Demandan mayor accesibilidad en las aceras de la calle El Espinar

Ampliación de aceras, rebaje de bordillos, reparación de baldosas, instalación de bolardos y regulación del tráfico

callespinarbolardos

Vecinos, conductores y personas con discapacidad demandan una mayor accesibilidad en la pequeña isleta próxima al número 36. Un espacio que se encuentra entre las calles Juana Urosa y El Espinar por la que día tras día circulan decenas de personas a sus trabajos, viviendas o colegios como el centro Vedruna, el cual, se encuentra próximo a esta zona.

“Podía instalarse bolardos para que los coches no aparquen encima de las aceras y en los pasos de cebra” declaran padres y vecinos próximos.

Asimismo, solicitan que se mueva hacia un lado la papelera que se encuentra instalada entre el medio de los pasos de cebra y se ponga un dispensador de bolsas para los excrementos caninos, tal y como vienen solicitando los propietarios de perros, debido a que solo hay un dispensador de bolsas y está próxima al metro de Carabanchel. Pero, siempre está vacío.

Una papelera que, en su ubicación actual, impide la correcta guía de las personas invidentes, ya que a demás en estos pasos de cebra no dispone de la señalización táctil que indica los pasos habilitados para el cruce de peatones. Una situación que pone en peligro a personas invidentes; que emplean esta calle para acudir a la comisaría, coger el autobús 34, acudir al polideportivo la mina o centro de salud de nuestra señora de Fátima.

Además, cada vez más por esta vía circulan numerosos vehículos para acortar en su trayecto diario al no haber tráfico. Pero, son numerosas las intervenciones policiales en esta calle debido a vehículos mal estacionados y que provocan atascos que llegan hasta la calle Nuestra señora de Fátima en horas centrales de entradas y salidas del colegio.

De igual manera, los vecinos solicitan la ampliación de la acera enfrente al número 22 de esta vía, la cual, tiene una anchura inferior al metro y por el que se hace imposible transitar a los peatones obligando a cruzar por el medio de la carretera o ir caminando por esta. Además, requieren que se tomen medidas con aquellos motoristas que para evitar los atascos en carretera circulan por las aceras y en ocasiones, estacionan sus motos encadenadas a los árboles provocando en ellos daños y que poco a poco se doblen tal y como sucede a la altura del número 23.
Fuente: David Fernandez Rey

También podría interesarte