Las líneas ‘cero’, propaganda a costa del servicio

El tema de hoy son noticias viejas: las líneas cero (001, 002, y C03), tres líneas de la EMT creadas en 2020 con dos características peculiares: que son gratuitas (excepto la C03) y que funcionan exclusivamente con autobuses eléctricos.

A pesar que desde su creación han sido usadas por el Ayuntamiento para presumir de comprometido con el transporte público, en el fondo hacen más mal que bien. Veamos por qué.

Concepto y creación

La idea original era crear dos líneas gratuitas que atravesaran el centro con el presunto objetivo de minimizar las “molestias” que suponía Madrid Central a los conductores que ya no podían entrar a la zona, a pesar de que desde antes de su creación por el distrito Centro ya circulaban 60 líneas de EMT, 7 de metro, y todas las de Cercanías.

Los recorridos originales eran de Moncloa a Goya (por Princesa, Gran Vía y Alcalá) en el caso de la línea este-oeste, y de San Bernardo a Puerta de Toledo (por la calle San Bernardo, Gran Vía, Jacinto Benavente y la calle Toledo) en caso de la línea norte-sur. Finalmente, la línea 001 tomó el recorrido Moncloa-Estación de Atocha (por Princesa, Gran Vía y el Prado) y para la 002 se usó la M2 (Argüelles-Sevilla) ampliándola por el sur a Puerta de Toledo.

Varios meses más tarde, en septiembre, se creó una tercera línea, la C03, esta perimetral y de pago. Conecta también Puerta de Toledo y Argüelles, pero rodeando el distrito Centro (por las Rondas, paseo del Prado, paseo de Recoletos y los Bulevares) en vez de atravesarlo.

LÍNEACABECERASPUESTA EN SERVICIO
001Estación de Atocha – Moncloa18 de febrero de 2020
002Puerta de Toledo – Argüelles3 de marzo de 2020
C03Puerta de Toledo – Argüelles15 de septiembre de 2020

Solapamiento con otras líneas

La 001 y la C03 —la 002 se libra— comparten gran parte de su recorrido con otras líneas: la 001 con trece en diversos puntos, especialmente con la 1, con la que comparte el 70% de las paradas; y la C03 con ocho, especialmente con la 27 y la 21, con las que comparte el 75% de las paradas.

Estos solapamientos con otras líneas empeoran la calidad del servicio, pues los buses de líneas diferentes no van coordinados. Por ejemplo, si estás en Cibeles para ir a Moncloa, es perfectamente posible que lleguen un 1 y un 001 juntos, teniendo que esperar 7 minutos al siguiente 001 o 12 al siguiente 1. Si todos los buses de la 001 se destinaran a la 1, los tiempos de espera serían siempre los mismos: 6 minutos (si el tráfico lo permite, claro).

No solo es ineficiente desde el punto de vista de las frecuencias, también desde el punto de vista del espacio. No es raro ver el carril bus de Gran Vía lleno hasta los topes, y añadiendo la 001 no hacemos más que agravar el problema.

Gratuidad

La 001 y la 002 —la C03 se libra— son gratuitas. ¿Por qué, si se ha demostrado una y otra vez que esto no ayuda a reducir el tráfico de coches? Según decía, porque en teoría estas líneas palian las “molestias” al conductor que no puede entrar en Madrid Central. Y sin embargo, esta lógica tiene un agujero importante: ¿de qué sirve tener esas dos líneas gratuitas si para llegar a ellas hay que usar otros transportes que sí son de pago? Pocos viajes en coche evitaremos así.

Al final, el hecho de que estas líneas sean gratuitas sirve principalmente a peatones que pueden ahorrarse un paseo sin tener que pagar el bus. Y para rellenar titulares de prensa, claro.

Buses eléctricos

La otra gran baza de estas líneas es que funcionan únicamente con autobuses eléctricos, dato en el que también se ha hecho mucho hincapié por parte del Ayuntamiento. Sin embargo, destinar buses eléctricos nuevos a líneas redundantes también nuevas no reduce las emisiones del conjunto de la flota. Si las líneas cero no existieran, estos nuevos buses podrían destinarse a líneas ya existentes retirando del servicio buses de combustión. Es decir, que la existencia de estas líneas no reduce las emisiones de la flota, sino que las mantienen igual.

Nomenclatura e identidad visual

Esta subred, al contrario que las demás que funcionan por prefijos (E, H, M, N, T), se identifica mediante dos ceros: uno porque las líneas son cero emisiones y el otro porque son ‘cero coste’ [para el usuario, obviamente]. Esto, sin embargo, tampoco tiene sentido: la H1 también es gratuita, y no por eso se llama H01, y varias líneas regulares son eléctricas y no por ello se denominan 033, 051, 0155 o M01. De hecho, el tipo de combustible que usa la línea no necesita ser indicado en el nombre: ¿qué más le da al viajero que su bus sea eléctrico, a gas natural o a caballo, con tal de que le lleve de A a B?

No solo eso, sino que al ponerse los ceros a la izquierda puede parecer que la 1 y la 001 son la misma línea, o la 2 y la 002. Genial eso de tener que descifrar el significado del nombre de una línea para distinguirla de otra.

La identidad visual de estas líneas también es especial, pues en lugar del azul del resto de las líneas usan un aguamarina más claro. ¿Qué significa este color? ¿Que son gratuitas? No, porque la C03 también lo usa y es de pago. ¿Que son eléctricas? Tampoco, porque hay otras líneas eléctricas que no lo usan. El aguamarina solo significa “esta línea la ha hecho Almeida, así que agradéceselo”.

Bueno, pero la gente las usa

Ciertamente estas líneas tienen bastantes viajeros, sobre todo al compararlas con otras líneas regulares: la 001 tuvo en 2020 casi 830.000 viajeros, por delante de la 173, la 12, la 162 o la 74, por ejemplo. ¿No es esto señal de que la línea es necesaria, o al menos útil? Pues no: relacionar uso con utilidad es una falacia, pues el transporte público no debe simplemente mover gente, sino resolver problemas. La 001 y la C03 logran, como mucho, que el viajero se ahorre un transbordo. Un beneficio que se queda corto al compararlo con lo negativo de estas líneas.

Entonces, ¿qué hacemos con ellas?

Hemos visto que la 001 y la C03 son innecesarias (pues como mucho evitan hacer un transbordo), redundantes, y un impedimento en la reducción de emisiones en la flota. Lo mejor que se puede hacer con ellas es, por tanto, suprimirlas, dedicar sus autobuses a otras líneas con material más antiguo, y permitir el transbordo gratuito en todas las líneas.

La 002, sin embargo, sí que ofrece un servicio necesario por zonas del centro con menos oferta de transportes, como ya hacía en parte la M2, por lo que merece la pena mantenerla en circulación. Eso sí, debería retomar su denominación original y la tarificación del resto de la red, por los motivos antes mencionados.

En conclusión: cuando el transporte público se diseña con el único criterio de quedar bien en la prensa y en los debates, y no para solucionar los problemas de la gente, acaba siendo peor para todos. Huyamos de ello como de la peste.
Fuente: Mateo Corral en ecomovilidad.net

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