La revolución de las batas blancas: los sanitarios se movilizan en la desescalada

  • Nuestro país cuenta en la actualidad con uno de los gastos sanitarios más bajos por habitante de la Unión Europea
  • Nacen varias convocatorias: huelga de médicos residentes en Madrid, movilización estatal por la sanidad pública y concentraciones de «sanitarios necesarios»

Han puesto cuerpo y alma para enfrentar a la enfermedad por el coronavirus. Una situación estresante y unas unas condiciones de precariedad que vienen denunciándose desde hace años han sedimentado la movilización. Madrid, donde la enfermedad ha azotado con más virulencia, es una de las comunidades con más quejas del sector sanitario por su alto nivel de privatización y las largas listas de espera. El Colegio de Médicos de la región reconocía que sin los recortes que se arrastran desde la crisis anterior, los sanitarios hubieran enfrentado en mejores condiciones la pandemia.

Nuestro país cuenta en la actualidad con uno de los gastos sanitarios más bajos por habitante de la Unión Europea, 1.617 euros frente a los 2.660 de promedio de nuestros vecinos europeos, según los datos de Eurostat de 2018. Entidades como la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), la Sociedad Española de Medicina y Comunitaria (SemFyc) y Médicos del Mundo, entre otros, han entregado a los miembros de la Comisión de Reconstrucción del Congreso un paquete de medidas para corregir el déficit de camas hospitalarias y la precariedad del personal sanitario.

Mientras tanto, proliferan las convocatorias en defensa de la sanidad pública y la mejora de las condiciones laborales sanitarias, aunque con las particularidades de encontrarnos en la desescalada del estado de alarma por un virus que todavía sigue activo.

Los médicos residentes van a la huelga indefinida en Madrid

Los médicos residentes, aquellos que están en un periodo de formación que habitualmente dura entre cuatro y cinco años, se quejan de la falta de supervisión de médicos adjuntos. El año pasado ya realizaron una huelga en el Hospital 12 de Octubre de Madrid en la que denunciaron cómo este y otros hospitales se aprovechaban de esta “mano de obra barata” para cubrir los déficits estructurales del sistema.

La crisis de la covid-19 les ha tenido trabajando sin descanso. A sus semanas laborales interminables de entre 70 y 80 horas, con huelgas de 24 horas que se ven obligados a asumir por falta de personal, se ha sumado una crisis sanitaria que les obligaba a realizar más huelgas al mes. Y ahora, en plena desescalada, se ven en la situación de que los residentes de primer año todavía no han comenzado a trabajar y aquellos de último año se han marchado ya. “Todos los huecos de guardias, que en principio son huecos formativos, nos han obligado a asumirlos”, denuncia Diego Boianelli Martín, residente de tercer año del Hospital Clínico San Carlos.

Las residentes del sector sanitario convocan a 5.515 trabajadores, incluyendo biólogos o farmacéuticos, a una huelga indefinida el 13 de julio si antes del 2 de julio la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid no atiende a sus peticiones, reflejadas en el convenio colectivo que propone el sindicato Amyts. Hasta ahora aseguran que solo hay silencio de su parte. La principal reclamación es el aumento de número de adjuntos, de manera que haya uno por cada cinco residentes, pero en el convenio también se abarcan sus condiciones laborales como su salario, solo por delante del de las Islas Canarias, bajo para vivir en Madrid. También piden corregir algunos aspectos como “las camas calientes”, ya que están obligados a dormir en las mismas literas incluso en plena pandemia, cuando la desinfección se ha vuelto más esencial todavía en hospitales y centros de salud.

Convocatoria estatal el 20 de junio

Más de 160 organizaciones como los sindicatos alternativos apoyan una convocatoria estatal por la sanidad pública que se está organizando para el próximo 20 de junio por la Coordinadora Anti-privatización de la Sanidad (CAS), nacida en 2004, y que ya cuenta con unas 30 protestas por todo el Estado. En Madrid una marcha partirá este día a las 20.00 horas desde Atocha en dirección al Hospital Niño Jesús. Allí la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha anunciado en mitad de la pandemia una ampliación que se financiará con colaboración público-privada.

La movilización de sanitarios exige la derogación de las leyes que actualmente permiten la penetración del sector privado en la sanidad. Piden la derogación de la ley 15/97 que “permite a la empresa privada en el sistema” y del artículo 90 de la Ley General de Sanidad, que deja a los hospitales públicos concertar con la privada siempre que se hayan optimizado los recursos públicos públicos. Los recortes en sanidad combinadas con “una utilización torticera” de estas leyes tienen como consecuencia “camas, quirófanos y salas cerradas”, mientras muchos casos se derivan a la privada, manifiesta a Antonio Gómez Líébana, del Sistema Madrileño de Salud y miembro de la CAS.

“Siempre hemos dicho que la privatización es legal y para parar el proceso hay que echar la ley abajo”, explica Liébana, miembro de esta coordinadora que existe desde 2004 y cuenta con el apoyo de sindicatos alternativos como CGT, CNT, el andaluz SAT y el catalán IAC, entre otros. La convocatoria reivindica también otros cuatro puntos: una industria sanitaria y farmacéutica pública, la intervención de aquellos centros privados que no han utilizado sus recursos o han cerrado en plena pandemia, “sanidad para todos” y “cuidados de nuestros mayores con dignidad”.

Aunque la convocatoria tendrá lugar un día antes de que oficialmente pasemos a la nueva normalidad el 21 de junio, los organizadores consideran que el estado de alarma no imposibilita la protesta. “Las manifestaciones serán un desfile de columnas, con distancias de seguridad de entre dos y tres metros entre las personas”, aseguran.

Sanitarios necesarios

Otra movilización espontánea ha surgido durante el estado de alarma. Es la movilización de los “sanitarios necesarios”. Cada lunes se concentran en los hospitales y centros de salud tanto en Madrid y en otras comunidades como Andalucía, Catalunya, donde han denunciado el 5% del sueldo recortado en los años de la crisis y han reivindicado una sanidad “100% pública”. Aquí, bajo la etiqueta de #PrimaveraSanitaria protestan cada miércoles contra la asignación “a dedo” a Ferrovial para externalizar el rastreo de los contagios de la covid-19.

En Catalunya, donde los sanitarios llevan ya cinco semanas concentrándose en las puertas con el habitual distanciamiento de seguridad, se han sumado también los profesionales de la Atención Primaria, uno de los sectores más castigados.

Fuente: María F. Sánchez en cuartopoder.es