Óscar Puente replica a Feijóo con pataleo de fondo, como si de ñus en la sabana se tratara | Vídeos

El diputado socialista centra su discurso en atacar al candidato a la investidura por sus incoherencias. “Pierdan toda esperanza de quebrar a este PSOE”, le ha dicho en su réplica.

Pedro Sánchez ha dejado en manos de su compañero de partido Óscar Puente la réplica del PSOE a la intervención de Alberto Núñez Feijóo en el debate de investidura. Y el exalcalde de Valladolid ha aprovechado la oportunidad para atizar al líder del PP, al que ha calificado de “candidato a jefe de la oposición”. Un discurso en el que ha recuperado las incoherencias en sus discursos desde que encabeza el partido y le ha reprochado sus apelaciones al cumplimiento de la Constitución mientras mantiene el Consejo General del Poder Judicial bloqueado desde hace más de cinco años. “Vino usted a derogar el sanchismo y acabará siendo el derogador derogado”, ha vaticinado.

“De ganador a ganador”

Puente ha subido a la tribuna por sorpresa en una intervención de la que habitualmente hacen uso los principales líderes de los partidos. Y una de las primeras cosas que le ha reprochado a Feijóo ha sido su insistencia a la hora de defender que gobierne la lista más votada. Puente le ha recordado que él también ganó las elecciones hace poco, en las autonómicas y municipales, pero no pudo gobernar por un pacto entre PP y Vox.

“¿Cómo es eso de ganador de las elecciones? Lo de la lista más votada. No acabamos de cogerlo. Lleva más de dos meses apelando a la lista más votada como argumento único para exigir la presidencia. Me ha sucedido igual que a usted. Fui el más votado en las elecciones de Valladolid y una coalición de su partido y Vox me relegó a la oposición”, le ha dicho.

Y a continuación, ha repasado todas las veces que el PP pactó con otros partidos para gobernar a pesar de haber perdido las elecciones. “Eso que ustedes han venido a llamar una coalición de perdedores, una expresión que acuñaron en 2015 y en 2019 empezaron a abandonar, cuando esas coaliciones las empezaron a protagonizar ustedes. Juanma Moreno, Ayuso, Almeida o Mañueco, que llegó en 2019 a lomos de una coalición de perdedores y fue precursor de los pactos con la ultraderecha”, ha dicho.

“Si hay una cosa por la que pasará usted a la historia es por haber resuelto el dilema que le dejó pendiente el señor [expresidente del PP Pablo] Casado. Asociarse con la extrema derecha o aislarla. (…)”, ha recordado Puente, quien ha acusado a Feijóo de decidirse sin “ningún esfuerzo” a favor de pactar con Vox. “Se estrenó como presidente del PP aprobando por primera vez en la historia de la democracia la entrada de la ultraderecha en un Gobierno autonómico, el de Castilla y León”.

“Llevan cinco años fuera de la democracia”

El diputado socialista ha recordado después los llamamientos de Feijóo al cumplimiento de la Constitución. “Señor candidato a jefe de la oposición. Ha trufado su discurso de frases solemnes. Fuera de la Constitución no hay democracia. Llevan cinco años ustedes fuera de la democracia. Tantos años como llevan negándose a renovar el Consejo General del Poder Judicial”, ha dicho. Cuando llegó Feijóo a la sede de Génova estuvo a punto de firmar un pacto con el PSOE para la renovación de ese órgano, pero cambió de opinión tras una serie de editoriales en la prensa conservadora y las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso contra un pacto como ese.

Puente también se ha referido a una de las novedades que ha incorporado Feijóo en su discurso de investidura, la creación de un nuevo delito de “deslealtad institucional”. “Entre frase y frase solemne ha anunciado que va a crear un nuevo delito de deslealtad institucional. Tenga cuidado, igual el primer imputado sería usted”, le ha dicho.

“El PP de Galicia, retratado en Fariña”

El parlamentario socialista también ha recuperado una de las principales sombras de la trayectoria de Feijóo: su relación con el narcotraficante Marcial Dorado, después de la publicación de unas fotos en las que se los ve veraneando juntos. “Es usted del PP ‘pata negra’. Del PP más rancio. Forma parte usted del PP de Galicia, esa gran familia retratada en Fariña. Intentó esconder su relación con un narco cultivada durante ocho años, cuanto tenía responsabilidades políticas”, le ha espetado.

“Trató de hacer creer a toda España que en 1995 no se sabía lo que se sabía en toda Galicia y buena parte de España desde 1990. Sorprende pensar que a alguien se le ocurrió pensar que era buena idea promoverle a candidato a presidente del Gobierno con semejante baldón”, ha insistido Puente.

“Pierdan toda esperanza de quebrar a este PSOE”

Otro de los ejes del discurso de Puente contra Feijóo ha sido el de las llamadas del PP a una rebelión en el PSOE contra la investidura de Pedro Sánchez. “La mayor parte de su actividad ha consistido en alentar una rebelión en el PSOE y un nuevo Tamayazo, esta vez en esta cámara”, ha argumentado Puente. “Pierdan toda esperanza de quebrar a este PSOE. A este PSOE que tanto les molesta”, les ha advertido.

También ha abordado las críticas de algunos socialistas contra la actual dirección del partido, como Felipe González o Alfonso Guerra. “Puede que este partido no sea el mismo que el de hace 30 años. Si hace 30 años le decían y le hacían exactamente lo mismo, aunque a algunos de los que lo dirigían entonces parece que se les ha olvidado”, ha dicho. “Puede que tampoco este PSOE sea el mismo de hace 30 años porque para vivir 150 hay que evolucionar. No pierdan el tiempo buscando traidores para pasearles por tertulias. Ninguno es ya representativo de este PSOE porque este PSOE ya se blindó hace años contra cualquier injerencia externa de su proceso de toma de decisiones”, les ha reclamado.

“Este PSOE no es de sus dirigentes antiguos o actuales, es de sus militantes”, ha cerrado.

Puente también ha preguntado a Feijóo por qué cuestiona la posible negociación de una amnistía con los partidos independentistas catalanes, cuando ejecutivos del PP han mantenido negociaciones similares en el pasado. “Ustedes fueron capaces de hablar catalán, aunque fuese en la intimidad”, ha afirmado en referencia a las conversaciones entre José María Aznar y Jordi Pujol, “y de cerrar pactos con los nacionalistas incluso cuando no necesitaban los votos”.

El diputado socialista también ha recordado las negociaciones con la banda ETA: “¿Estaba eso en el programa con el que concurrió el señor Aznar a las elecciones del 96?” y ha argumentado que los políticos del PP “lo hicieron por la paz; había que intentarlo y lo intentaron”, ha afirmado Puente.

Fuente: eldiario.es
Foto portada: Captura Vídeo

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Fuente: Iñigo Sáenz de Ugarte en eldiario.es

Pataleando en el hemiciclo como los ñus en la sabana

El debate de investidura en el que Feijóo no conseguirá la investidura cobra un carácter violento cuando los diputados del PP se lanzan a llamar “cobarde” a Sánchez por no subir a la tribuna, lo que rompió los planes del partido

Nunca se deja de aprender en el Congreso. Aprender sobre técnicas de lucha, artes marciales en general y patadas en la entrepierna. Y sobre los límites de la confrontación política. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, comunicó a los parlamentarios que “no se puede patalear en el hemiciclo” cuando los del Partido Popular estaban mugiendo y corneando los escaños. Un pifostio de los que hacía bastante tiempo que no se veían. El debate de investidura de Alberto Núñez Feijóo lleva camino de ser uno de esos que no se puede asimilar sin el consumo de alucinógenos. Para estar a tono con el ambiente.

Por la mañana, el discurso de Feijóo se había seguido en silencio, sólo interrumpido por los aplausos del grupo del PP y algunas risas de los socialistas. Al reanudarse por la tarde, todo saltó por los aires desde el primer minuto. Armengol dio la palabra por el grupo socialista a Óscar Puente, alcalde de Valladolid hasta mayo. Pedro Sánchez se quedaba en su butaca sin intervenir en nombre del PSOE. La jugada consistía en desmarcarse del debate sobre Feijóo, no darle más titulares de los necesarios, y dejar que apareciera Puente, el candidato más votado en las elecciones municipales en su ciudad, pero que no fue reelegido porque el PP y Vox tenían mayoría en el consistorio. Es decir, como Feijóo en las generales.

Los diputados del PP entraron en combustión. Varios de ellos gritaron “cobarde” a Sánchez, antes de que hablara Puente, como si estuvieran en la grada del estadio insultando al árbitro mientras consumen grandes cantidades de alcohol. Volvieron a sulfurarse cuando Puente buscó provocarles y aventuró que a Feijóo no le queda mucho tiempo al frente de su partido: “Usted no tiene apoyos para ser presidente del Gobierno y dentro de poco tampoco los tendrá para presidir el partido”.

Puente tenía guardado el misil nuclear para más adelante. Había subido a la tribuna para eso. Para sacudir con todas las ganas. “El PP de Galicia, esa gran familia retratada en ‘Fariña'” (el libro de Nacho Carretero sobre el narcotráfico gallego que, entre otras muchas cosas, cuenta las conexiones de esos mafiosos con el PP). Gritos de “sinvergüenza” desde el PP.

Puente, encantado de la vida, disparó el segundo proyectil mencionando “su estrecha amistad con un narcotraficante”.

Marcial Dorado, estrella de un debate de investidura. Quién se lo iba a decir en la época en que era uno de los grandes traficantes de tabaco de Galicia con una trayectoria delictiva que le terminó acercando al narcotráfico. Todo eso de lo que Feijóo dice que nunca se enteró. Había demasiada nieve, explicó hablando en serio, no en su nariz, sino en los montes que visitaba con su amigo Dorado.

Ahí se montó la de Dios es Cristo y la Virgen María no es mi madre. Fue cuando Armengol se quejó de que se ensañaran a coces con el piso. Los del PP aullaron como hienas y Puente ni se inmutaba. Se había estrenado en el Parlamento con munición de grueso calibre y confiando en salir a hombros de sus compañeros. Entre los socialistas, destacó el exministro Ábalos al levantarse del escaño para responder a gritos a los conservadores.

Armengol estaba tan superada por los acontecimientos que le dejó hablar diez minutos más de los treinta que tenía asignados. Más que flexibilidad en el control de los tiempos, era barra libre.

En la tribuna de prensa, un columnista de El Mundo empezó a hacer aspavientos y a unirse a las protestas contra Puente, que evidentemente está prohibido para los periodistas. Cualquier día se tira al hemiciclo. Con la altura considerable que hay, lo mismo sus lectores se lo agradecen.

Feijóo subió a la tribuna para dar la réplica. “No voy a participar en el club de la comedia”, dijo. Incorrecto, porque más parecía un programa de ‘Jackass’, pero, para el nivel habitual en él, es un chiste espectacular. Tenía una frase mejor: “Señor Sánchez, usted me pedía seis debates en la campaña ¿y ahora no quiere tener uno?”. La respuesta no era mala y fue la señal para que sus diputados volvieran a levantarse a aplaudir y a gritar “cobarde” a Sánchez.

Armengol dijo esta vez que “esto no es un patio de colegio”. Ya basta de menospreciar a los niños. Con tanto diputado escarbando en el suelo, se parecía más a un zoo o a la migración de ñus y cebras en el Serengeti.

“No toleraré ni un insulto”, prosiguió. Los diputados del PP se rieron de ella. Cómo no iban a reírse si llevaban toda la tarde soltándolos.

Por la mañana, Feijóo ofreció el programa que no podrá poner en práctica porque no será elegido. En realidad, en los primeros veinte minutos se dedicó a hacer oposición del Gobierno en funciones o de la futura investidura de Sánchez. Cuando pasó a hablar del futuro, lo que hizo fue elogiar el pasado. Su receta para España es subirse al DeLorean y regresar a los años setenta y ochenta.

“Hay quien reniega de la Transición –explicó–. Yo vengo a reivindicarla y a reclamar su vigencia”. Lo primero es legítimo. Lo segundo es difícil de creer, porque los problemas actuales del país no se solucionan con la nostalgia, recordando los años de la EGB ni pensando que España continúa siendo como entonces.

Pactos de Estado para todo. Esa era su oferta para la que no tiene más aliados que la extrema derecha. No es una solución que haya que desdeñar por principio, pero sí habría que examinar fríamente sus posibilidades de éxito. No sería mala idea con una ley de educación para no tener que cambiarla cuando se produce la alternancia en el Gobierno.

Sin embargo, ya se vio que no hay muchas opciones si Feijóo dice luego que no admitirá “adoctrinamientos” en la escuela. Uno se puede imaginar que no permitirá que se limite o elimine una de las formas de adoctrinamiento más antiguas del mundo occidental, la asignatura de religión con su catecismo cuya función siempre ha sido la de crear buenos católicos.

Feijóo ofreció pactos de Estado mientras también afirmaba que los socialistas son un peligro para la democracia. Por tanto, la oferta no vale mucho. Ni se la van a aceptar ni él la dice en serio. Por el contrario, Santiago Abascal se mostró muy satisfecho con los mensajes de Feijóo. No se presentó como alguien que cree que votar ‘sí’ a la investidura es como apostar por el mal menor, sino como el que aspira a ser un socio fiable y seguro del PP.

Fuentes de Moncloa informaron durante el pleno de que Sánchez no tiene previsto hablar en ningún momento de este debate. Que se lo deja todo a Feijóo, porque él ya tendrá la oportunidad de intervenir en su debate de investidura.

Feijóo había quedado algo descolocado. Pretendía un cuerpo a cuerpo con el presidente en funciones y se tuvo que conformar con que Puente le castigara con unos cuantos guantazos. En un momento, el líder del PP se lio tanto que acusó a Sánchez de “no tener el cuajo de venir aquí a presentar su programa” al negarse a hablar en el pleno. ¿En la investidura de Feijóo quien debe subir a la tribuna para contar su programa es Sánchez? Eso sí que no sale en la Constitución.

Más tarde, insistió: “El señor Sánchez no quiere hablar porque no quiere responder”. ¿No es él quien se presenta como candidato?

Todo es tan surrealista en este debate de investidura que hay que arder en deseos por ver cómo se insultarán en la segunda jornada. Desde luego, quienes han quedado como unos idiotas son los que están pidiendo grandes acuerdos entre el PSOE y el PP desde los medios de comunicación. Lo único que pueden pactar esos partidos es el tipo de armamento que emplearán en sus duelos.

Fuente: Iñigo Sáenz de Ugarte en eldiario.es

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La viñeta / Bernardo Vergara
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