Los contratos de miles sanitarios y docentes de refuerzo por la pandemia se quedan en el aire a partir de junio

Los trabajadores afectados son profesionales primera línea que han desarrollado una labor esencial durante el último año. La sanidad y la educación pública se ha visto gravemente afectada por las consecuencias de la covid-19 y la pandemia ha demostrado que son sectores muy precarios pero fundamentales y necesarios que merecen más refuerzos.

Al menos la mitad de las comunidades reconocen que no prevén mantener todos los refuerzos que se contrataron por la pandemia aunque la decisión final no está tomada y todo dependerá de las «necesidades» que se tengan.​

Los contratos de miles de sanitarios y de profesores de refuerzo por la covid-19 están en el aire. Gracias a la situación epidemiológica relativamente buena y el avance de la vacunación se van flexibilizando las medidas y cada vez se ve más cerca la ‘nueva normalidad’. La parte negativa es que todo apunta a que también se perderán los refuerzos de los servicios públicos. Cada comunidad autónoma ha realizado sus contrataciones de forma autónoma pero en muchas de ellas se debería renovar a este personal extra en junio. Al menos en la mitad de ellas no se renovarán a todos los trabajadores.

Por un lado, están los 35.000 docentes que fueron contratados para este curso escolar. La ministra de Educación, Isabel Celaá, pidió en la reunión del pasado miércoles con las comunidades autónomas que se mantuviera este refuerzo para «asegurar la calidad de la educación» durante el próximo curso 2021-2022. «Las comunidades autónomas deben comprometerse a que, al menos, se mantengan los recursos docentes de refuerzo con los que han contado este año. Tenemos que convertir la adversidad en una oportunidad para acelerar la recuperación de un sistema educativo que se enfrentó a la pandemia tras años de recortes y debilitamiento y que debe consolidar los refuerzos con los que se ha fortalecido durante estos meses», sostuvo en rueda de prensa.

Pero la realidad es que ni siquiera todos los profesores se mantuvieron durante este curso ya que la Comunidad de Madrid prescindió hasta de 1.117 docentes el pasado mes de diciembre. Pero varias comunidades consultadas por Público son partidarias de no mantener los refuerzos, o al menos reducirlos, ya que aumentarán las ratios de las clases: hasta 25 alumnos en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato. En Asturias, por ejemplo, prevén prescindir de 500 profesores. Para el resto aún es pronto para cuantificar las pérdidas aunque señalan que los refuerzos serán adaptados a las necesidades. Sindicatos como CSIF o Comisiones Obreras (CCOO) ya han pedido a distintas Consejerías de Educación que se mantengan tanto las ratios reducidas como los refuerzos para garantizar la calidad de la educación pública.

Esta misma idea se mantiene con los sanitarios contratados temporalmente por la covid-19. En este sector el número de profesionales que continúan trabajando por este motivo es más complicado de dar porque muchos son contratados solo para tres o seis meses. Sin embargo, una buena tanda de contratos de todo el país se acaba en este mes de junio.

La mayoría de contratos de refuerzo de la Comunidad de Madrid se acaban el próximo 30 de junio y, según la Consejería de Sanidad, se renovarán según las necesidades. La mayor incógnita es qué pasará con la plantilla del Hospital Isabel Zendal ya que la mayoría de profesionales que trabajan allí, e incluso los encargados de la vacunación, son sanitarios de refuerzo covid-19 que fueron derivados allí desde otros centros. Los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad de la Comunidad de Madrid ya han denunciado esta situación porque la Dirección General de Recursos Humanos dijo que se renovarían los contratos hasta el 31 de diciembre, por lo que estos trabajadores trabajarían el año completo. Sin embargo, los trabajadores aún no tienen ninguna confirmación y temen que esta promesa no se cumpla, según ha confirmado Público con varios afectados.

Otras comunidades como Castilla-La Mancha o Extremadura explican que la mayoría de contratos tienen vigencia hasta el 30 de septiembre y que entonces se renovarán también según las «necesidades», pero la previsión es que una vez pase el verano no se mantengan al menos todos los refuerzos. Mientras que el País Valencià hay vigentes hasta el 31 de mayo un total de 9.309 contratos y se prevé que se prescindan hasta de 4.000, según han denunciado los sindicatos de la región. Los otros 6.000 sanitarios tendrán otro contrato temporal hasta que termine el año.

Los trabajadores afectados son profesionales primera línea que han desarrollado una labor esencial durante el último año. La sanidad y la educación pública se ha visto gravemente afectada por las consecuencias de la covid-19 y la pandemia ha demostrado que son sectores muy precarios pero fundamentales y necesarios que merecen más refuerzos. Las distintas comunidades ahora tendrán que mostrar si quieren invertir más en estos servicios públicos o reducir sus plantillas. Fuente: Beatriz Asuar Gallego en Kaosenlared.net

También podría interesarte