Los sanitarios despedidos en Madrid: «No se ha reconocido el sacrificio que hemos hecho durante los dos últimos años»

Algunos sanitarios despedidos han advertido que, con 800.000 pacientes en las listas de espera, “en lugar de reforzar la sanidad pública, dan la opción a los pacientes de irse a la privada”

Este jueves la Comunidad de Madrid ha decidido despedir a 6.000 sanitarios, entre médicos, enfermeros, auxiliares, celadores o técnicos de laboratorio, que en marzo de 2020 firmaron los llamados contratos COVID para reforzar el sistema sanitario público. Estos sanitarios estuvieron en la primera línea de la lucha contra la pandemia cuando en Madrid se colapsó todo el sistema sanitario, desde la Atención Primaria hasta los hospitales.

La Consejería de Sanidad ha informado a los cientos de afectados vía correo electrónico hace diez días con un escrito que comienza: «Desde la Gerencia Asistencial de Atención Primaria queremos agradecerle su compromiso con la organización a lo largo de estos meses así como los servicios que ha prestado en los difíciles momentos vividos y su total dedicación en el desempeño de los mismos» y con un escueto mensaje en el que se puede leer: «Le indicamos que la notificación de su cese de fecha 31 de marzo de 2022 está disponible». Tras su despido unos regresarán a los puestos temporales que abandonaron durante dos años: guardias, contratos de tres días, sustituciones… y otros pasarán a engrosar las cifras del paro.

De los algo más de 11.000 contratos COVID, la Consejería de Sanidad ha decidido quedarse con 5.000 profesionales, de los cuales 170 se integrarán en la nueva Unidad de Rehabilitación Funcional que se ha instalado en el Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal.

Con el cese de más de la mitad de los profesionales contratados para el refuerzo durante la pandemia la presión asistencial en los hospitales de la Comunidad de Madrid se va a agravar. Algunos sanitarios despedidos han advertido que, con 800.000 pacientes en las listas de espera, «en lugar de reforzar la sanidad pública, dan la opción a los pacientes de irse a la privada».

A pesar de que los despidos estaban programados para finales de diciembre, se prorrogaron hasta marzo debido a la sexta ola, que volvió a colapsar el sistema de la Atención Primaria y de nuevo tensionó los hospitales. Ahora, aunque las listas de espera no dejan de aumentar y Ayuso ha ofrecido para los refugiados en Ucrania 1.500 camas de la red de hospitales públicos, los despidos son inminentes.

«Todos los aplausos se han quedado en nada»

Algunos trabajadores se quejan de que eran obligados a hacer más horas de las que estaban en sus contratos, de que las condiciones brillaban por su ausencia, de que no se ha reconocido el sacrificio que han hecho durante los dos últimos años, de que son solo números y de que todos los aplausos se han quedado en nada.

Para los sindicatos sanitarios esta situación tiene un culpable, la “política nefasta” de la Consejería de Sanidad, y un objetivo, el de privatizar la Sanidad Pública madrileña. “Se necesita contratar más personal que pueda asumir la carga asistencial y no despedirles”, señalan desde CCOO.

Desmantelamiento de la sanidad pública madrileña

Los trabajadores reclaman la urgencia de plantillas estables para acabar con el desmantelamiento de la sanidad pública madrileña. Santiago Zarapuz, portavoz del sindicato Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad (Mats), reprocha que «es mano de obra de usar y tirar que no garantiza la calidad asistencial. Luego, la Administración se quejará de que el personal al que maltrata se va a otras comunidades y al extranjero».

En noviembre, Madrid superó el millón de pacientes en lista de espera para una primera consulta con un especialista. 90.586 personas esperan una cirugía. La demora para ser operado se ha disparado en Madrid, pasando de las 230 personas que esperaban seis meses para una operación en febrero de 2020 a las más de 17.432 en febrero de 2022. Además, se han multiplicado por diez, en poco más de un año, las personas que esperan más de un año para ser operadas.

La dirección de recursos humanos siempre ha alegado a los sindicatos que no hay capacidad presupuestaria para afrontar estos contratos que en el último año y medio se han financiado con fondos que ha transferido el Gobierno central a la Comunidad de Madrid.

Fuente: Luna Izquierdo en contrainformacion.es

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