¿Cómo afectará el coronavirus a la economía sumergida?

Hasta que no se levante el estado de alarma, no se puede requerir información, ni remitir, en su caso, denuncias por indicios de delito fiscal a la Fiscalía.

Por culpa del coronavirus, el FMI ha proyectado las peores perspectivas económicas para España desde hace décadas. El PIB podría caer en torno al 8% y el paro subir por encima del 20% como consecuencia, fundamentalmente, del confinamiento al que nos hemos tenido que someter los ciudadanos para frenar los contagios y del deterioro de las relaciones comerciales que provocará la crisis a nivel mundial. Ahora bien, ¿cómo afectará el COVID-19 a la economía sumergida?

En esta fase de confinamiento, se habrá contenido en parecida proporción a como lo ha hecho la economía en su conjunto. De ahí que sea previsible que conforme se vaya recuperando la normalidad, las prácticas elusivas y la economía sumergida se reanudarán, como ocurre habitualmente.

Respecto a la actividad de control del cumplimiento de las obligaciones tributarias, en este momento, cabe destacar que todos los procedimientos de investigación abiertos están en marcha desde los domicilios de los funcionarios de la AEAT a través del teletrabajo. Sin embargo, no se puede requerir información, ni remitir, en su caso, denuncias por indicios de delito fiscal a la Fiscalía hasta que no se levante el estado de alarma.

La disposición adicional tercera del Real Decreto 463/2020, declarativo del estado de alarma, suspende los términos e interrumpe los plazos de dichos procedimientos, que se reanudarán cuando pierda la vigencia la norma o sus prórrogas. Y la disposición adicional cuarta suspende los plazos de prescripción y caducidad de cualquier acción y derecho.

No obstante, los funcionarios de Aduanas, para garantizar el tránsito aduanero en los puntos de entrada o puntos de inspección fronteriza ubicados en puertos o aeropuertos, así como los del Servicio de Vigilancia Aduanera, competentes en las investigaciones de contrabando, blanqueo de capitales y estupefacientes, han sido considerados servicios esenciales.

Quizás el sector primario sea el que concentre, en términos de fraude fiscal y laboral -que siempre van de la mano-, la mayor contratación irregular en esta crisis

En cuanto al posible dinero que pudiera haberse dejado de mover a lo largo de esta crisis, aún no es posible determinarlo, principalmente porque aún se desconoce su duración y alcance, y cómo se irá recuperando gradualmente la actividad hasta llegar a una situación normal.

Tampoco se sabe cómo se va a comportar después el consumo de las familias y las actividades de las empresas en cada sector, y en qué medida se recuperará el no realizado durante este tiempo de confinamiento.

Y es que, en esta ocasión, la mayoría de los escenarios futuros corresponde vislumbrarlos a los científicos, no a los economistas, ya que la anhelada vuelta a la normalidad dependerá de los progresos de la Ciencia y la Medicina y del tiempo que se tarde en lograr una vacuna o un tratamiento realmente con garantías.

Sea como fuere, y teniendo en cuenta el distinto nivel de paralización de la actividad en los diferentes ámbitos económicos quizás el sector primario sea el que concentre, en términos de fraude fiscal y laboral -que siempre van de la mano-, la mayor contratación irregular en esta crisis. Pero lo único realmente cierto es que para luchar contra la lacra que supone la economía que circula a espaldas del fisco urge un plan realista y eficiente, capaz de lograr recursos para las arcas públicas en estos momentos de crisis sanitaria, económica y social.


Fuente: Carlos Cruzado, presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) en nuevatribuna.es