Los jardines verticales, diseño natural sin límites

Los jardines verticales, lejos de pasar de moda, siguen evolucionando y no dejan de sorprendernos por su versatilidad a la hora de adaptarse a las paredes de hogares, fachadas, oficinas y más.

Te invitamos a conocer en este artículo todas las posibilidades que ofrecen estos jardines verticales para embellecer cualquier espacio.

Estos jardines pueden colocarse tanto en interiores como en exteriores, sólo habrá que tener en cuenta las necesidades lumínicas de las plantas a elegir, los vientos predominantes y algunos detalles técnicos más de los que se ocuparán las empresas especializadas en instalarlos.

Jardines verticales al aire libre

En las viviendas, los jardines verticales pueden instalarse especialmente en lugares pequeños, como balcones, para poder disfrutar de ese toque verde que a veces no es posible por el espacio y el peso que implican las macetas o canteros.

Las terrazas urbanas son otra excelente opción para instalar estos jardines y contribuir con algo más de verde al gris de las ciudades. También nos permiten crear rincones más íntimos, lejos de la vista de los vecinos.

Los locales comerciales pueden sacar ventaja de estos diseños con jardines verticales, tanto en su interior como fachadas. Un cartel en la entrada, con el logo de la marca, seguro generará un buen impacto entre los clientes.

En nuevos jardines, donde aún no han ganado tamaño los árboles, instalar muros verdes es una alternativa de diseño paisajístico para generar altura, contener vientos o proyectar sombra.

Jardines verticales en interiores

Para quienes queremos disfrutar de un poco de naturaleza en el interior de la casa, los jardines verticales son una buena opción porque no ocupan tanto espacio como las macetas, son fáciles de mantener, limpios y por supuesto, muy originales.

Existen muchas opciones de tamaño y diseño. Podremos elegir desde pequeños jardines en forma de cuadros, hasta módulos o paredes completas. Diseños minimalistas, tropicales, sofisticados, salvajes, florales, lo que tengamos en mente es posible plasmarlo en un jardín vertical.

Es posible pensar, además, diseños funcionales con plantas aromáticas para la cocina, un sueño para quienes nos gusta preparar recetas con ingredientes frescos.

Es un clásico de la decoración colocar plantas en bares y restoranes, los jardines verticales pueden aportar un estilo diferente sin perder la calidez que nos ofrece el verde.

En cuanto a los espacios laborales, no hay dudas que el verde contribuye a regular los niveles de estrés que suelen generarse en las oficinas. Las plantas además contribuyen a mejorar la calidad del aire, muchas veces afectado por las ondas emitidas por las computadoras y el internet.

Existen también opciones de diseños con plantas y flores “secas” a las que se les realiza un tratamiento especial para que se mantengan tan bellas como las vivas. Pueden durar años sin alteraciones, manteniéndose intactos su textura y color.

Quizá esta última sea una buena alternativa para los espacios en donde no contamos con la luz necesaria para que las plantas sobrevivan o si deseamos que el diseño no sufra modificaciones propias del crecimiento de las plantas vivas.

Cuáles son los beneficios de un jardín vertical

Estos jardines contribuyen a nuestro bienestar, a regular nuestros niveles de estrés y a equilibrar nuestra energía resultando un buen aporte a nuestra calidad de vida.

En cuanto a lo estructural de una vivienda u otro espacio, los jardines verticales funcionan como aislantes térmicos y acústicos de manera natural, sin necesidad de recurrir a materiales tóxicos.

Tener un jardín vertical, sin dudas, es un aporte a la disminución de nuestra huella de carbono. Sabemos el rol fundamental que cumplen las plantas en la regulación del clima.

Sin dudas, los jardines verticales sin importar su tamaño, son algo más que mera decoración porque allí, donde crezcan plantas, nos sentiremos mejor.

Fuente: Eva Cajigas en ecoportal.net

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