyo de todo el mundo, menos de quien lo tenemos que tener que es el de Ayuso y la Comunidad de Madrid”.

El colectivo de limpieza del hospital coincide en que es injusto considerar una externalización del servicio porque significaría que una parte de las trabajadoras perdería su empleo. “Todas las que han contratado desde febrero hasta diciembre para el covid-19, que son 97 limpiadoras, saldrían para que entren 54 de la contrata. Son ellas las que han estado en durante la pandemia y merecen quedarse aquí”, arguye Santos. De hecho, asegura, que en 2014 hubo una contrata que se tuvo que ir de un día para otro porque no cumplía los requisitos. ¿Las razones? Cuenta Ana María que, “en primer lugar, porque no estaban preparadas como quienes nos hemos preparado un examen en la Comunidad de Madrid para atender a los pacientes, y segundo, porque [las contratas] suelen llevar más servicios de los que se pueden permitir. Ahora estaríamos en la misma situación”. 

El colectivo de limpieza del hospital coincide en que es injusto considerar una externalización del servicio porque significaría que una parte de las trabajadoras perdería su empleo

 

UN TRABAJO ESPECIALIZADO

La sección madrileña de Sanidad de Comisiones Obreras (CC OO) denunciaba en una nota del 5 de junio que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid estaría aprovechando la crisis sanitaria del coronavirus para privatizar servicios. El sindicato describía en aquella comunicación el detalle del lote nº7 de la licitación de los servicios limpieza del Gregorio Marañón. Se trata de 3.201,42 metros cuadrados —una quinta parte de la superficie total del centro— de los cuales el 87% son áreas sanitarias críticas o semi críticas. Es, dicen, “el área por el que quiere empezar a externalizar y privatizar el SERMAS”. 

En total, el hospital Gregorio Marañón tiene una plantilla de 553 trabajadores pertenecientes al Servicio de Limpieza: 22 goberantas/es y 531 limpiadoras/es, incluidas las 97 personas que se contrataron para reforzar el servicio durante la pandemia. Entre todos se hacen cargo de los 158.831 metros cuadrados útiles de las diferentes dependencias y centros adscritos al hospital, incluidas zonas críticas (quirófanos, UCI, urgencias) y áreas de consultas externas, hospitalización y zonas de paso comunes.

El hecho de que en el espacio que se pretende privatizar se ubiquen las áreas sanitarias críticas o semi críticas significa sin duda que se requiere personal cualificado para ello, como refería anteriormente Ana María Santos a El Salto.

“Aquí hay que limpiar zonas críticas como son los quirófanos o las UVI, además de una limpieza más exhaustiva en aquellas desinfecciones de pacientes, con el coronavirus tenemos el mejor ejemplo”

Por su parte, Jesús López Villalba, delegado de la sección sindical de CC OO en el Hospital Gregorio Marañón a referirse a la especificidad del trabajo describe “Aquí hay que limpiar zonas críticas como son los quirófanos o las UVI, además de una limpieza más exhaustiva en aquellas desinfecciones de pacientes, con el coronavirus tenemos el mejor ejemplo”. Realizar una limpieza exhaustiva para “matar al bicho”, dice, no es lo mismo que la limpieza de despachos o de un colegio. E insiste que, “gracias a la experiencia y a los conocimientos los trabajadores de la limpieza, pueden saber ponerse un equipo de protección individual y saber cómo desinfectarlo. No es pasar una bayeta por encima de una mesa, sino limpiar bien zonas especiales”.

López Villaba también se refiere a cómo el Gregorio Marañón se ha mantenido con todo su personal público y las ventajas de ello. “Este hospital fue receptor de otros hospitales que privatizaron los servicios. Hay otros hospitales que tienen un sistema mixto, una parte público, una parte privada. Allí se puede evidenciar la gran diferencia que hay entre unas zona y otra”. Y asegura que “cuando son empresas su ánimo es el lucro y va a recortar siempre en personal para que el trabajo que hacían 30 personas lo hagan 20, así se ahorra diez contratos y tiene más margen de ganancia. Lo mismo hará en los materiales de uso, buscará los más económicos, no los más eficientes”. 

En cuanto al recurso de para detener la externalización del servicio López Villalba reconoce que, aunque está paralizado, desconoce el tiempo en que vaya a resolverse, incluso cree que puede tardar meses incluso, años.

NUEVAS CONCENTRACIONES

El equipo de limpieza del Gregorio Marañón, en su mayoría formado por mujeres, prevén su siguiente concentración el próximo lunes 24 de agosto, y que continuarán cada quince días hasta que el gobierno de Díaz Ayuso deje fuera de la licitación el dichoso lote nº7. María Villa insiste en llamar a la participación “a todo aquel que crea que nuestra lucha es justa, que venga a unirse a nosotras”.

La profesional Ana María Santos señalaba al El Salto que “nos da mucha pena y mucha rabia que sea este el pago que nos den. Nos dan una patada después de todo lo que hemos estado pasando”, dice refiriéndose al estado de saturación que tuvieron durante la pandemia, “pero vamos a seguir por nuestros pacientes. Se merecen una dignidad como pacientes y tener un servicio de limpieza adecuado”.

Fuente y Fotos: Susana Albarrán en elsaltodiario.com

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