Las redes de cuidados de Madrid niegan estar gestionadas por el Ayuntamiento

Más de veinte redes de apoyo ciudadanas emiten un comunicado en el que señalan que Servicios Sociales les está derivando casos de su competencia, pero que en ningún caso se encuentran coordinadas por las instituciones.

Desde que comenzase el estado de alarma se han ido organizando redes de cuidados locales en distintos barrios de la capital. A pesar de que, en un principio, estas redes ciudadanas estaban orientadas a ayudar con las compras de alimentos y medicinas a personas en riesgo, en pocos días, los servicios sociales comenzaron a derivar casos de sus competencias.

Más de 20 redes de apoyo ciudadanas han emitido un comunicado en respuesta a la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, quien había tratado de sacar rédito político de la labor social de estas iniciativas en una entrevista en El País del 20 de marzo, en la que afirmaba que “si tenemos que sacar algo bonito de todo esto, es que nos ha hecho descubrir que tenemos vecinos, compartimos mucho más, nos sentimos más madrileños que nunca”. En otras declaraciones posteriores al mismo medio señalaba que el Ayuntamiento “ha sido pionero en medidas sociales”. Frente a esta afirmación, los grupos vecinales señalan que la realidad es que los Servicios Sociales están derivando casos a estas asociaciones debido a “la falta de organización y de personal”.

Comunicado de las redes ciudadanas de apoyo mutuo

Por su parte, el alcalde Jose Luis Martínez-Almeida escribió una columna en ABC en la que dedicaba un párrafo a escribir los nombres de empresas y grandes cadenas que habían cedido materiales al Ayuntamiento, afirmando que el consistorio “estaba gestionando esta ola de solidaridad”.

El comunicado apunta que este hecho “visibiliza las carencias del sistema, que excluye a las personas más vulnerables, y la escasez de recursos tras décadas de recortes”. Precisan que, quienes se tratan de poner medallas son quienes “han recortado en sanidad, educación, dependencia y servicios sociales”.

Una integrante del grupo que opera en Fuencarral-El Pardo, coordinado por el centro social La Piluka, señala que “nos han contactado profesoras y educadoras sociales para derivarnos casos de familias vulnerables. No solo para temas de compra de alimentos, también para distribuir material escolar, ayudar a seguir las clases telemáticas o repartir menús de comedor”.

Los colectivos vecinales inciden en que estas redes no son espontáneas, sino que han sido posibles gracias a la organización vecinal previa a la crisis del covid19, muchas de ellas, atacadas e ignoradas por quienes hoy están al frente de la gestión del Ayuntamiento.
Fuente: Álvaro Lorite en elsaltodiario.com