“Quiero contar esta experiencia para animar a la gente, a los trabajadores, a que se organicen“

«Animo a cualquier persona, tenga o no tenga conflictos en su trabajo, a participar de estas asambleas». Relato de una trabajadora que acudió a ADELA, el Grupo de Autodefensa Laboral de la Asamblea Popular de Carabanchel

organizarseenredesdeapoyo

“Soy fisioterapeuta y trabajaba en el Centro Terapéutico Olea desde hacía 6 años. En junio de 2023 estuve 3 semanas de baja por enfermedad laboral, ya que, en los últimos 15 meses, mi jefe me había aumentado la carga de trabajo, a pesar de mis indicaciones de que no se podía sostener esa carga laboral. Ahí empecé a hacerme consciente de que, no solo no me habían cuidado ni valorado mi trabajo, sino que se estaban incumpliendo normas básicas como la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, de la cual nunca se nos habló, nunca pasamos un reconocimiento médico, etc. Además, yo tengo discapacidad física y nadie me pregunto si necesitaba alguna adaptación en mi puesto de trabajo o algo parecido.
Me dieron el alta y yo solo quería dejar de trabajar ahí. Creo que, después de todo, lo más justo era poder cobrar el paro. Estaba muy desinformada y sentía que necesitaba apoyo, así que acudí a una de las asambleas de ADELA, donde se me asesoró y se me acompañó desde el principio. Me recomendaron varias cosas, entre ellas seguir de baja, ya que yo seguía lesionada, y desgraciadamente no hice caso. Me surgió la opción de irme de Madrid en los próximos meses y me agobiaba pensar que podría estar de baja para entonces. Así que seguí trabajando, pensando que mi jefe empatizaría conmigo y me despediría para cobrar la prestación. Y, ¡sorpresa! Eso nunca pasó. Finalmente, me fui yo sin paro, sin indemnización y tras habérselo puesto muy fácil a la empresa, incluso afectándome a la salud.
Quiero contar esta experiencia para animar a la gente, a las y los trabajadores, a que se organicen, que se informen mediante redes de apoyo y que funcionemos desde ahí. No podemos ser tan ilusos con el tema laboral, y tenemos que dejar de someternos y exigir los derechos que nos corresponden. Parece que es algo que todas tenemos claro, pero la realidad es que muchas veces nos entran los miedos o la pereza y nos conformamos.

Dejemos de enriquecer a nuestros explotadores, tenemos más herramientas de las que pensamos y existen redes que nos acompañan para que no actuemos solas. Por mi parte, quiero agradecer a ADELA todo el interés y la ayuda que me ofrecieron desde el primer momento y espero que esto me haya servido como escarmiento para no volver a caer en los mismos errores. Desde luego, para otra ocasión, haría caso a los consejos de ADELA con los ojos cerrados.
Animo a cualquier persona, tenga o no tenga conflictos en su trabajo, a participar de estas asambleas. La información y el colectivizar experiencias nos dan poder”.

Fuente: asambleadecarabanchel.org

También podría interesarte