Cueste lo que cueste las pensiones se defienden

Aquellas personas, como yo, que ya no tenemos padre ni madre pero que añoramos su memoria y seguimos dándoles las gracias por la vida que nos ofrecieron, gracias por llevarnos por el camino correcto, sabiendo de nuestros defectos y virtudes, siendo conscientes de que solos no podíamos llegar a ningún sitio, aquellas personas digo, nos emocionamos con lo que están haciendo nuestros pensionistas ahora mismo. Cuando damos las gracias a nuestros mayores por la lucha cotidiana, por el espíritu de los nunca vencidos, cuando somos la consecuencia de lo que ellos iniciaron y sabemos diferenciar, gracias a sus enseñanzas, lo malo de lo bueno, entonces estamos dispuestos a caminar y caminar más de 400 KM desde Bilbao a Madrid o más de 600 desde Rota, y lo hacemos porque somos solidarios.

Esas personas que ya lucharon para sacarnos de la dictadura ahora nos invitan a que nos sumemos a un viaje largo. Y nosotras, prestas a romper nuestros zapatos, les acompañamos desde cada uno de nuestros corazones solitarios y desde la conciencia que nos une entrelazando nuestras pequeñas manos. Desde la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE) se siente la preocupación por los ataques que desde medios políticos y económicos recibe el Sistema Público de Pensiones y se pone especial énfasis en que más del 90% de las viudas cobren menos de 650€; que más de 900.000 pensiones de incapacidad no lleguen a los 460€. Dice también que actualmente hay unas 500.000 cuidadoras por las que nadie cotiza y que no tendrán derecho a una pensión. Pero las principales reivindicaciones, que se registrarán en el Congreso el día de la manifestación en Madrid el 16 de octubre, son seis:

1.- Blindar las pensiones como derecho fundamental en la Constitución Española y que los artículos 41 y 50 no sean artículos declarativos o principios rectores sino que se ejerza un blindaje adecuado para las prestaciones, en este caso de jubilación. Efectivamente, el artículo 41 dice así; Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente el caso del desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres. Y hay que prestar especial atención a la última parte del artículo 41 porque en muchos casos la propia administración está poniendo dinero público al servicio de planes de pensiones privados con el consiguiente desfalco de las arcas públicas que ya están al servicio de otros intereses espurios. El comunicado de la COESPE no lo especifica pero diversas asociaciones de pensionistas están poniendo el dedo en la llaga dado que se complementa la prestación con contribuciones a EPSV o planes privados. Por consiguiente el blindaje debe ejercerse sin perjudicar los intereses públicos. El artículo 50 es bastante más concreto y viene a favorecer las necesidades de las ciudadanas en la tercera edad. Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los cuidados durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio. Esto es tremendamente importante porque establece el derecho, no solo a recibir una pensión sino a una vida digna y une en un solo artículo las necesidades de acceso a la salud, vivienda y el derecho a la cultura como un principio de bienestar social.

2.- Que por ley se revaloricen las pensiones con el índice de precios al consumo real. Sabemos que el IPC no incluye los precios de los consumos intermedios de las empresas ni de los bienes exportados. Sabemos que al usar una cesta base fija definida en el periodo base no tiene en cuenta las sustituciones de bienes que realizan los consumidores como respuesta a cambios de precios, es decir que no es un coste de la vida real. Sabemos que no incorpora la introducción de nuevos bienes hasta que se efectúe una actualización en la cesta de productos. O sea, que es lento e irreal. Sabemos que el IPC no incorpora cambios en la calidad y que cualquier consumidor o consumidora va hacia lo barato cuando suben los precios, es decir, que se cambia a un producto peor. En definitiva que dado que el cálculo del IPC lo elabora el Instituto Nacional de Estadística los datos son susceptibles de ser moldeados por el gobierno de turno. Ya sabemos lo que pasa con la encuesta de la elaboración del CIS, por ejemplo.

3.- Que la pensión mínima sea igual al Salario Mínimo Interprofesional, 900€, subiéndose hasta alcanzar los 1084€ que recomienda la Carta Social Europea para España. Esta carta ha sido ratificada por España en 1980 pero la versión de 1996 no ha sido ratificada aún.

4.- Sanidad Pública de calidad con la eliminación de los copagos. Se trataría, por tanto, no de copago, de ayudar a pagar lo público, sino de un repago, ya que se pretende una doble imposición para financiar el Sistema Público de Salud introduciendo de nuevo el precio en un sistema sanitario que hasta hace apenas diez años se basaba en necesidades de salud y en valores como la universalidad, la equidad, así como la financiación y la previsión públicas. Todo ello quedaría cuestionado por un precio que, aunque simbólico, aumentaría la marginación y la falta de equidad a los sectores con menor renta, peor informados o simplemente abandonados y, por consiguiente, un mayor deterioro de su situación de salud que ya estaría lejos de la de quienes disfrutan de las rentas más altas (hasta 10 años de diferencia en esperanza de vida).

5.- Residencias para la tercera edad, suficientes, públicas, accesibles y de calidad prestando una buena atención a los mayores. Muchos de los pacientes de estas residencias necesitan unos cuidados especiales al tener movilidad reducida, de tal manera que si no se vigila a estos pacientes o no se les ayuda en determinadas situaciones pueden sufrir caídas, produciéndose lesiones o incluso el fallecimiento. Por desgracia hemos tenido muchas noticias a este respecto, con lo que la falta de atención o vigilancia es una de las cuestiones a mejorar. Por otra parte la incorrecta revisión médica puede ser otra lacra. Los médicos que están en las residencias tienen labores únicamente de control. Ante la aparición de cualquier síntoma sospechoso o cualquier anomalía han de derivar al enfermo al servicio de urgencias correspondiente. Por tanto, cuando se incumple esta obligación, es decir, el médico interno de la residencia no detecta alteraciones en la salud del paciente y no le deriva al correspondiente servicio, también puede existir una negligencia. Y lo más terrible de todo son las continuas noticias sobre malos tratos y situaciones de vulneración de derechos de nuestros mayores en residencias públicas o privadas. Todas las personas queremos llegar a ancianos y que se nos trate con respeto, que se nos cuide en las últimas etapas de nuestra vida y no seamos consideradas un estorbo o una carga y mucho menos un instrumento para descargar las frustraciones de un personal mal pagado.

6.- Derogación de las dos últimas reformas laborales y de pensiones. Recordemos que la reforma del PSOE de 2010 incluía, un contrato de fomento de empleo de 33 días de indemnización sobre los 45 anteriores; un despido colectivo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción; cuando las empresas prevean tener pérdidas pueden despedir con 20 días de indemnización por año trabajado; si no había acuerdo sobre un ERE el silencio administrativo haría efectivo el ERE en 15 días; cuestiones de flexibilidad interna que cambiaban sustancialmente las condiciones de trabajo; se incluye a las ETT en la orientación, asesoramiento y colocación de los parados y una bajada en el índice de absentismo de una empresa del 5% al 2,5% como referencia para el despido objetivo de un trabajador. La reforma del PP del 2012 es aún más lesiva para el trabajador y la trabajadora; se podrá despedir con causas objetivas cuando la empresa tenga pérdidas en tres trimestres consecutivos; la indemnización de los contratos indefinidos baja de 45 a 33 días por año y de 42 anualidades máximas a 24; desaparece la autorización administrativa previa para la regulación de empleo; se introduce como novedad el despido en el sector público por causas económicas; el convenio de preferencia será el de la empresa y no el convenio sectorial de ahí el descuelgue de las empresas en detrimento de las condiciones de los trabajadores y las trabajadoras; cuestiones de ultractividad dado que los convenios no tendrán una duración superior a los dos años cuando caduquen y no habrá prórroga automática en caso de desacuerdo; se especifica el absentismo como causa de despido y el famoso contrato de emprendedores donde la empresa recibe 3000€ de bonificación por trabajadores jóvenes con períodos de pruebas de un año sin posibilidad de indemnización.

Como podéis observar no se pide nada exagerado. Las personas pensionistas están preocupadas no solo por su salud sino por la salud del Sistema Público de Pensiones y son conscientes de que sin una buena situación laboral nuestras jóvenes no podrán sostener este sistema. Las reformas laborales llevan implícita la tesis de la degradación del propio sistema mediante medidas que inciden en la línea de flotación del mismo y sin una solidaridad intergeneracional no será posible esa recuperación del sistema. Por ello la COESPE nos pide a todas las personas que nos manifestemos con ellos este 16 de octubre en Madrid.

Que hayan de ser las personas que llevan más de 60 semanas consecutivas manifestándose las que pidan el apoyo de la ciudadanía en Madrid; que hayan de ser las abuelas y abuelos que ayudan a sus nietos, a sus hijos, a su prole; que hayan de ser las pensionistas que lucharon para sacarnos de una dictadura; que hayan de ser las personas que menos fuerza tengan las que la ejerzan con mayor presión y armonía, nos hace ver hasta qué punto nos han domesticado, hasta qué punto nos tienen bajo su bota, hasta qué punto somos nada para los que ejercen el poder de forma tan despiadada; nos debe hacer recapacitar sobre cuál es nuestro espíritu de lucha, hasta qué punto nos han mermado la capacidad de resistencia ante un sistema inútil, reflejo de las personas que están al mando. Cómo es posible que nos estén haciendo agachar la cabeza una y otra vez y nosotras no actuemos en consecuencia. Si somos jóvenes, adultos o tenemos este estupendo vigor de la tercera edad debemos ser consecuentes con estas personas dispuestas a todo para cambiar la historia que está escrita porque nada se ha conseguido en el mundo de lo social sin una movilización, sin la unión de múltiples independencias, de múltiples visiones pero con la fuerza de la marea humana que ayer y hoy son lo único capaz de hacer temblar los gobiernos, las multinacionales, las grandes empresas y a aquellas cabezas pensantes que opinan que nada, absolutamente nada se puede escapar de su dominio. Apoyar a la plataforma de pensionistas, a la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones y a todas las asociaciones afines es apoyar el futuro desde el pasado y contribuir a escribir una nueva carta de derechos y libertades desde la acción y hacia el progreso colectivo.

¡Cueste lo que cueste las pensiones se defienden!

Fuente: contrainformacion.es

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