El macroparking del madrileño Hospital Niño Jesús que hace peligrar unos jardines patrimonio de la humanidad

La Comunidad de Madrid pretende crear un subterráneo de cuatro plantas para 808 plazas de coches ante la fuerte oposición vecinal y la de la UNESCO

La ampliación del Hospital Niño Jesús sobre unos jardines protegidos y la creación de un macroparking subterráneo de cuatro plantas que desembocaría en la entrada y salida de unos 1.500 coches cada día en pleno Paisaje de la Luz, nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Contra esto es contra lo que se movilizan, desde hace casi dos años, diversas organizaciones vecinales y ecologistas que luchan por revertir este proyecto liderado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Aunque el proyecto del macroparking promovido por el Ayuntamiento de la capital en la calle Menéndez Pelayo se retiró al liderar en su momento la petición a la UNESCO, no ha sucedido lo mismo con el que lidera la Consejería de Sanidad en el Hospital Niño Jesús, un espacio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y ahora protegido también por la organización cultural internacional. “Si se lleva a cabo, supondría la ampliación del hospital sobre unos jardines que tienen la máxima calificación de protección y la construcción de un aparcamiento subterráneo de 808 plazas en modalidad de concesión”, afirma José María García, vocal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de la Asociación vecinal Retiro Norte.

“En números de coste son unos 12 millones de la nueva construcción y entre 12 y 15 millones de euros del parking. El negocio a 40 años le dejaría unos 110 millones de euros en ingresos”

A lo que se refiere este vecino de la zona es que el adjudicatario de la obra tendría que llevar a cabo la ampliación del centro sanitario que cedería a la Comunidad de Madrid y, a cambio, podría explotar el macroparking por 40 años. “En números de coste son unos 12 millones de la nueva construcción y entre 12 y 15 millones de euros del parking. Según los cálculos, el negocio a 40 años le dejaría unos 110 millones de euros en ingresos”, continúa el propio García.

Cuando el vecindario se enteró del proyecto, saltaron todas las alarmas. Algunos de los requisitos que la UNESCO explicitó para considerar al lugar Patrimonio Mundial de la Humanidad fueron conservar y proteger el Paisaje de la Luz, así como reducir la presión que recibe. Por eso, desde Retiro Norte se pusieron en contacto con la UNESCO para alertar de los planes de la Comunidad de Madrid. Según el vocal de la asociación, el consejo cívico y social en el que participan de la Organización de Naciones Unidas ya ha emitido resoluciones en contra de la construcción del aparcamiento subterráneo.

Pese a ello, la Consejería de Sanidad siguió adelante con su proyecto. Contra los dictámenes de la UNESCO y el propio pleno del Ayuntamiento de la capital, el Gobierno regional liderado por Isabel Díaz Ayuso no dio su brazo a torcer. Tampoco contestó a las reiteradas peticiones por parte de diversas organizaciones para presentar sus propuestas e hizo caso omiso a las diferentes movilizaciones sociales que han tenido lugar para intentar revertir la situación.

808 plazas de parking en cuatro plantas subterráneas

Tal y como relata García, la propia agencia que gestionó la documentación pertinente para que el Paisaje de la Luz se convirtiera en Patrimonio Mundial de la Humanidad evaluó este nuevo proyecto. En sus propios términos, supuso un gran varapalo para la Comunidad de Madrid por dos motivos: “Primero, porque la solución arquitectónica invade los jardines protegidos, ya casi destruidos por el uso que les dan de aparcamiento desordenado. Y sobre el parking son demoledores. Dicen que un coche más entrando en esa zona es aumentar la contaminación, tráfico y ruido en una zona que se ha pedido conservar, preservar y reducir la presión sobre ella”.

Al tratarse de un aparcamiento rotatorio, los cálculos que han hecho desde Retiro Norte señalan que cada día se producirían más de 1.500 entradas y salidas en coche al lugar

Al tratarse de un aparcamiento rotatorio, los cálculos que han hecho desde Retiro Norte señalan que cada día se producirían más de 1.500 entradas y salidas en coche al lugar. “De las 808 plazas, reservan una parte para los empleados del hospital y dejan unas 500 para la rotación. Dicen que será un aparcamiento para las familias que van a ver a los niños y niñas del hospital, pero no es así. Eso es un parking que costará 3 euros la hora”, añade García. En cambio, los profesionales de la sanidad tendrían un precio reducido. Si una plaza de garaje en la zona cuesta en torno a 120 euros al mes, en el aparcamiento proyectado les costaría unos 50 euros.

A todo ello se suma la concesión que la Consejería hizo del espacio delante de las urgencias del hospital a una escuela infantil privada. “Habría que deshacer esa concesión, retirar la guardería prefabricada, porque no es un edificio consolidado, y rehabilitar esa zona como aparcamiento”, incide el vocal de Urbanismo de la asociación vecinal.

Una posible solución sobre el edificio derribado

La situación podría cambiar si la Consejería de Sanidad estimara la propuesta que el vecindario defiende. Así lo explica el mismo García: “Una parte de la ejecución del proyecto ya se ha llevado a cabo, que es la demolición de un edificio adyacente al hospital que nunca tuvo licencia y que estaba ahí desde los años 70. Nuestra posición es que si se quiere aumentar el hospital, se puede hacer sobre la huella que ha dejado este edificio y así recuperar los jardines protegidos del resto de la parcela”. Enfatiza, también, que si se retirara la escuela infantil privada levantada en suelo público habría más espacio para los aparcamientos de urgencias.

La UNESCO, por su parte, resolvió que tan solo se deberían construir las plazas mínimas indispensables y verificables en el subterráneo, y eso también se podría hacer debajo del edificio ya derribado. “En teoría, la Comunidad está redactando un proyecto de ejecución y evaluando un nuevo estudio de afectación que, entiendo, será la respuesta que den a las negativas de la UNESCO para crear el macroparking”, concretiza García.

Consecuencias para el Parque del Retiro

En este sentido, Ángeles Rodríguez, presidenta de Retiro Norte, apunta a que el hospital “ha hecho una Consulta Urbanística Especial para confirmar si el proyecto es urbanísticamente viable y que tramitación necesitaría”, algo a lo que el Ayuntamiento todavía no habría contestado. “El plan especial no recoge ninguna de las recomendaciones de la UNESCO ni tampoco atiende a la proposición aprobada en pleno de reducir la dimensión del aparcamiento”, aclara la también secretaria de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

“La UNESCO fue muy clara: no se podía contaminar más la zona ni tampoco aumentar su uso, y eso precisamente es lo que ocurriría si se realiza el proyecto”

La ubicación del Hospital Niño Jesús colinda con el parque del Retiro, otro de los lugares que se vería afectado por la construcción del macroparking. “La UNESCO fue muy clara: no se podía contaminar más la zona ni tampoco aumentar su uso, y eso precisamente es lo que ocurriría si se realiza el proyecto”, determina Javier de la Puente, presidente de la Asociación de Amigos de los Jardines del Buen Retiro.

Además, las cuatro plantas de profundidad proyectadas cortarían los canales de agua “que se supone todavía emanan en el subsuelo del Retiro”. Asimismo, una mayor afluencia al parque redundaría en la vegetación del mismo, pues cuantas más personas, mayor compactación del suelo. “Por eso se eliminaron las carreras, porque el mullido natural de los árboles se comprimía y no dejaba respirar a las raíces”, finaliza De la Puente.

Fuente: Guillermo Martínez en eldiario.es
Fuente: Vecinas de Retiro se manifiestan contra la construcción del macroparking | Guillermo Martínez

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