En las celebraciones del patrón de Madrid, San Isidro, es tradición deleitarse con unas rosquillas, bien para desayunar, bien de acompañamiento con un café después de comer, así como para irlas degustando de paseo por la pradera en plenas Fiestas de San Isidro, lo tradicional es que te las vendan ensartadas en un bramante…

Hay cuatro tipos de rosquillas que puedes encontrar en las pastelerias, tahonas, hornos de pan y puestos en las fiestas, rosquillas tontas y listas, junto con las francesas y las de Santa Clara en el mes de Mayo, coincidiendo con San Isidro.
Todas se componen de la misma base, diferenciándose unas de otras simplemente en su acabado final.

Las rosquillas tontas no llevan ningún acabado, no van bañadas, de ahí su nombre indicando la simpleza de su masa.

Las listas van bañadas con un azúcar fondant (elaborado con un sirope de azúcar, zumo de limón y huevo batido) del color que se les quiera dar, es habitual el amarillo.

Las de Santa Clara están recubiertas con un merengue seco, originalmente blanco.
Finalmente, las francesas se acaban con un rebozado de granillo de almendra.
En la foto de portada podemos diferenciarlas, en orden de izquierda a derecha: listas, tontas, francesas y de Santa Clara.
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Fuente: Wikipedia + @carabanchelnet
Foto portada: @carabanchelnet
