Por una izquierda útil

Reflexiones de tres activistas ex afiliadas de IU, “desde la orfandad política en que nos dejan la falta de pulcritud de sus dirigentes y la pasividad de su militancia, degradantes de la utilidad social y ambiental propia de la izquierda”

Es triste tener que escuchar a muchas personas, valorando el trabajo que hacen los políticos, que todos los políticos son iguales, que no merece la pena votar porque ningún partido merece su voto, que todos van a lo mismo, a trincar o a pillar los sillones que puedan. Lo más preocupante es que quienes se quejan de esta forma son personas con mentalidad de izquierdas, que quieren igualdad, derechos, defensa medioambiental, pero que han perdido la fe e incluso la esperanza en que los cargos políticos trabajen de verdad y exclusivamente por construir una sociedad justa y digna.

Generalizar así, al 100%, es injusto, pues hay honrosas excepciones: enseguida acuden a la mente ejemplos como Anguita, o Teresa Rodríguez, pero ha habido y hay muchos otros más o menos conocidos por el público; políticos que sí hacen bien su trabajo de representación y de compromiso, más bien menos conocidos porque se dedican a trabajar más que a aparecer en los medios haciéndose la foto en esta o aquella manifestación.

Generalizar así, al 100%, es injusto, pues hay honrosas excepciones: enseguida acuden a la mente ejemplos como Anguita o Teresa Rodríguez

Lo que es indudable es que atravesamos unos momentos históricos en que el capitalismo gobierna el planeta, impidiendo el bienestar y la felicidad de la gente y destrozando el Medio Ambiente; hay pequeños reductos que van consiguiendo resistir, pero deteriorándose a base de sufrir continuas agresiones económicas, ataques hegemónicos, manipulación mediática e intentos de golpe imperialistas o fascistas.

Ante tal panorama, en un país como España donde las ultraderechas van en auge y sufrimos en la propia democracia estos ataques, , para frenar la situación que se nos viene sería necesaria una izquierda organizada y unida, que pueda defender y exigir los derechos y las oportunidades en igualdad para la gran mayoría social, que incluye todas las minorías desfavorecidas y en general toda la ciudadanía que vive recibiendo y aportando al Estado, tratando de erradicar los privilegios de que gozan ricos, multinacionales y lobbies religiosos y mediáticos.

Pero para organizar una izquierda cohesionada y eficiente en su lucha, hay dos cosas esenciales: la pulcritud de sus dirigentes y la implicación de la militancia. Ocurre en ocasiones (experiencia vivida en nuestro recientemente abandonado ámbito político), que los cargos no estimulan la implicación de la militancia, no trabajan organizadamente con ella, cometen incumplimientos de nuestros principios, incluso pequeñas ilegalidades, se preocupan de figurar más que de trabajar en profundidad, ignoran el trabajo y la participación de los activistas que no son de su agrado, repudian las críticas, se autocomplacen entre sí mismos y sus palmeros; mientras, consiguen una militancia indiferente, acrítica y complaciente, que se va devaluando mediante la desinformación y la inactividad.

Pero para organizar una izquierda cohesionada y eficiente en su lucha, hay dos cosas esenciales: la pulcritud de sus dirigentes y la implicación de la militancia

Políticos como los principales cargos de IU-Extremadura son ejemplos de esta incongruencia en las izquierdas, los culpables de la desmotivación general hacia la izquierda como cauce de lucha por la mejora de la sociedad; la militancia pasiva es, a la vez, víctima y sostén de la persistencia de tales personajes políticos en sus poltronas.

Ese tipo de personas que acceden a los cargos, tienen en su poder las herramientas para crear un movimiento activo y eficiente, ilusionante para gente desencantada, refugio para quienes quieren luchar por un mundo mejor pero no pueden hacerlo en solitario, construir unidad y solidaridad, crear conciencia social y ambiental, en fin, organizar esa izquierda cohesionada para ir creciendo e ir alcanzando el poderío que merece la gran mayoría social. En cambio, faltando a sus compromisos, se instalan en sus sillones, alejados de la calle, no fomentan la participación de la militancia y el trabajo codo con codo, no ayudan a l/s cargos municipales que tiene la organización ante las enormes dificultades que sufren en sus ayuntamientos, tratan con prepotencia a los militantes que aportan críticas para mejorar, en lugar de agradecer las sugerencias y el señalamiento de posibles errores para no desviarse de los fundamentos de la izquierda.

En cambio, faltando a sus compromisos, se instalan en sus sillones, alejados de la calle, no fomentan la participación de la militancia y el trabajo codo con codo…

No nos representan a los activistas de la izquierda que somos intransigentes con cualquier incoherencia por pequeña que sea con lo honesto y lo justo. Para mayor impotencia, la organización federal ha venido haciendo oídos sordos a la situación, colaborando a que se perpetúe y recrudezca. En esa situación nos encontramos nosotras, junto con otr/s much/s compañer/s que han tenido que dejar esta organización, con pena y con rabia, porque un/s cuant/s la han echado a perder.

Es perjudicial para la izquierda que existan estas organizaciones degradadas, de las que la gente normal dice eso de “es que todos los políticos son iguales”, de las que la gente honesta y exigente con la limpieza en nuestra casa para poder ofrecerla a cada vez más gente honesta, nos tenemos que desafiliar porque l/s tibi/s que la forman aquí no nos quieren. Les somos molest/s, estorbamos sus tretas para mantenerse en sus cargos, por ejemplo y sólo por citar un caso muy reciente, denunciando la falta de rectitud en las pasadas elecciones a representantes en la Asamblea de Extremadura. ¡No podíamos seguir blanqueándoles, es dañino para la izquierda que se normalicen cosas indebidas que no son propias de la izquierda ni de la democracia! ¿Unidad? abogamos por ella, pero nunca a costa de engaños.

¡No podíamos seguir blanqueándoles, es dañino para la izquierda que se normalicen cosas indebidas que no son propias de la izquierda ni de la democracia! ¿Unidad? abogamos por ella, pero nunca a costa de engaños

Los y las que hemos decidido no seguir participando en esta pantomima, desde fuera, pretendemos ayudar a la dignificación del trabajo de izquierdas, pues, para construir una izquierda organizada y realmente unida en la acción social, sobran l/s que ahora mismo están atropellando sus principios y manchando su imagen. ¿Quién daña la imagen de IU: ¿los que defraudan a la gente con su mal ejemplo y quienes les aplauden, o los que señalamos sus incongruencias para que se corrijan y vuelva a ser un espacio eficaz para la defensa de los valores sociales?

Queremos dar un grito de esperanza a toda la gente de izquierdas coherente que desee restablecer un orden social y ambiental justo, porque si toda esta gente consigue unirse para compartir y trabajar conjuntamente, las ideas de izquierdas pueden triunfar: ¡no hay nada más natural y humano que sentir que todas las personas debemos participar en la sociedad con las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas obligaciones! La sociedad, en la que se comparten los espacios, los servicios, las instituciones, y sobre todo el Medio Natural que nos sustenta, debe estar organizada en torno a valores de colectividad, frente al individualismo que ahora nos están imponiendo, que es la ley del más fuerte.

¡No hay nada más natural y humano que sentir que todas las personas debemos participar en la sociedad con las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas obligaciones!

Para caminara hacia esa sociedad más digna, es imprescindible que las personas que trabajan en los espacios de izquierdas participen con compromiso, entrega, con honestidad 100%, de forma cohesionada y organizada; todos al mismo nivel, donde los cargos sólo signifiquen trabajo, asumir responsabilidades, cumplir compromisos, estando al servicio de la militancia que los evalúe y supervise continuamente, y los saque de su cargo cuando no lo hacen bien.

La IU-Extremadura actual, que ha perdido en los 6 años y medio que lleva al frente el equipo de dirección actual casi 500 militantes (sus dos terceras partes), no es, tal como es ahora, un instrumento útil para la lucha de izquierdas; es, por el contrario, un ejemplo de desilusión social que desvirtúa el poder de la izquierda. Aun así, permanecen en la organización un pequeño puñado de compañer/s empeñad/s en recuperar la dignidad de IU-Extremadura desde dentro, que aguantan como héroes, pero que sólo encuentran el rechazo de los cargos y indiferencia o desprecio de la militancia desinformada o permisiva. Luchan por un imposible. Creo que acabarán como nosotras, dejando de derrochar su tiempo y su energía para nada.

La IU-Extremadura actual (…) no es, tal como es ahora, un instrumento útil para la lucha de izquierdas; es, por el contrario, un ejemplo de desilusión social que desvirtúa el poder de la izquierda

¡No todos los políticos son iguales! Para echar a l/s oportunistas y aprovechad/s, que tanto abundan, se necesita fiscalización, implicación política, protesta social, rebeldía y exigencia. Si se les deja actuar sin vigilancia, muchos de ellos acaban medrando y pervirtiendo el orden social. Están ahí para el servicio a la ciudadanía, por lo tanto, están obligados a rendir cuentas de absolutamente todo lo que hacen. ¡Es urgente que la militancia de izquierdas despierte, que se involucre, que deje de consentir y disculpar actos de sus dirigentes contrarios a nuestra esencia!

¡La coherencia es un valor imprescindible en la izquierda! Si no existe en una organización, habrá que reconstruirla, pues de lo contrario se estará malogrando el espacio de lucha social que podamos ofrecer a la sociedad; ¡y tenemos muy próxima la ocasión de ser un instrumento útil para mejorar la sociedad a través de las instituciones!

¡La coherencia es un valor imprescindible en la izquierda! Si no existe en una organización, habrá que reconstruirla, pues de lo contrario se estará malogrando el espacio de lucha social que podamos ofrecer a la sociedad…

¡La izquierda de los valores, de la coherencia, de la movilización social, es ahora más necesaria que nunca: tenemos que enfrentar la deriva fascista como principal catástrofe social, ¡pero además tenemos a un gobierno regional volcado en favorecer el expolio capitalista de nuestra querida tierra!

¡Es urgente! ¡Acabemos con los oportunismos en la izquierda! ¡Construyamos la izquierda de la que ningún honesto militante quiera salir, en la que toda persona justa quiera participar!

Fuente: Nadia Ruiz – Maricarmen Muñoz – Antonia Mera Chamizo en elsaltodiario.com
Foto: #XIVAsambleaRegional de IU Extremadura | rrss IU-EXT

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