José Cepeda: “El hospital de pandemias de Madrid se va a construir sobre los cimientos de la corrupción”

Charlamos con el portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid

A este extraño verano pandémico de 2020, el senador socialista José Cepeda le tuvo que añadir un nuevo destino político. Dejó su cargo como representante de España en el Consejo de Europa para asumir el de portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid junto al “profesor” Gabilondo, como él mismo llama y a quien muchos consideran un maestro dentro del partido. En medio de una pandemia sin precedentes y con la crispación política subida de decibelios, muchos vieron en su incorporación al “poli malo” que necesitaba como contrapeso el moderado filósofo. Pero él bromea: “sería el poli malo más bueno del mundo”.

Lo cierto es que Cepeda es periodista de formación y ha estado años estudiando el sistema de medios y su amenaza más mediática: las fake news. Sabe que además de llevar la razón, hay que saber comprimirla en un tuit, en una frase para la tele o en una reposada entrevista en un medio digital. Vamos a ello en cuartopoder.

– Estos últimos días, hemos visto que los números de Madrid con respecto a la pandemia bajan, ¿es un aprobado tardío a la gestión de Isabel Díaz Ayuso?

-Ayuso, más que tener una estrategia contra la covid-19, ha diseñado en base a la covid una estrategia política, de darse a conocer. No es nuevo esto de confrontar con el Gobierno de España. Yo recuerdo que Aguirre usaba el Parlamento [autonómico] para decir que la culpa de todos los problemas de Madrid la tenía Zapatero. Una y otra vez. El mismo ejemplo lo está desarrollando Ayuso. Es una copia mala. Aguirre también hablaba de libertad. Mientras ella hablaba de libertad de elección, se dedicaba a descapitalizar la sanidad pública madrileña, incentivar que hubiera más madrileños con seguros privados, que hubiera hospitales de gestión privada… La vieja estrategia de Aguirre la vemos hoy. 

Hay dos modelos claros y que no tienen que ver con la pandemia, pero son en estos momentos cuando vemos que toda la estructura sanitaria de Madrid no estaba tan potente como ellos decían. El PP donde hay una necesidad social, como la derivada de que amplios sectores de la población vayan envejeciendo y necesiten servicios sociosanitarios y sanitarios, ve amplios espacios para generar negocios. Güemes dio una conferencia diciendo que había negocio en Madrid con la Sanidad. Frente a eso, nosotros tenemos un modelo distinto: dar capacidad y proyección a lo público para dar garantías, especialmente, a los que menos tienen.

“Ayuso ha diseñado en base a la covid-19 una estrategia política, de darse a conocer”

Luego uno ve que hay largas colas de personas en la calle porque no hay espacio para atenderlas o analiza las plantillas y ve falta de médicos por doquier. En julio y agosto estuve viendo in situ el centro de salud de Abrantes, en Carabanchel, cuando ya se disparaban los datos. Hay una realidad sanitaria en Madrid ajena al interés del Gobierno de Madrid.

Hay personas que no tienen otros recursos más que la sanidad pública para salvar sus vidas. A esta gente esto le importa bastante poco. 

-Usted describe a una presidenta madrileña que usa la gestión de la pandemia para expandir su perfil político en el ámbito nacional, ¿el que debería estar preocupado es Pablo Casado?

-Creo que Casado y parte de su equipo sí han estado y están preocupados. Ven que diseñan estrategias a nivel nacional que están siendo reventadas un día tras otro por la presidenta Ayuso. Creo que tienen un problema Pablo Casado y Ayuso. Según el CIS, el PP siempre estaba en torno a 6,5 o 7 en un rango [ideológico] donde 0 es la izquierda y 10 la derecha. Entonces, surgió un partido que está en el 9 para la mayoría de la población, que es Vox. Están en una competición endiablada entre la derechita cobarde y la derechita valiente. En el último debate de moción de censura, Abascal se quedó fuera de juego en la primera frase, cuando posiciona al Gobierno como el peor de España en los últimos 70 años. Pablo Casado estuvo a priori acertado en su visualización, optando por la moderación. Pero la realidad es que uno sigue viendo cómo en el día a día siguen enfrascados en esa competición. No están dando pasos hacia el sentido común y la situación requeriría una oposición de Estado. Nos gustaría tener una derecha europea, sensata, en la que poder confiar y trabajar por el conjunto del país, pero no es la realidad. 

Nosotros a lo nuestro. Sánchez se está anticipando a lo que va a venir, con un proyecto nacional para que nadie se quede sin la vacuna. Hay un Gobierno que se está anticipando a la vacuna y tenemos otro Gobierno como el de Madrid que siempre va por detrás. Los datos van y vienen, lo que me importa realmente son los datos de las personas que ocupan las UCI, que es donde está el colapso sanitario. Nosotros como oposición queremos congratularnos porque las decisiones que se tomen sean buenas. Si vemos que hay datos positivos y buenos, nos alegraremos, pero nos preocupa que no se están tomando decisiones estructurales que blinden el sistema sanitario. Ni se apostó por rastreadores, ni por la atención primaria, donde algunos se caen a cachos. Vemos que se quiere hacer política de imagen. Se quiere hacer un hospital de pandemias sin recursos, vaciando otros centros de profesionales. 

-En estos ocho meses la atención política y mediática se ha centrado en la pandemia, pero más allá de la enfermedad, ¿qué se ha hecho desde el Gobierno de Madrid?

-Precisamente, utilizar la pandemia para hacer ver que la salida y la solución es, por ejemplo, la única ley que han aprobado, que ha sido la de adecuación urbanística. Su fórmula para reactivar la economía es, de nuevo, hacer una liberalización del modelo económico enfocado al urbanismo. La única ley que han aprobado ha sido esa y dar el visto bueno a alguna universidad privada. ¿Usan la pandemia para dar más recursos a la gente que más lo necesita? Desde el punto de vista sanitario no. Desde el educativo, hay multitud de familias que no tienen recursos para tener banda ancha de calidad en su casa o cámaras para seguir las clases de sus hijos en el caso de que haya algún brote. Prometieron que iba a haber cámaras y videoconferencias para la educación online. Esto fue en agosto y a fecha de hoy, las cámaras para poder dar clases online no han llegado. 

“El Gobierno de Madrid es incapaz de aprobar unos presupuestos mientras la ultraderecha no les dé el visto bueno”

Un partido como este y un Gobierno como este, con la fragilidad que tiene, son incapaces de aprobar unos presupuestos mientras la ultraderecha no les dé el visto bueno. Es un gobierno fragmentado, dos gobiernos en uno. Cada uno con sus áreas y con sus estrategia. Llevan año y pocos meses de gestión y, más allá de la diferencia ideológica y desde el punto de vista de la gestión, es el gobierno más incompetente que he visto en décadas . A mí me gusta catalogarlo como el peor Gobierno de la historia de la Comunidad de Madrid. 

-Aprovechando esa fragmentación del Gobierno regional, ¿no es el momento de construir una alternativa con Ciudadanos?

-Nosotros estamos haciendo una alternativa desde el PSOE. No se trata tanto de Ciudadanos. Nuestro objetivo es liderar la sociedad madrileña hacia un nuevo proyecto. Hay que recordar que hace año y pico ganamos las elecciones, aunque las tres derechas se han puesto de acuerdo para que el partido mayoritario no gobierne. No nos han dejado gobernar, pero vamos a seguir trabajando para que esa pulsión de cambio culmine. Si no es ahora, será dentro de tres años cuando haya elecciones.

-Esta semana, en una entrevista en Infolibre, Gabilondo recodó que no descartaba una moción de censura, pero si no es en estos meses tras la gestión de la pandemia, ¿cuándo será el momento oportuno? ¿qué más tiene que pasar?

-No se trata de la voluntad de un grupo político, sino de que el Parlamento cambie su decisión de hace un año. En el modelo actual, los ciudadanos votan y después eligen los diputados. Las mociones de censura están muy bien, por eso decimos que esa posibilidad existe, pero si no prospera genera frustración. Sé que ahora mismo hay un malestar en Madrid por cómo se ha gestionado la covid-19. La única fórmula que existe es que cuando llegue el momento de ir a las urnas, esta indignación se exprese con más contundencia. Ya lo hicieron los ciudadanos [en las elecciones autonómicas] y nos dieron el éxito hace un año, pero no ha sido suficiente. Hay que ampliar la mayoría para que no haya nadie que se pueda agarrar a la ultraderecha. 

Hace unos días, en el Pleno, pregunté por la Ciudad de la Justicia, donde ha habido un auto con el que al vicepresidente Prada le van a someter a juicio formal. A mí no me preocupa que el PP no haya dicho nada, me preocupa que sus socios de Gobierno que venían a regenerar la vida política, Aguado y Ciudadanos, no hayan dicho nada. 

Quieren proponer una nueva ley contra la corrupción en Madrid para proteger el anonimato de los funcionarios cuando detecten algún topo de irregularidad, pero el gran modelo de la corrupción de Madrid no se ha basado en una alteración del expediente administrativo, sino que lo han hecho utilizando empresas ajenas, fuera del control de la intervención general de la Comunidad de Madrid. Este es el modelo de la Ciudad de la Justicia. Hicieron una empresa pública desde la que empezaron a contratar, hacer dispendios y hacer presentaciones de primeras piedras una y otra vez. Hoy tenemos el hospital de pandemias que se va a construir en los cimientos de la corrupción del PP. Está donde iba a ir la Ciudad de la Justicia y al lado del Instituto de Medicina Legal, que costó 22 millones inicialmente. Ahora han tenido que volver a insuflar 4,3 millones para ponerlo en marcha. De esto Ciudadanos no dice nada.

-Entiendo entonces que si no hay una ruptura de Aguado con el Gobierno y no hay agua en la piscina, nada. 

-Es que no tiene sentido. Las mociones de censura tienen sentido si prosperan, sino, generan frustración. 

-Hablando del papel de la ciudadanía. Viendo las encuestas, parece que la gestión de la covid-19 no ha pasado factura a Ayuso, ¿cómo lo explican?¿Desde la oposición hacen algo de autocrítica?

-La demoscopia está muy bien, hay algunos que quieren hacer política en torno a ello, pero yo más que jugar a la demoscopia prefiero jugar a la democracia pura y dura. Dime quien encarga la encuesta y te diré cuál es el resultado. Si hay alguien que se quiere hacer trampas al solitario, que lo disfrute. La realidad es que la mejor encuesta es la que se hace el día de las elecciones. Unas encuestas dicen una cosa y otras otra. El PSOE va creciendo en intención de votos y es el camino que tenemos que seguir. Hay que hacer una oposición seria, constructiva y responsable. Incluso hemos tendido la mano para que haya presupuestos en la Comunidad de Madrid, pero no tienen intención. Están ocupados en que Ciudadanos les siga bailando el juego y en abrazarse a la extrema derecha. Con un partido moderado como el PSOE no quieren. 

-El talante de Gabilondo era motivo de alabanza hace año y medio, pero parece que en los últimos meses se ha convertido en motivo de crítica, ¿le preocupa que otros partidos, como Más Madrid, capitalicen la oposición en el plano mediático?

“No estamos aquí para hacer el Tik Tok, sino para que los que menos recursos tienen, tengan administraciones que les protejan”

-No, en absoluto. Nuestro trabajo tiene que basarse en la seriedad, el rigor y en dar seguridad a muchas familias que hoy no la tienen. Explicarles que posiblemente tenemos ya preparado, porque ya lo teníamos antes, al mejor equipo con el que mañana mismo, si fuera necesario, ponernos a gobernar la Comunidad de Madrid. El trabajo que hagan el resto de fuerzas políticas lo respeto, cada uno que haga lo que le parezca oportuno. Nosotros no estamos en la contabilidad de cuántos minutos salimos más o menos en los medios de comunicación. Podemos garantizar a la ciudadanía que tiene un partido serio y potente al que no solo le avala un momento puntual o una actuación circense. Es cierto que son los tiempos mediáticos y que en 30 segundos uno tiene que colocar su mensaje, hacer un microvídeo para que tus stories en Instagram tengan más repercusión. No estamos aquí para hacer el Tik Tok, sino para que aquellos que menos recursos tienen, incluso si no tienen redes sociales, tengan unas administraciones que les protejan. Para mí eso es lo más serio.

-Antes mencionaba a Bildu. Incluso dentro del PSOE no acaba de entenderse esa negociación para los Presupuestos Generales del Estado, ¿por qué?

-Niego la mayor. No ha habido ninguna negociación con Bildu. Ellos lo que han hecho es no colocarse al lado de la derecha para intentar hacer saltar por los aires los presupuestos. Me parece muy bien que esto lo intenten utilizar los que fueron campeones en acercar presos de ETA a las cárceles vascas o los que levantaron la bandera de intentar negociar con el Movimiento Vasco de Liberación, como dijo Aznar. Hay que reconocer que había siempre una máxima respecto al problema vasco: decirle a esta gente que abandonasen las armas y que hicieran política. 

Hablar de Bildu hoy como los “herederos de ETA” me parece que no deja de ser una frase un poco excesiva. Hay gente de la izquierda abertzale que se ha ido aglutinando en torno a esa marca. Hay personas que vienen de IU en el País Vasco o gente que viene de otras formaciones, que ha compartido conmigo escaño y que ahora están en el Congreso, como Jon Iñarritu, que no tiene nada que ver con Sortu. Hay que conocer la realidad vasca. Casado ante falta de ideas, lo único que hace es eslóganes. Ellos sabrán hacia dónde van. Nosotros lo único que hemos hecho es cerrar un acuerdo con el PNV en Euskadi, que es un partido sensato y razonable. Ellos construyen una realidad falsa y la critican. Tenemos un problema para combatir las fake news, pero no ha habido un acuerdo con Bildu. 

-Hace unos días se aprobó la llamada ‘Ley Celáa’, pero las autonomías tienen muchas competencias en materia educativa, ¿temen que Ayuso pueda boicotearlas?

-Con este PP todo es posible, lamentablemente. La Ley Celáa está ahí para cumplirse, pero es verdad que hace falta su desarrollo. También me parece importante no caer en falacias en la educación especial o en las lenguas vehiculares que la Constitución española garantiza. En Madrid hace años que se tomó la decisión de que se cambiara la lengua vehicular al inglés. Hay muchas asignaturas que se dan en inglés. A mí me parece bien que el inglés forme parte de la educación. Por encima de cualquier situación, lo más importante es tener una estructura curricular donde los niños utilicen las materias de manera adecuada. Hablar de que vamos a perder el español es una mentira. Los discursos políticos hay que construirlos con la realidad. No me extrañaría lo que dices. La señora Ayuso seguirá su escalada de hacerse conocida a través de confrontar, pero la realidad supera a la ficción en la que vive. 

Fuente: Sara Montero en cuartopoder.es

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