La policía intenta desalojar el centro social La Casika

La intentona de desalojo, que tuvo lugar la tarde del domingo, ha concluido con la detención de al menos dos personas

A las 12 del mediodía de hoy domingo 30 de mayo estaba convocada una manifestación que, partiendo de la estación de Móstoles, llamaba a defender el CSO La Casika ante la amenaza de desalojo que enfrenta este espacio autogestiando del Sur de Madrid, que cuenta con más de 23 años de historia. Horas después, parecía que la ofensiva del Ayuntamiento gobernado por el PSOE, estaba por concretarse.
A media tarde se lanzaba desde La Casika una llamada desesperada en busca de apoyo. La policía se había personado en el espacio autogestionado, sito en el centro histórico de la ciudad, e intentaba entrar a la fuerza. En el interior del centro social, decenas de personas estaban listas a resistirse a abandonar el espacio.

Finalmente la policía ha entrado reventando la puerta y sin orden judidicial, según reportaba el colectivo antifascista Abrir Brecha, los agentes habrían agredido a la abogada que intentaba mediar en la situación. Las fuerzas de seguridad han abandonado poco después el espacio. En las redes sociales las activistas presentes hablaban de al menos dos detenciones.

La Casika, activa desde el 6 de diciembre de 1997, es el espacio de referencia para la izquierda autónoma y antifascista mostoleña, y viene siendo espacio de asambleas, conciertos, actividades culturales, un lugar para el apoyo mutuo y el encuentro vecinal durante más de dos décadas.  No es la primera vez que intentan desalojarla, ya en 2014 tuvieron que enfrentar un intento de expulsión que finalmente pudo evitarse por el apoyo del tejido social local.

No son buenos tiempos para los centros sociales y los espacios de autogestión en la Comunidad de Madrid, conscientes del momento que se atraviesa, han sido numerosos los colectivos que se han desplazado en la mañana del domingo a Móstoles para apoyar a la Casika, así como quienes se han dirigido esta tarde en apoyo a las personas que resistían en el anterior, y quienes han demostrado su solidaridad en las redes sociales con el hashtag #laCasikaNoSeToka.

“El nivel de represión ha sido desproporcionado. Han reventado el espacio para acabar con una supuesta fiesta ilegal, han agredido y detenido a una compañera. Han utilizado gas. ¿Es la impotencia de no poder acabar con un centro social histórico? La @CSOlaCasiKa se queda”, concluía Abrir Brecha poco tiempo después de que la policía abandonase el lugar. Fuente: elsaltodiario.com

Ampliación @carabanchelnet

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