Carabanchel quiere un «Centro de la Memoria» en los terrenos de la antigua Cárcel

Este pasado mes de diciembre, se conmemoró el décimo aniversario del derribo de la cárcel de Carabanchel, tras estos actos, las agrupaciones de memoria histórica y colectivos vecinales de este distrito y el de Latina, han lanzado una campaña para reclamar, de nuevo, la construcción de un “Centro de la Memoria” en los terrenos del antiguo penal. La FRAVM se ha sumado a una reivindicación que busca documentar la represión franquista y poner en valor la historia de la resistencia democrática contra la dictadura.

Para ello, se ha adherido al llamado “Manifiesto Ciudadano por el Centro de la Memoria Cárcel de Carabanchel”, texto que incluimos al final de esta información y sobre el que pivotará la campaña de sensibilización. Han pasado diez años desde la demolición del penal y, salvo la existencia del polémico Centro de Internamiento para Inmigrantes (CIE), los terrenos sobre los que se asentaba siguen baldíos. Estos constituyen el ámbito urbanístico APR 11.01 del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, que a día de hoy incluye la construcción de viviendas, equipamientos sociales públicos (como un hospital y otros de menor entidad) y una serie de instalaciones de la Administración, tales como una comisaría o una escuela penitenciaria). El Ministerio del Interior es titular de la gran mayoría de la parcela.

Los colectivos vecinales, de derechos humanos y de memoria histórica plantean una modificación de esta ordenación urbanística para que se pueda abrir el Centro de la Memoria Cárcel de Carabanchel en el gran solar que ocupaba la institución, dado su vínculo con la historia del lugar. “La opción que ha recibido un apoyo más unánime, y que resolvería varios desafíos simultáneamente, es la de destinar como centro de la memoria el edificio actualmente ocupado por el CIE, una vez clausurado este, tal como se viene reclamando reiteradamentedesde las organizaciones de derechos humanos. Edificio que, por cierto, pertenece al antiguo complejo carcelario, como hospital penitenciario que fue”, sostienen los grupos de la campaña. “No obstante- continúan-, como primer paso es necesario que se realice un inventario de los restos enterrados de la cárcel aún existentes, en particular los correspondientes a las celdas de castigo, que se estima se salvaron en la demolición del edificio carcelario”.

La creación de centros de la memoria en nuestro país “es un deber postergado hacia el pasado y hacia el futuro. Los lugares de memoria permiten un acercamiento a nuestra historia enriquecedor y directo, contribuyen al patrimonio cultural colectivo y a la educación en valores democráticos, son una expresión, en suma, de nuestra cultura democrática”, indican las organizaciones sociales en su manifiesto, que reproducimos a continuación:

Manifiesto Ciudadano por el CENTRO DE LA MEMORIA CÁRCEL DE CARABANCHEL

La cárcel de Carabanchel fue inaugurada en 1944, habiendo sido construida por mano de obra semiesclava, es decir, presos políticos, en concreto, de la cárcel de Santa Rita. Esta cárcel jugó un papel destacado en el sistema penitenciario franquista como centro de la red estatal de prisiones, por el que pasaban todos los presos y presas procesados o condenados, tanto para su comparecencia ante los tribunales como para ser trasladados entre las diferentes prisiones.

En su interior se vivieron muchas historias de represión y resistencia, y no solo de presos políticos, en sentido estricto, sino de otras víctimas de persecución por rebeldía o disidencia social: insumisos, homosexuales, travestis, etc., y de la población reclusa en general, desposeída de muchos de los derechos humanos más básicos.

La historia de esta prisión es también la de la solidaridad popular encarnada en las familias y organizaciones antifranquistas, y sobre todo las mujeres, que desde la calle se movilizaron en apoyo a los presos y presas.

Contra la activa oposición de movimientos vecinales y sociales, en octubre de 2008, el Gobierno central, propietario de los terrenos, decidió acometer su demolición, tras haber permanecido 10 años cerrada. Tras otros 10 años, la permanencia hoy del solar en los terrenos de la cárcel es la prueba más elocuente de lo que se pretendía con aquella acción: que desapareciera un testimonio fundamental de la memoria, ignorando las reivindicaciones sociales.

La creación de Centros de la Memoria en nuestro país es un deber postergado hacia el pasado y hacia el futuro. Los lugares de memoria permiten un acercamiento a nuestra historia enriquecedor y directo, contribuyen al patrimonio cultural colectivo y a la educación en valores democráticos, son una expresión, en suma, de nuestra cultura democrática.

La propuesta de Centro de la Memoria Cárcel de Carabanchel se define a partir del vínculo con la historia del lugar, es decir de la propia cárcel como emblema de la represión franquista y la resistencia popular. En suma, se trata de un centro que debe informar y documentar la memoria de la represión franquista y la lucha por las libertades a lo largo de la dictadura y la transición, fundamentalmente.

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA DE LA REPRESIÓN Y

LA RESISTENCIA BAJO EL FRANQUISMO !

¡POR EL CENTRO DE LA MEMORIA CÁRCEL DE CARABANCHEL!

Fuente: avvmadrid

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