En Carabanchel empleados de limpieza viaria denuncian que trabajan con mascarillas que no protegen del contagio

Trabajadores de más de 60 años siguen limpiando las calles con mascarillas que no les protegen. Es una de las principales denuncias de los trabajadores de la limpieza viaria en la Comunidad de Madrid. 

“Al principio fue un poco tímido, creo que es lo que ha sido pasando en todos los sectores, que al principio no nos lo creíamos mucho”, explica un trabajador del servicio de limpieza viaria del barrio madrileño de Carabanchel, a cargo de la empresa FCC Medio Ambiente. “Nos dieron desinfectante y nos dijeron que limpiáramos donde tocáramos. Era un poco laxo, dependía de lo que cada uno considerase”, continúa. No fue hasta el tercer después de declararse el estado de alarma cuando se fortalecieron las precauciones y se comenzó a aumentar la limpieza en los vestuarios. Explica que en FCC Medio Ambiente limitaron la plantilla que trabajaba al 50%, rotando cada tres días. El pasado 13 de abril se aumentó el servicio al 66% de los conductores y peones, y todos los mandos intermedios y mecánicos durante la semana, y al 100% de la plantilla en fin de semana. 

Sin embargo, la crítica que este trabajador señala el tema de las mascarillas. “En principio nos facilitaron un tipo de mascarillas FT2, con las que ni te contagias ni contagias tú, y tuvimos que aguantar con ellas hasta que no pudiéramos más, todo lo posible”, explica, tras señalar que solo si al trabajador se le perdía o rompía le daban otra. “Luego ves las características de la mascarilla, que son para uso de una jornada, y te queda de aquella manera”. 

Después, las mascarillas cambiaron. “Yo trabajé la semana pasada tres días y ya el lunes nos dieron mascarillas de las que están entregando en la boca de Metro, para no contagiar, pero no previene el contagio propio, y aunque es de usar y tirar nos dicen que las aguantemos todo lo que podamos y no te dan otra si no te pones muy pesado”, continúa este trabajador de FCC Medio Ambiente.

Entre estos trabajadores que se lanzan a limpiar las calles con una mascarilla de usar y tirar se cuentan también personas de riesgo, como personas que tiene más de 60 años o que sufren problemas pulmonares

Entre estos trabajadores que se lanzan a limpiar las calles con una mascarilla de usar y tirar se cuentan también personas de riesgo. Son personas que tiene más de 60 años o que sufren problemas pulmonares. “Y ahí están, trabajando”, lamenta este trabajador que cita al menos dos casos de este tipo en el turno de día del servicio de limpieza viaria en Carabanchel, que señala que, aunque se han puesto estos casos en conocimiento de los servicios médicos de la empresa, la respuesta es que son aptos para trabajar y no les han dado la baja. “Y son aptos para trabajar, pero en estas circunstancias, cuando el Gobierno recomienda que estas personas tienen que estar recluidas en casa, no es lógico que estén recogiendo papeleras y más con las mascarillas que están dando, que no protegen del contagio”.

Vanesa Toledo, por su parte, trabaja en Esmasa, la empresa de servicios municipales de Alcorcón. “Eso marca mucho la diferencia”, señala en cuanto a la comparación con el trabajo en la privada. Toledo señala que en su empresa “pueden haber estado rezagados en la toma de decisiones”. Una muestra de ello es que esta semana aún tenían trabajando a personas especialmente sensibles al contagio, como las mayores de 60 años,embarazadas o con problemas inmunológicos o respiratorios. “No había directrices claras por parte del Gobierno de cómo actuar y ahora sí han instado a que se hiciera una selección de las personas de riesgo para poder tramitar una baja como la de riesgo de embarazo”, detalla Toledo.

A los trabajadores de esta empresa sí les dan mascarillas, dispensadores de gel hidroalcohólico y guantes desechables cada jornada. “Pero la sensación que tengo es que hay veces que se necesita cambiar de guantes, y no pueden”, alerta.

En cuanto a los protocolos para evitar aglomeraciones de trabajadores, esta trabajadora explica que también fueron demasiado laxos. “Pusieron la opción de entrar en tres turnos distintos, a las 6.30h, a las 7.30h y a las 8h, pero, por conciliación familiar entrábamos a la misma hora de antes y los trabajadores se vuelven a juntar en los vestuarios”. 

“Lo que echamos en falta —continúa Toledo— es que se haga un retén de la mitad de la plantilla para no exponer a todas las personas a la vez, ya que hacemos muchos servicios que no son esenciales al tener la dependencias municipales casi todas cerradas. No lo hemos conseguido, lo que hicieron fue que trabajara la mitad de la plantilla dos días, otros dos libraran y se fueran alternando, que, comparado con otras empresas, es bastante”.   

Otra cosa que echan en falta es que les realicen test de covid19. “No se le ha hecho a nadie, ni siquiera a los que sospechamos que están contagiados, ni siquiera a una persona que ya está en la UCI. Para la organización no hay casos de coronavirus en Esmasa, pero claro que los hay”, concluye.

Coronavirus y lucha de clases: los que limpian las calles

Fuente: elsaltodiario.com
Foto: webandi en pixabay