Más allá del bulo: la filosofía en la la nueva ley de educación secundaria

Desde la comunidad educativa se pone el foco en que no asegurar como obligatoria la asignatura en la ESO, por mucho que se compense con Bachillerato, dejará a gran parte de la población sin trabajar conceptos básicos para construir una sociedad democrática y justa

Con la publicación del Real Decreto 217/2022 que establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria ha vuelto el debate que acompaña a todos los cambios legislativos educativos. Pero esta norma ha ido más allá, constituyendo una batalla dialéctica sobre interpretaciones que ha tomado, esta vez, la Filosofía como rehén. Mientras unos argumentaban que el PSOE había dado ‘luz verde para la desaparición’ de la asignatura, la propia Ministra de Educación, Pilar Alegría, se apresuraba a desmentir la interpretación. En un mensaje en Twitter aseguraba que “ahora los contenidos de Filosofía tendrán más horas que en la actualidad”. El problema, es que no decía en qué cursos de la etapa de secundaria, dejando a gran parte de la comunidad educativa con sus esperanzas pinchadas.

Desde el PSOE se recuerda que lo que hace la actual ley, la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE) o “Ley Celaá”, es recuperar precisamente el peso de la Filosofía antes de que llegara la “Ley Wert” o LOMCE. Pero entonces, ¿por qué se acusa al PSOE de cumplir su compromiso con esta asignatura? “Se trata del compromiso de la propia Cámara”, explica el diputado de Unidas Podemos y Secretario de la Mesa del Congreso, Javier Sánchez Serna. El representante por Murcia llevó en 2018 una PNL (proposición no de Ley), que fue aprobada en el Congreso, con el fin de recuperar la enseñanza de la Filosofía en la ESO después de que en 2013 lo sacara el PP de los planes de estudios.

Sánchez Serna recuerda que muchos muchos presidentes autonómicos que salieron el miércoles defendiendo la Filosofía pertenecen al PP, que la sacó del plan educativo

En concreto, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó con la LOMCE la eliminación como obligatoria la asignatura de Filosofía en 2º de Bachillerato y en la ESO suprimió la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos y la que se daba en 4º de la ESO, Educación Ético-cívica. Solo aportó que Filosofía podría ser una optativa del último curso de la educación secundaria, aunque dejaba en manos de las comunidades autónomas el decidir si los institutos tendrían que ofertarla obligatoriamente o no. Con estos antecedentes y queriendo hacerse eco de las peticiones de numerosas agrupaciones de profesores en favor de la asignatura de Filosofía, en 2020 se retomó el tema. “Cuando acordamos los contenidos de la LOMLOE —explica Sánchez Serna—, logramos blindar Filosofía en el Bachillerato pero el PSOE se resistía a introducir filosofía en 4º de la eso. Ellos querían recuperar Educación para la Ciudadanía, con elementos colindantes con la Ética pero no filosóficas”.

De esas conversaciones, entre el Ministerio y otros partidos, se llegó a la propuesta de incluirlo en 4º de la ESO. “Reduciendo las horas de Valores Cívicos, una hora contra cuatro que tiene Religión, amparándose el PSOE en que las comunidades pueden aumentarlas, pero ¿qué va a pasar en las comunidades donde gobierna el PP o Vox? Se quedará como una ‘maría’”, opina Sánchez Serna, que recuerda que muchos muchos presidentes autonómicos que salieron el miércoles defendiendo la Filosofía pertenecen al partido que la sacó del plan educativo o de otros que se oponen a nivel estatal, en referencia al PP y Vox.

Alumnado sin Filosofía, ciudadanía vacía

Con el actual Real Decreto, cualquier alumno o alumna que solo curse hasta la educación obligatoria puede no haber dado nunca filosofía. Por un lado, puede que en su instituto no se proponga como optativa o, puede, que el alumno decida no cogerla. “Yo me he leído el decreto esta mañana y lo que se plantea en la ESO, es muy grave porque mucha gente no llega a Bachillerato”. Fernanda Rodríguez, profesora de Secundaria, verbaliza lo que parte de la comunidad educativa ha visto con esta aprobación de contenidos mínimos.

Según los últimos datos del Sistema Estatal de Indicadores de la Educación (SEIE), dependiente del Ministerio de Educación, el 62,9% de la población española tiene al menos el nivel de la segunda etapa de Educación Secundaria. A esta población hay que restarles los que han pasado directamente de la ESO a la Formación Profesional, lo que se quedaría en que sólo el 55,1% ha pasado por Bachillerato. “El tema es que es muy serio que en la ESO, donde pasan muchas más personas, se pierda la oportunidad de trabajar la fundamentación de los conceptos políticos”, explica Rodríguez, que advierte que “cuando luego se den planteamientos anti ilustrados, que nadie se sorprenda”.

De hecho, son muchos los docentes que explican que no solo en 4º de la ESO —que corresponde a los 16 años— se tiene la madurez necesaria para entender conceptos básicos como el autogobierno, la separación de poderes o la desobediencia civil, entre otros muchos, si no que es incluso deseable que se traten estos temas antes para que lleguen a Bachillerato con una base para profundizar.

“Si realmente les interesa que en Bachillerato se diera Filosofía con calidad, la propuesta tiene que pasar por incluir esta asignatura en el ciclo anterior con dos horas a la semana en los tres cursos de la ESO”, explica Alicia L. Gómez, profesora de secundaria y miembro de la Asociación de Profesorado de Filosofía de Castilla La Mancha. Su compañera Rodríguez, profundiza: “Por ejemplo, el derecho laboral. ¿Por qué es ilegal que un trabajador firme en contra de una jornada máxima de 40 horas aunque sea de forma voluntaria? Porque los derechos no se pueden perder. Si pierdes ese tipo de razonamientos tienes una sociedad donde no se entienden los principios democráticos. Nos jugamos más de lo que debemos”.

Desde la Plataforma en Defensa de la Filosofía y otras organizaciones que han estado al pie de guerra para que en la LOMLOE se garantizara este estudio, destacan que lo que se recupera en el Real Decreto en un mínimo de lo que se pedía: Filosofía en Bachillerato sí, pero también en la ESO, en Primaria y en la formación de los docentes. “Los compañeros y compañeras —indica Gómez— consideran que al igual que la Física, la Filosofía se puede enseñar en distintos niveles gracias a la pedagogía y la didáctica. Tenemos las herramientas necesarias para convertir un pensamiento complejo y hacerlo accesible a distintas edades. De hecho, si en primaria o en secundaria se familiarizan con términos, más adelante podrán profundizar mejor en ellos”.

La bola en el tejado de las comunidades autónomas

Según el Real Decreto, las comunidades autónomas (que fijan entre el 50% y el 60% del horario escolar, dependiendo si hay o no lengua cooficial) decidirán ahora sí la incluyen o no como optativa en cuarto de la ESO. Algunas se apresuraron a manifestarse a favor de la Filosofía y otras llevan tiempo trabajando con el profesorado para que así sea. De nuevo, el lenguaje de los gabinetes autonómicos y los presidentes ha sido clave para aumentar la polémica en la decisión del Gobierno.

Mientras el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, anunciaba que su comunidad ofrecería Filosofía como optativa, la Comunidad de Madrid aseguraba que el Gobierno de Ayuso “incluirá la asignatura de Filosofía en 4º de ESO después de que esta haya sido eliminada del nuevo currículo de Educación Secundaria Obligatoria”. Por su parte, Cataluña asegura que “sí recuperará la Filosofía en la ESO” aunque “no estaba previsto inicialmente”. Extremadura ha anunciado que mantendrá la asignatura “Introducción a la filosofía” que ya tenían, al igual que Baleares. Otras comunidades, como Castilla La Mancha ya estaban en continuo diálogo con las asociaciones de profesores de Filosofía que han logrado garantizar que Filosofía será optativa en 4° de la ESO y Valores Éticos en 3° curso.

Pero no es oro todo lo que reduce. La trampa de muchas autonomías será ver qué contenidos se incluyen, si es Filosofía práctica o un ‘catecismo laico’, como muchos critican. “Los valores éticos se daban en los cuatro cursos de la ESO y lo daban profesores de todo tipo, como alternativa a la religión”, comenta la profesora Fernanda Rodríguez, que duda que los contenidos puedan ser amplios. Por su parte Alicia L. Gómez confía en que, como en Castilla La Mancha, quienes concreten los contenidos sean profesionales docentes de Filosofía pero recuerda que en canje de horas será muy difícil sobre todo en las autonomías con lenguas propias. ¿Otras trampas? El proponer como optativa Filosofía en 4º de la ESO pero no obligar a los institutos a ofertarla. “Creo que el PSOE ha querido fomentar una guerra entre comunidades”, explica el diputado Javier Sánchez Serna.

El también diputado pero en la Asamblea de Madrid y por el grupo Más Madrid, Eduardo Rubiño, explica que han presentado una propuesta para que en la Comunidad gobernada por el PP se aprovechen las competencias para darle el mayor peso posible a la Filosofía. “Creemos que eso lo puede hacer el Gobierno de Ayuso y, ahora que se están llenando la boca de la defensa de la Filosofía cuando ellos fueron quienes le dieron el hachazo, que lo demuestren”, insiste, que añade que a nivel estatal también reclaman que se cumpla el compromiso de instaurarse la situación previa a la Ley Wert y que “el PSOE se equivoca completamente”.

“Con este Real Decreto —explica Rubiño— depende completamente de la voluntad de las autonomías y, como mucho, solo pueden insistir en una asignatura que es optativa. No creemos que un estudiante pueda pasar por su carrera obligatoria sin haber tenido una asignatura con contenidos filosóficos, ya sea porque en su comunidad no la ofrece o porque el alumno no la escoge”.

La desmotivación del profesorado no resta para que las plataformas se organicen y traten de presionar para mejorar la situación de cara al próximo año. Aunque son muchos los frentes que existen, confiesan. “Hay un cambio de paradigma —indica la profesora Rodríguez— que va a generar cabreo, no solo en materias concretas, si no en términos generales. Parece que la promoción va a ser casi automática, la titulación va a depender de las juntas de evaluación, la disolución de contenidos, etc”. Todo para esquivar el temido fracaso escolar pero sin reforzar el presupuesto ni la Formación Profesional. Algo que a su parecer refuerza “una exclusión de clase” porque “la salida de los chicos de la clase trabajadora es la FP y debería dignificarse”. “A una escala macro se está expulsando a las Humanidades, algo que viene de muy lejos”, concluye su compañera en Castilla La Mancha, Alicia L. Gomez.

Fuente: Laura L. Ruiz en elsaltodiario.com
Foto: Elvira Mejías

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