Semana europea de lucha contra la Pobreza Energética

Todos los ciudadanos deben tener acceso a energía asequible y renovable, así como viviendas energéticamente eficientes.

La pobreza energética es una realidad que afecta a todos los Estados Miembros de la Unión Europea (UE). El sistema energético europeo continúa siendo altamente ineficiente. Las cifras sobre la pobreza energética son alarmantes: hasta 125 millones de habitantes de la UE no pueden calentar adecuadamente sus hogares, 80 millones incluso vive en hogares húmedos.

Causas

Un estudio pionero de Open Exp publicado hace unos meses por la Coalición Europea por el Derecho a la Energía, de la que formamos parte Amigos de la Tierra, revela que la mayoría de los países de la UE tienen niveles significativos de pobreza energética y son incapaces de calentar a todos sus habitantes en invierno. Se calcula que aproximadamente 100.000 muertes anuales están directamente vinculadas a hogares fríos.

La pobreza energética puede explicarse por tres causas interconectadas: los altos precios de la energía, los bajos ingresos y la ineficiencia energética de las viviendas. La pobreza energética afecta a las poblaciones más vulnerables: las personas mayores, los niños y los hogares monoparentales (mujeres que representan el 80% de ellas). La superación de esta apremiante cuestión social requerirá un enfoque político holístico, que vincule la política social y ambiental.

La crisis económica, las políticas de austeridad y la creciente precariedad del mercado de trabajo siguen siendo los principales motores del aumento de la pobreza en España, sin embargo, es crucial reconocer el papel de las políticas energéticas en el surgimiento de esta cuestión.

Acción política

El acceso a una energía asequible, confiable, sostenible y moderna ha sido identificado como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. La pobreza energética también es cada vez más reconocida por las instituciones europeas. Es hora de que la acción política combata la pobreza energética.

Abordar la pobreza energética requiere transformar nuestros sistemas energéticos. El aumento de la eficiencia energética, a través de los esfuerzos de renovación masiva, y el cambio a la producción de energías renovables por los ciudadanos y las comunidades, tienen un papel clave que desempeñar para reducir la pobreza energética. Las políticas deben garantizar que las personas, en particular los hogares de bajos ingresos, puedan formar parte de la transición y beneficiarse de ella y no se dejen de lado.

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Concentración contra la pobreza energética

Finalmente, hay convocada para el día 21 de febrero una sentada reivindicativa para visibilizar este problema entre la opinión pública y la ciudadanía en general.

Estas concentraciones pacíficas remarcan cada año esta situación de vulnerabilidad, y a través de ellas hacemos visible la  la fijación de medidas para paliar la pobreza energética.

La celebración de la semana de la lucha contra la pobreza energética, conmemora la tercera (del 17 al 23 de febrero de 1956) y última de las extraordinarias oleadas de frío que recorrieron Europa en febrero de 1956. Durante ese mes Europa soportó unas heladas excepcionales y un frío intenso durante casi un mes, completando el invierno más duro en Europa y España desde que se tienen registros.

Todos los ciudadanos deben tener acceso a energía asequible y renovable, así como viviendas energéticamente eficientes.
Fuente: contrainformacion.es

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