Frenar la emergencia climática podría crear 8 millones de puestos de trabajo en el sector energético

Un estudio analiza el sector energético de 50 países y concluye que los mejores escenarios de transición energética no solo serían clave para el planeta, también ayudarían al empleo global en el sector, que pasaría de 18 millones de puesto de trabajo a 26 en el 2050, el 84% de ellos en las renovables.

Un sector energético en el que estén empleadas 26 millones de personas en todo el mundo, y no 18 millones como ocurre hoy. Es lo que pasaría si las naciones pusieran serias cartas en el asunto de la emergencia climática y la transición energética, según se desprende de un amplio estudio publicado por investigadores de media docena de universidades y centros de investigación y publicado en la revista científica One Earth.

El notable incremento no se produciría en las energías sucias. El trabajo estima que el 84% de los puestos directos que se crearían a nivel global serían en las energías renovables, básicamente solar y eólica, ya sea en la generación como en la construcción de infraestructuras y el mantenimiento de estas.

La receta para que se produzca este aumento del empleo es tan simple como compleja. El planeta no solo no debería alcanzar jamás los 2ºC de calentamiento respecto a los niveles preindustirales, tal como dicta el Acuerdo de París, sino que debería quedar lejos de esa cifra y mantenerse en el objetivo más optimista del tratado: no superar un incremento de 1,5ºC,  lo que implica una reorientación de la economía mucho más drástica que la actual en la totalidad de sus sectores.

Más fósil, menos empleo

El documento, firmado por media docena de investigadores, analiza el sector energético en medio centenar de países y apunta a que las naciones que más apuesten por las renovables verán crecer su mercado laboral en el sector energético, mientras que China y países exportadores de combustibles fósiles como Rusia o algunas naciones árabes verían mermar su mercado laboral.

Los autores señalan que, si bien la transición energética se encuentra con el freno de compañías y países que temen la pérdida de empleo en el sector, “las políticas proclima pueden incrementar el empleo hasta 20 millones de puestos directos en el sector”.

Si los esfuerzos para quedar por debajo de un catastrófico calentamiento no superior a 2ºC supondrían ampliar los empleos directos del sector en tres millones de 18 a 21 millones, un escenario mucho mejor para el planeta y los seres que lo habitan que quede “muy por debajo de lo 2ºC”, apuntan, incrementaría la cifra a 26 millones de empleos. 

Las cifras del sector quedarían así en 2050, siempre según dicho escenario optimista manejado por los investigadores: un 84% de los empleos en el sector estaría en la generación y construcción de infraestructuras de energías renovables, un 11% en energías fósiles y un 5% en la nuclear. Los datos contrastan con los actuales, con más de un 80% de empleos en el sector en la industria energética fósil.

Fabricación e instalación

“La fabricación e instalación de fuentes de energía renovable podría llegar a convertirse en aproximadamente un tercio del total de estos empleos”, señala Johannes Emmerling, economista medioambiental del Instituto Europeo del Economía y Medio Ambiente (EIEE, por sus siglas en inglés).

Como señalan en el estudio, sería un factor clave en la rápida transición energética necesaria para frenar la emergencia climática, un empleo que además podría mantenerse en el tiempo “a medida que las industrias más antiguas disminuyen y nuevas industrias energéticas surgen con los correspondientes cambios en la ubicación y tipos de puestos de trabajo que existen dentro del sector energético”, apuntan.

Por su parte, Sandeep Pai, del Instituto para los Recursos el Medio Ambiente y la Sostenibilidad de la Universidad de Columbia y firmante también del estudio, recordó que ”los trabajos del sector de la extracción son más susceptibles a la descarbonización, por lo que es necesario que existan políticas de transición justas”.

Fuente: elsaltodiario.com
Foto: David F. Sabadell

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