La manifestación del domingo 3 contra la Guerra: un ejercicio de autodefensa

Una asamblea de personas y organizaciones variopinta y plural decidió que había que dar una respuesta en la calle a lo que está pasando en Ucrania. El resultado, la manifestación de pasado mañana en Madrid

Desde Desarma Madrid apoyamos decididamente la manifestación que la Plataforma Popular contra la Guerra ha convocado en Madrid para el 3 de abril.

Consideramos que todas las acciones que se realicen contra la guerra, contra todas las guerras, están justificadas, pero también es verdad que hay diferencias importantes en los manifiestos que han salido con respecto a esta, en los lemas de las manifestaciones convocadas, en las personas que los firman y en las organizaciones que las convocan.

Desarma Madrid impulsó esta convocatoria, en primer lugar, porque ha partido de una Asamblea Popular que en la primera asamblea reunió a más de 120 personas en el Ateneo La Maliciosa, una asamblea de personas y organizaciones variopinta y plural que de forma unánime decidió que había que dar una respuesta en la calle a lo que está pasando en Ucrania. La apoyamos fundamentalmente porque señala a todas las partes implicadas; por un lado, la responsabilidad de Putin y su gobierno de invadir Ucrania, pero también, por otro, la de la OTAN (la de las viejas mentiras), la UE y nuestro gobierno, ya que la respuesta que han dado es casi únicamente militarista.

Exigimos a la vez la retirada de las tropas rusas de Ucrania, el cese de los ataques militares, y el freno al envío indiscriminado de armamento que se está realizando desde muchos países, incluido el nuestro. Somos ninis.

Acudir a la manifestación no solo es solidarizarse con el sufrimiento del pueblo de Ucrania. También implica hacerlo con el de las miles de manifestantes rusas represaliadas por denunciar el militarismo de Putin. Y, fundamentalmente, es protegernos nosotras, porque el aumento del Gasto Militar previsto por los países occidentales atenta directamente contra nuestra seguridad. El Gasto Militar nos amenaza: por lo que implica de retirarlo de otras partidas que realmente nos defienden (servicios públicos, condiciones laborales dignas etc.), y por la escalada armamentística que supondrá su aumento.

Acudir a la manifestación es protegernos nosotras, porque el aumento del Gasto Militar previsto por los países occidentales atenta directamente contra nuestra seguridad

La OTAN y Estados Unidos sugieren que España debe aumentar el Gasto Militar hasta un 2% del PIB… para que crezca la asignación con la que este país contribuye a la oscura Alienza. No es nueva esta petición, ya asumida por el gobierno Rajoy en Gales en 2014. El “detalle” es que España no solo gasta en cuestiones militares el aproximadamente 1% del PIB, sino que casi otro tanto ya está encubierto en prácticamente todos los demás ministerios, como recuerdan los informes de Centre Delàs y Juan Carlos Rois. De hecho, la propia contabilidad de la OTAN es más sincera que la que emplea el Estado español a la hora de computar tales gastos militares, pues este solo considera el presupuesto del ministerio de Defensa.

Por otro lado, no queremos que se forme un ejército europeo, que tienen ya evaluado en 5.000 soldados. Precisamente lo que sobra en el mundo son ejércitos, ingentes maquinarias devoradoras de presupuesto. Más ejércitos = más migrantes, esta es la ecuación. Y a más migrantes, más soldados para contenerlos en unas fronteras militarizadas como nunca. Solo hay que pensar en Frontex.

La manifestación pide que las tropas rusas abandonen Ucrania y dejen de atacarla. Estamos de acuerdo. Y extendemos también la petición con respecto al pueblo yemení, masacrado por el gobierno saudí, con armamento español y con unánime silencio internacional, por poner un ejemplo. A la vez, nos congratulamos de que en este caso se esté, por fin, facilitando alojamiento, permisos y trabajo a las personas que están huyendo de Ucrania, pero de igual forma exigimos el mismo trato a las que vienen de Siria, de Yemen, de Marruecos, del África subsahariana, a las cuales apaleamos en las vallas o, directamente, hacemos deportaciones en caliente. Bueno, ahora, después del infame acuerdo de Pedro Sánchez con el sátrapa alauí seguramente se encargará el gobierno de Marruecos de hacer el trabajo sucio.

Más ejércitos = más migrantes, esta es la ecuación. Y a más migrantes, más soldados para contenerlos

¿Cuándo, si no ahora, será mejor momento para pedir al gobierno que firme el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN)? Esta guerra vuelve a evidenciar el peligro para todo el planeta de la existencia de estas terribles armas.

Defendemos, como hemos dicho otras veces, que se proteja a los desertores de ambos bandos. Denunciamos que se militarice obligatoriamente a quien no quiera empuñar las armas. Constatamos que las mujeres, una vez más, son las grandes perjudicadas porque, aun las que no entran en combate, son siempre campo de batalla.

Nos da vergüenza ser el 7º país mundial exportador de armas.

Nos manifestamos como ejercicio de autodefensa. Sin armas. Esto es lo que nos diferencia de quienes nos gobiernan y dicen actuar en nuestro nombre.

Nos manifestamos para poner fin a esta guerra y lograr la paz, para conseguir políticas y actuaciones que saquen del militarismo de nuestras vidas, de nuestro imaginario y horizontes, y primen poner la vida de todas en el centro.

Allí estaremos, el domingo 3 de abril, en la plaza de Atocha (Madrid) a las 12 h.

Fuente: Enrique Quintanilla Alboreca / Josemi Lorenzo Arribas en elsaltodiario.com

Foto: No a la guerra (Asamblea Popular contra la Guerra)

También podría interesarte