Ayuso oculta quién paga el ático de lujo que disfruta junto a su pareja y que está encima del otro piso

La presidenta no da detalles y solo ironiza sobre las informaciones acerca del ático, valorado en 1,6 millones: “¿De lujo? Es para morirse de risa”

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elDiario.es ha desvelado que un empresario hostelero es el principal propietario de la sociedad que posee esta segunda casa pero Ayuso no explica si la pareja paga algo por ella.

“¿Ático de lujo? Es para morirse de la risa”. La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, interrumpió así al periodista que el miércoles le lanzaba una pregunta durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Era la primera vez que Ayuso mencionaba esta segunda residencia, pese a que su existencia fue revelada por elDiario.es hace un mes. El equipo de la presidenta no niega que Isabel Díaz Ayuso disfrute de un segundo piso de lujo, un ático ubicado justo encima del que compró su pareja. Solo precisan que la presidenta no paga en estos momentos alquiler. Ni por ese piso ni por ningún otro. 

La ironía de Ayuso sobre el carácter lujoso del ático, con un precio de mercado de 1,6 millones de euros, se produjo horas después de que este medio ampliara la información sobre la vivienda: el principal propietario de la sociedad a la que pertenece el ático es un empresario hostelero vinculado a González Amador a través de terceras personas. Hasta el miércoles solo constaba que este segundo piso había sido adquirido por una sociedad, Babia Capital SL, dos días después de que la pareja de la presidenta registrara a su nombre la vivienda que está justo abajo, en mayo de 2023.

¿Qué dan Alberto González Amador y Ayuso a cambio de disfrutar de 176 metros cuadrados en uno de los barrios más caros de Madrid? Si Ayuso no paga el alquiler, ¿lo abona su pareja? ¿Simplemente se lo prestan unos amigos? ¿Hay otros propietarios de la vivienda además del empresario hostelero? ¿Esos otros propietarios se dedican al negocio de la sanidad? Estas son algunas de las preguntas sin resolver desde que este periódico informara que Ayuso vivía en un piso adquirido por su pareja después de haber defraudado a Hacienda 350.951 euros.

Sexto derecha, la casa tras el fraude fiscal

El 25 junio de 2022, la presidenta madrileña declaró a ‘Yo Dona’ que le gustaría comprarse una casa y dejar de vivir de alquiler, pero que no podía permitírselo porque “en Madrid se ha disparado la vivienda”. Un mes después, el 27 de julio, sus problemas en esta parcela de la vida comenzaron a solucionarse. Quien era, y sigue siendo su pareja, Alberto González Amador, compró un piso de 183 metros cuadrados en el distrito de Chamberí, uno de los más caros de la capital. El piso está tasado en 837.893,61 euros. “No es un piso de un millón”, llegó a decir la presidenta. El precio de mercado de la vivienda, según el portal Idealista, es de 1.194.000 euros. 

Para cuando González Amador firmó la compra, en julio de 2022, una inspección de la Agencia Tributaria ya se dirigía contra él. Hacienda había detectado en mayo que sus ingresos se habían disparado en 2020 con una comisión de dos millones de euros en pandemia. Sin embargo, su tributación no había crecido proporcionalmente. Maxwell Cremona SL, la empresa de Alberto González, presentó 15 facturas por trabajos que nunca fueron realizados. Así intentaba la pareja de Ayuso demostrar que sus ingresos, una vez descontadas esas facturas, no eran tan altos.

La Agencia Tributaria concluyó que Alberto González había defraudado 350.951 euros a la Hacienda Pública los ejercicios 2020 y 2021 en el Impuesto de Sociedades. La compra de la vivienda se produjo después de cometer el presunto fraude fiscal y algunas de las operaciones para consumar el engaño al fisco se produjeron también después de que se hiciera pública su relación con Ayuso, en mayo de 2021. González Amador pagó una importante cantidad al comprar el piso y firmó una hipoteca por 500.000 euros. 

Una vez registrada la propiedad, González Amador comunicó al Ayuntamiento de Madrid el 4 de agosto de 2022 que comenzaba las obras en el piso que había comprado. Con posterioridad, el empresario desobedeció dos requerimientos del Consistorio, de 2 de noviembre y de 13 de diciembre de ese año, para que paralizara la reforma “de inmediato”. Sin embargo, y según ha publicado El País, las obras siguieron al menos hasta el 29 de diciembre, pese a los requerimientos del Ayuntamiento. 

No ha sido hasta que ha estallado el caso y se ha publicado su imputación judicial cuando Alberto González Amador ha reconocido que las obras son ilegales y ha decidido regularizar la situación del domicilio que comparte con la presidenta madrileña. Concretamente, 12 días después de que elDiario.es desvelara el fraude fiscal y al día siguiente de que el principal partido de la oposición madrileña forzara la futura visita de un inspector al domicilio. 

Séptimo derecha, el ático bajo sospecha

Alberto González Amador tardó un año en acudir al Registro de la Propiedad e inscribir el piso del sexto derecha como suyo. Dejar pasar tanto es totalmente infrecuente. El comprador se arriesga a que un vendedor sin escrúpulos vuelva a vendérselo a un segundo comprador que al acudir al Registro no vea que ya tiene otro propietario. Por alguna razón, Alberto González no tenía esa preocupación. 

Dos días después de que Alberto González acudiera finalmente al Registro, en mayo de 2023, alguien en nombre de una sociedad llamada Babia Capital SL compró el ático situado justo arriba. Podría tratarse de una simple coincidencia si no fuera porque el administrador único de Babia Capital SL es Javier Luis Gómez Fidalgo. Este fiscalista de León representó a González Amador ante la Agencia Tributaria en la investigación que ha acabado con la pareja de Ayuso imputada en un juzgado de Madrid

Los compradores del ático sabían antes de firmar que Alberto González Amador se iba a mudar con su pareja, la presidenta madrileña, al piso de abajo. ¿Es el ático de 1,6 millones un generoso regalo de los dueños de Babia Capital SL a González y Ayuso? ¿Y quién es Babia Capital SL en realidad? elDiario.es ha accedido a documentación que señala a Jorge Carlos Pablos Alonso, un hostelero de León, como propietario de al menos el 25% de la sociedad. Él asegura que no es el único, aunque no desvela quién más posee la sociedad propietaria de la vivienda. Solo los dueños de más del 25% de una sociedad tienen obligación de declararlo. 

Todos los caminos conducen al presidente de Quirón Prevención

En un vértice del triángulo leonés está el administrador de Babia Capital y fiscalista Javier Luis Gómez Fidalgo. En otro el hostelero que tiene la mayor parte de la sociedad, Jorge Pablos. Y hay un tercero, que no aflora a través de Babia Capital SL, al menos todavía, pero que cobra más importancia que los otros dos anteriores. Se trata del presidente de Quirón Prevención, Fernando Camino

Residente en León pero visto con frecuencia en Madrid, Fernando Camino conoce a Alberto González Amador desde hace una década, cuando ambos trabajaban juntos en el ámbito de las mutuas. Fuentes próximas a ambos aseguran que el vínculo personal entre ellos es fuerte y que la progresión de la pareja de Ayuso no se entiende sin el presidente de la división dedicada a la Prevención del Grupo Quirón, la empresa más favorecida por la privatización de la sanidad en Madrid, el gran pastel de los presupuestos autonómicos. 

Desde que hay constancia de que Alberto González tiene una relación con Isabel Díaz Ayuso (mayo de 2021) los pagos de Quirón Prevención a la pareja de la presidenta se multiplicaron por cuatro. A su vez, la división Quirón Prevención duplicó su facturación a la Comunidad de Madrid en ese periodo. 

¿Y el ático de lujo? El administrador de Babia Capital SL, la empresa propietaria del inmueble es Javier Luis Gómez Fidalgo, quien a su vez trabaja con Fernando Camino en su faceta de fiscalista. Llevan colaborando “muchos años”, según cuentan fuentes próximas a ambos.  

La colaboración de Fernando Camino y Alberto González Amador tiene un hito para la pareja de Ayuso. González Amador dio un salto espectacular en la facturación de su empresa, Maxwell Cremona SL, en 2020. Con una sola intermediación entre dos empresas españolas obtuvo una comisión de casi dos millones de euros en la compra-venta de guantes y mascarillas frente al Covid. Son los dos millones que luego no quiso declarar a Hacienda. 

Pues bien, González Amador se aseguró que FCS Select le pagara una comisión de 4,5% si vendía los productos de protección sanitaria por valor de 45 millones de euros. ¿Y quién compró? La empresa gallega Mape. En Mape figura como consejero, pero también como propietario de la empresa, Fernando Camino, el presidente de Quirón Prevención.

Fuente: Pedro Águeda / José Precedo / Antonio M. Vélez en eldiario.es

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