Sanción de 10 meses de empleo y sueldo por defender la Sanidad Pública

Mar Noguerol, médica:
“Me han castigado por ser defensora de la sanidad pública”

Diez meses sin empleo y sueldo. Esa es la sanción a la que se enfrenta esta médica de familia de Madrid, una de las caras visibles de la Marea Blanca y de las protestas en Atención Primaria durante la pandemia.

Mar Noguerol es directora del Centro de Salud de Cuzco en Fuenlabrada. También es una de las caras visibles en la lucha madrileña por la sanidad pública desde hace muchos años. En 2012, cuando el entonces consejero de Sanidad — hoy de Hacienda—, Javier Fernández Lasquetty, amenazó con privatizar cuatro hospitales públicos y 26 centros de salud, Noguerol  fue una de las activistas de esa Marea Blanca que presionó para parar en las calles el plan privatizador. Desde la Plataforma de Centros de Salud aseguran que la suya fue una de las voces que cohesionó a los profesionales “y los aunaron a la población, desde TV, radio, prensa y montones de actos en la calle”.

Más recientemente, y en el actual contexto de pandemia y colapso de la Atención Primaria, sigue ejerciendo de altavoz de denuncia. En octubre de 2021 participó en la rebelión de los directores de centros de salud. Protestaban por una nueva normativa de recursos humanos que limitaba los doblajes del personal, única fórmula encontrada para atender a la población por las tardes ante el gran número de bajas y ausencias.

Tras ello, llegaron las palabras de la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso, con las que acusaba al personal de los centros de salud de un posible boicot. Mar Noguerol volvió a poner el cuerpo. Muestra de ello es un vídeo que se viralizó en el que aparece en la puerta de su centro de salud durante una concentración. “No hemos parado de trabajar, no hemos parado nunca. Aquí nadie cuelga el teléfono. Nuestras administrativas tienen que escoger entre coger el teléfono o atender a una cola que da la vuelta al edificio”, expresaba Noguerol.

Un mes después de esta concentración le abrían un expediente y recientemente se ha conocido la resolución. Sobre su persona pende una sanción de diez meses de suspensión de empleo y sueldo, acusada de dos supuestas irregularidades en la contratación de personal administrativo durante los picos de la pandemia. Atiende a El Salto para contextualizar este “castigo” mientras prepara un recurso y avisa de que llegará hasta donde tenga que llegar para que no se materialice. Para ello, cuenta con el apoyo de sanitarias y pacientes, que se concentrarán este 15 de julio a las 19h en la puerta de su centro de salud para respaldarla.

¿Quién te sanciona y por qué?
La Dirección General de Recursos Humanos en base a una propuesta de apertura de expediente que hace la Gerencia Asistencial de Atención Primaria y la Gerencia Adjunta de Gestión y Servicios Generales. Entonces lo que me piden es una falta muy grave, que luego en la instrucción pasa a convertirse en grave, por un cargo único, que es haber estado realizando la cobertura de las incapacidades temporales en un porcentaje elevado con los candidatos que yo elijo. Todo esto es en base a dos incidentes que tengo con el servicio de contratación. El primero de ellos, en el mes de abril de 2021, en plena cuarta ola en el que las colas para todos los trámites que se hacían a través de la unidad administrativa daban la vuelta al centro. En ese momento todas las consultas eran telefónicas y todo pasaba por dicha unidad. Hasta entonces las contrataciones siempre se habían provisto con candidatos que proponían los centros. Y, de repente, dijeron que habían cambiado las normas y que tenían que ser candidatos que manden ellos desde los servicios de contratación. Parece que yo hubiera contratado a alguien, pero no, yo no puedo contratar, solamente podemos proponer suplentes y los proponemos con un criterio de gestión eficiente. Nosotros buscamos siempre la máxima eficiencia y que la persona elegida pueda sacar adelante el trabajo, que es de lo que se trata. Ahí tuvimos una controversia y entonces acabamos cancelando la suplencia sin más. No se contrató a nadie.

Luego hay un segundo incidente en una segunda contratación en junio de 2021, en un momento en el que estamos con el agua al cuello porque desde la gerencia nos exigen que tenemos que pasar las agendas a un 60% de consultas presenciales antes del 15 de junio, cuando hasta entonces habían sido 100% telefónicas. Entonces, entró a trabajar el suplente que mandó el servicio de contratación y al suplente que había propuesto el centro se le puso en otro concepto. Se obedeció en todo momento las órdenes de contratación.

Otra cosa es que yo me quejara porque no me parecía lógica la actitud que estaba tomando contratación con nosotros. No solamente con nosotros, sino con todos los centros de salud donde ha habido múltiples problemas. Porque cuando estás pidiendo a alguien como sustituto para una baja corta, necesitas a alguien que conozca cómo funciona el centro, porque tienes que sacar el trabajo y, además, lo estás haciendo a cargo de la parte del presupuesto que gestiona el centro. Es necesario que sea alguien que vaya a trabajar y no a mirar porque no tiene ni idea. Fue entonces cuando les manifesté mis quejas al respecto. Sin más. Esos son los incidentes.

¿Qué pasó luego?
Lo que pasa es que luego ha habido muchas más cosas. Por ejemplo, todos los directores nos hemos quejado por otra gran ocurrencia de recursos humanos: la de eliminar las suplencias médicas (los doblajes, porque en medicina no hay suplentes) si no faltaba más de un 25% de la plantilla del centro. Se mandaron una serie de escritos y se plantearon los temas en los consejos de gestión. Soy una voz pública de todas las cosas que considero que no están bien hechas, igual que soy una voz pública desde hace mucho tiempo de la defensa de la sanidad pública y de la Atención Primaria. Eso no gusta, por lo que se ve. Desde mi correo se mandan cartas en representación de todos los directores. Pedimos la renovación de todos los contratos covid y contestamos a las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid cuando dijo que se colgaban los teléfonos y desaparecían los médicos en los centros de salud. Todo esto acontece en diciembre y en enero me abren el expediente. Los hechos son realmente intrascendentes, como he tratado de demostrar en la instrucción del expediente. Es decir, son los mismos hechos que ha podido tener cualquier otro equipo directivo en cualquier otro centro de la Comunidad de Madrid. Parece que estaban ahí guardaditos en un cajón para utilizarlos cuando les viniera bien.

¿Se puede decir que te han sancionado por luchar?
Lo que digo a todo el mundo es que cada uno saque sus conclusiones. ¿Cómo es posible que se me aplique una sanción tan desproporcionada y tan grave como es la suspensión de funciones durante diez meses, no solo como directora, sino como médica? A mí como médica en ningún momento se me ha cuestionado nada, ni figura absolutamente nada en todo el expediente de mi actividad profesional, que llevo desarrollando durante 25 años en la misma consulta en el mismo centro de salud.

Perder una voz díscola, discordante y que está dispuesta a denunciar todo lo que haga falta de la situación en la que estamos de sobrecarga y de déficit estructural, pues a lo mejor hasta les renta

¿Por qué crees que ha ido más allá?
A eso voy. ¿Cómo es posible que, si no confiaban en mí como directora, no me cesaran, sino que me sometieran a la tortura profesional que supone que te instruyan un expediente? Además, durante la instrucción te das cuenta de que no tiene nada que ver con un juicio, porque da exactamente igual lo que digas, lo que alegues, los testigos que pidas para explicarte… No te admiten absolutamente nada. Es un procedimiento única y exclusivamente para ejecutar y adornar de legalidad la ejecución de un castigo predeterminado. Y segundo, ¿cómo es posible que me sancionen como médico? ¿Por qué ese especial ensañamiento?

¿Por qué dirías?
Me parece que hay algo más detrás, que hay algo oculto que tiene que ver con mi trayectoria. Y no solamente me lo parece a mí, sino que se lo parece a todos mis compañeros, porque en todo momento me han manifestado su apoyo unánime. Hemos hecho dos escritos. Uno que se aportó a la instrucción del expediente y otro que se ha elaborado ahora para aportarlo junto al recurso de alzada firmado por todos los profesionales de mi centro, manifestando la repulsa a semejante sanción injusta y desproporcionada y el apoyo total a mi persona en toda mi trayectoria profesional, respaldando íntegramente mi gestión como directora. Creo que 47 profesionales saben bastante más de lo que ha sido mi labor como directora durante seis años que estos señores que no me conocen de nada y que lo que parece que han hecho es aplicar el castigo que me querían aplicar, probablemente por ser tan defensora de la Atención Primaria y de la sanidad pública y de los pacientes y los profesionales. Y por ser íntegra.

Esta sanción que podría ejecutarse va a dejar sin una profesional a un centro de salud. Ahora mismo, con la situación en la que están los centros de salud, con la saturación que se vive, ¿cómo se puede prescindir de una profesional?
Eso me pregunto yo también. Pues porque yo creo que han llegado ya a un nivel de degradación o de pérdida de los principios que es que les da igual ocho que 80. ¿Qué más da un médico más que menos? Si, total, con todos los que no hay…

En el centro de al lado del mío ahora mismo faltan ocho médicos de 14. ¿Qué les importa destrozar a mi centro? Porque perder a un profesional y a la dirección del centro va a ser un destrozo. Pero les da igual. Perder una voz díscola, discordante y que está dispuesta a denunciar todo lo que haga falta de la situación en la que estamos de sobrecarga y de déficit estructural, a lo mejor hasta les renta.

Parece que después de cada etapa donde hay mucho movimiento y mucha problemática profesional, acaban utilizando la caza de brujas, eliminando a las voces o caras más visibles.

La Plataforma de centros de salud ha emitido un comunicado. Afirman que no eres la única médica que ha sido sancionada tras criticar la gestión sanitaria del PP ¿Hay una caza de brujas?
Sí, ya hicieron lo mismo después de la Marea Blanca, también amparados en hechos irrelevantes, como que en algunos centros los directores habían superado esa cantidad que nos destinan, que es la parte del presupuesto asignado para las suplencias temporales que gestionamos nosotros. Pues con esa excusa de que habían superado la ejecución del presupuesto cesaron a tres directores, dos de ellos las cabezas visibles de la Marea Blanca en Atención Primaria. Parece que después de cada etapa donde hay mucho movimiento y mucha problemática profesional, acaban utilizando la caza de brujas, eliminando a las voces o caras más visibles.

Tú tienes claro que vas a recurrir
Sí, por supuesto. Y judicialmente voy a llegar hasta donde haga falta. Lo tengo muy claro. No van a echar por tierra ni 25 años de ejercicio profesional ni seis años como directora. No voy a tolerar judicialmente que se me prive de poder seguir atendiendo a mis pacientes, que ahora se sobrecargue todavía más a mis compañeros médicos… Como si tengo que llegar hasta la Corte de Estrasburgo, lo que haga falta.

Hablemos un poco de la situación de la Atención Primaria. Comentábamos que está colapsada. ¿A cuántas personas vienes atendiendo al día?
El problema es que tu partes de agendas de 35-38 pacientes y a lo largo del día superas los 50 en prácticamente todos los casos. Esta mañana ya estaban diciendo en el grupo de mi centro que ya llevaban anotados 123 pacientes sin cita.

En un contexto en el cual estamos en una séptima ola y la Comunidad de Madrid despidió a 7.500 refuerzos covid en marzo.
El 31 de marzo hubo despidos porque ya se había acabado el covid, porque como el covid se mide por los ingresos hospitalarios, lo que pasa en la Atención Primaria no existe. La séptima ola está absolutamente silenciada, pero en la Atención Primaria nos inflamos a ver covid. Y eso que solamente se hacen ahora mismo test a los mayores de 60 años, a los menores no se les hacen test ni se registra como covid.

Las vacunas protegen de la enfermedad grave y lo que estamos viendo es enfermedad leve y, teóricamente, ya no se dan bajas por aislamiento. Pero los pacientes están malitos y aunque no es una enfermedad grave, aunque no acaben en la UCI o aunque no tengan neumonía, tienen fiebre, están cansados, no pueden con su alma y hay que darles la baja. Eso lo vemos en la Atención Primaria todos los días.

Muchos profesionales se acaban yendo a la privada, porque los ingresos son superiores que en Atención Primaria.

¿Cuántas bajas hay sin cubrir este verano en tu centro?
No hay bajas sin cubrir ahora mismo en mi centro, es ejemplar en ese sentido, ya que mantenemos una plantilla muy sólida. Pero vacaciones sin cubrir, todas. No hay suplentes en Atención Primaria, todo se cubre con doblajes.

¿Cuál es el futuro de la Atención Primaria en la Comunidad de Madrid?
No es muy halagüeño. Es bastante preocupante porque hay una infrafinanciación evidente y una infradotación de plantilla, y específicamente plantilla médica. El problema es que las soluciones que pone la gerencia son como trucos de magia. Lo que tienen es que diseñar una política de recursos humanos para conseguir médicos.

¿Y cómo tendría que ser esa política de recursos humanos?
Ofrecer unas condiciones laborales que sean lo suficientemente atractivas en cuanto a seguridad, en cuanto a tiempo, en cuanto a acabar con la precariedad. Porque es que la precariedad en Atención Primaria sigue siendo vergonzosa. También en cuanto a conciliación familiar, que es un problema fundamental. Y también en el tema económico. Muchos profesionales se acaban yendo a la privada, porque los ingresos son superiores que en Atención Primaria.

En cuanta a estabilidad, si tú lo que estás ofreciendo son sustituciones cortas, no das una estabilidad de por lo menos tres años, como hacen en las Comunidades Autónomas que nos rodean, la gente se va. Se va a otras comunidades, se va al extranjero donde ganan muchísimo más y donde tienen muchas mejores condiciones, se va a servicios de urgencias o incluso a hospitales privados. Eso es lo que está pasando en Medicina de Familia y en Pediatría de Atención Primaria. Además, tendrían que hacer ofertas públicas de empleo fijo (oposiciones) anualmente o como mucho cada dos años. Ahora mismo se está resolviendo la oposición de 2019, cuatro años después. Así es imposible, si no se cuida al profesional la gente sale huyendo.

Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.com
Foto: La médica de familia Mar Noguerol en la puerta del Centro de Salud de Cuzco, en Fuenlabrada.

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