Romerías en La Pradera de San isidro

En la Ermita de San Isidro se reunían cortesanos y labradores procedentes de Carabanchel que organizaban una procesión, que con el tiempo estableció la tradición de celebrar la famosa Romería de San Isidro

Las Romerías con las que cada 15 de mayo se celebra la fiesta de San Isidro, patrono de Madrid, están documentadas desde 1575. Los primeros datos que se conocen de la celebración de una Romería junto a La Ermita datan del año 1575 cuando la Archicofradía Sacramental de San Andrés acordó una colaboración de caridad en la Ermita después de haber celebrado la Santa Misa.

El 29 de abril de 1607, un año después de la ampliación de la Ermita, se reúne el Gobierno de la citada Archicofradía, y acuerdan celebrar una procesión anual a la Ermita fijando la fecha del 6 de mayo (recordemos que hasta 1619 no se establece la -festividad de San Isidro el día 15 de mayo), en esta procesión, los cortesanos se juntan en la Ermita con los labradores que proceden de Carabanchel en otra procesión a la que concurren las cofradías de la Parroquia de San Sebastián de Carabanchel. Se crea de este modo el paraje junto a la ermita, como un lugar de encuentro de personas de diferentes clases sociales, que fue puesto de relieve en la literatura de los siglos XVII al XIX.

Del año 1612 tenemos la declaración de Gabriel López de Hoyos quien señala en el mes de mayo la procesión que parte de San Andrés con la imagen del santo. El 15 de mayo de 1623 acudió Felipe IV a la Romería de San Isidro. La construcción de la nueva Ermita en 1725 hizo que aumentase la afluencia. Torres Villarroel, escribe en esta fecha: La Corte se despobló, marcha la gente a millares y como el milagro vio, más allá de Manzanares todo Madrid se pasó.

Entre los puentes de Segovia y de Toledo uniendo los paseos de la Ermita de los Pontones, está el Puente de Isidro, contemporáneo, sin otro interés a su emplazamiento histórico. Buscan el camino más corto entre la Iglesia de Andrés y la Ermita de San Isidro, la Archicofradía Sacramental construyó un puente en 1633 en este lugar, que siempre estaba destruido por las avenidas del río, y era sustituido por un pontón que dio origen al nombre del Paseo.

Esperando en la pradera a la misa del santo @carabanchelnet

Celebrada en la Pradera de San Isidro, el sitio físico en el que se desarrolla la fiesta, está delimitado por los paseos de Illán, Quince de Mayo, el de la Ermita del Santo y la calle del General Ricardos. Tras la Eucaristía, el arzobispo de Madrid se traslada a la Pradera del Santo, en donde bendice las aguas de La Fuente. Los romeros acuden con sus cestas de comida a las praderas que rodean la ermita -desde hace años incorporadas al casco urbano de la ciudad-, para dar vida a una tradición que ha logrado mantenerse hasta nuestros días sin perder su peculiar sabor castizo. Por la tarde, la imagen de San Isidro y de su esposa, Santa María de la Cabeza, recorren en procesión la calle del Sacramento hasta la Plaza de la Villa, a través de la calle del Cordón.

Los fusilamientos producidos durante la Guerra Civil en las tapias del Cementerio de San Isidro, hicieron que durante los años posteriores no se considerase lugar apropiado para celebraciones festivas, por lo que tomó su testigo la Casa de Campo recuperándose más tarde la tradición.

El momento de mayor auge de esta Romería fue durante el siglo XIX. En 1941 se comenzaron a urbanizar los márgenes del Río Manzanares y la Pradera fue menguando. Pero durante todo el siglo XIX la celebración congregaba cada año a miles de madrileños y visitantes, tal y como plasmaron importantes artistas como Goya. Los romeros salían de la ciudad por la Cuesta de la Vega y la Calle de Segovia con sus guitarras y panderos. Al llegar a la Ermita asistían a misa y besaban los restos óseos del Santo, contenidos en un Relicario del siglo XVIII. A continuación bebían el agua de La Fuente mientras recitaban las siguientes palabras: “San Isidro hermoso, patrón de Madrid, que el agua del risco hiciste salir”.

La tradición de beber el agua se mantiene hoy en día, al igual que los puestos de rosquillas listas (con baño de azúcar) y tontas (sin baño), cachivaches, bebidas y vasijas de barro. Todavía muchas familias extienden sus manteles sobre el césped y comen ese día cerca de La Ermita. Después se les podrá ver en los numerosos conciertos y actuaciones que el Ayuntamiento de Madrid suele organizar para celebrar el día grande de la ciudad.

Fuente: Raquel Sánchez en turismopormadrid.blogspot.com

#Romeríasromeria de san isidroromeria del santoromeria en la pradera