La rectificación de Ayuso en torno a los SUAP, una victoria

Las declaraciones de Díaz Ayuso anunciando la reapertura de todos los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) marcan un punto de inflexión en las protestas en defensa de la Sanidad Pública en la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) y en general en las resistencias contra la ofensiva neoliberal en este territorio. Se trata de la primera vez que, por voluntad propia (1) uno de sus muchos ataques sociales de calado se revertiría.

Recordemos que el de CAM es un gobierno marcado por su profunda y acentuada beligerancia hacia todo lo que tenga que ver con el progreso y el bien común, que juega un papel político de punta de lanza del trumpismo en el Estado Español. Que, fruto de las movilizaciones que se han venido llevando a cabo y que han arreciado recientemente, se haya anunciado un paso atrás en el desmantelamiento de los servicios públicos es algo que no sólo nos tiene que alegrar y llenar de un merecido orgullo, sino que además ha de hacernos reflexionar y aprender de lo sucedido.

Un instante de la acamapada ante el SUAP de Aguacate (Carabanchel) protagonizada por decenas de vecinas y vecinos desde el 16 al 22 de junio

Por qué los SUAP

El cierre de los SUAP no es el único elemento existente de las políticas profundamente antisociales del gobierno de Ayuso. Muy al contrario lo que encontramos es una batería constante de políticas y medidas  perjudiciales y contrarias al bien común en todas y cada una de sus competencias. Tampoco es el mayor ni único ataque a la sanidad pública.

Hay unas listas de espera que superan el millón de personas. Servicios como el de ambulancias son calamitosos e inaceptables. La situación de falta de pediatras o de médicxs de familia en Atención Primaria es una auténtica amenaza para la seguridad de millones de personas. Pero el cierre de los SUAP era una medida concrétísima, palpable. En una frase resumía una pérdida de servicios y un retroceso extremadamente gráfica, tangible y muy difícil de justificar. Desde nuestro punto de vista es esa percepción y esa concreción lo que le convierte en un punto crítico y que lo diferencia de otros ataques. Por eso la rectificación tiene que ver con los SUAP y no con otros elementos igualmente dramáticos.

En qué momento llega esa rectificación

Tras el cierre con el sock de la pandemia y el confinamiento ha habido distintas protestas reclamando la mejora de la sanidad pública y la reapertura de los SUAP. Ha habido movilizaciones específicas con este tema por parte de las y los profesionales de estos centros pero que generalmente no han sido numerosas y se han restringido al cogollo más activista e ideologizado. No vamos a resumir aquí toda la lucha en torno a la defensa de la sanidad pública que se ha dado desde el estallido de la pandemia. Sí señalar que la acampada de las vecinas y vecinos de Villaverde, que acabó teniendo un determinado eco mediático, sirvió de revulsivo para la manifestación de distintas columnas y varios distritos que confluyeron en el Hospital 12 de octubre. Sirvió en gran medida para potenciar esa movilización. Esta manifestación fue grande, quizá de las mayores en esos distritos en los últimos tiempos. Reflejaba el malestar de amplios sectores sociales con el desmantelamiento de un bien fundamental como es la sanidad pública. Y debido a ese tamaño hubo sectores de la izquierda más institucional que advierten la importancia y el calado del tema y deciden tomar la reapertura de los SUAP como un elemento de reivindicación y una exigencia a la política del gobierno regional. Los éxitos animan a otr@s a luchar y a moverse con este tema.

Así, la reunión de los sindicatos de la Mesa Sectorial  con la Consejería de Sanidad donde se confirma el cierre definitivo de 20 SUAPs actúa como disparadero y se lanza una batería de movilizaciones en territorios y sectores que no se habían movilizado en el último periodo con este tema:

Por un lado movilizaciones de los sindicatos de sanidad (a excepción de AMYTS, el más poderoso) en los hospitales. Estas movilizaciones eran necesarias pero no han sido grandes sino que en general se han restringido a los sectores más cercanos a los sindicatos y su periferia. Ese es un desgaste que el gobierno regional estaba dispuesto a asumir y no parecía que le preocupara. Pensamos que han sido movilizaciones menos importantes que otras que sí han sido las determinantes.

Otras movilizaciones se han dado en territorios de la CAM que no habían tenido movilizaciones con el tema de la sanidad. A falta de más información, ha habido en distintos puntos y la mayor manifestación ha sido la de Getafe. En un territorio donde el tejido social y la izquierda entendida en un sentido amplio mantiene unas determinadas redes y una presencia institucional, se ha conseguido una concentración de varios miles de personas y una potencia importante. Creo que la rectificación de Díaz Ayuso tiene que ver con no desear y tratar de desactivar un escenario donde hay movilizaciones masivas y en los que participan a amplios sectores de la población que van más allá de los sectores del activismo de izquierdas. Trata de evitar un escenario donde la izquierda contacta y nuclea a amplios sectores de población que en otro contexto pueden oscilar entre opciones políticas.

Hemos asistido a un momento donde la izquierda madrileña, entendido en un sentido amplio y abierto, estaba noqueada por la derrota electoral del 4 de mayo de 2021 y cundía el pesimismo y una desmoralización muy profunda(2). Pero esta rectificación de Ayuso en orno a los SUAPs, esta victoria, muestra de forma muy gráfica el camino a seguir para quienes queremos una sociedad mejor: Las derrotas han sido importantes y la situación es marcadamente difícil, pero nuestro enemigo no es invencible. Si actuamos con inteligencia, si hacemos un análisis correcto y nos dotamos de una táctica y una estrategia acertada,  y si somos capaces de organizar una determinada movilización, podemos frenar la pérdida de derechos y la ofensiva trumpista y reaccionaria. La organización y la lucha es la única postura práctica y sensata. El anuncio de reapertura por ahora es sólo una promesa. Hemos de presionar más con este tema y seguir luchando por ahora sólo hay unas declaraciones de una persona que demuestra un cinismo y una capacidad para mentir impresionantes. En septiembre habrá una nueva situación y tendremos que reestructurar la lucha, pero ahora el tema de los SUAPs está hasta cierto punto en el foco mediático y hay que tratar de arreciar en la reivindicación. Los SUAPs siguen cerrados, las urgencias colapsadas y nuestra gente sufriendo las políticas sociales criminales del neoliberalismo. Tenemos que ver colectivamente qué medidas se pueden llevar a cabo también en el corto plazo, entendiendo las peculiaridades del momento, para incidir en este tema y profundizar en la victoria y hacerla más patente y visible. Hay que seguir moviéndose y reivindicando la reapertura de los SUAP y la re inversión y mejora de la sanidad pública. Nos va la vida en ello.

1) Nos referimos a «por voluntad propia» a que se trata de una decisión tomada por su gobierno, no que se la haya echado atrás el Tribunal Constitucional como ha pasado con la Ley del Suelo o cuestiones similares. Es cierto que en primavera de 2020 tuvo que devolver la beca de comedor a familias perceptoras de la REMI con hijxs menores de 6 años y que tuvo que rescindir el contrato con Rodilla y Telepizza para dar la beca de comedor a las familias y devolvérselo a las empresas que lo llevaban. Pero creo que son cuestiones cuantitativa y cualitativamente menores y de mucho menor calado político.

2) Resultados electorales como los de Castilla y León y Andalucía no hacen más que profundizar en ese clima, alcanzándose niveles de desmoralización importantes.

Fuente: asambleadecarabanchel.org

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