Enfermera: “La Comunidad de Madrid me amenazó con penalizarme por renunciar a ir al Zendal”

Inmaculada Pardo asegura que ha sido amenazada con ser excluida de la bolsa de trabajo del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) por negarse a un traslado hasta las nuevas instalaciones de Valdebebas. Los sindicatos exigen la retirada urgente de esta “política de castigo”.

“Quiero dar mi nombre y mi apellido porque considero que si se toma alguna represalia conmigo por esto, es que estamos muy mal”. Inmaculada Pardo es enfermera de Urgencias y trabajaba hasta el pasado 8 de enero en el Hospital madrileño Puerta de Hierro. Ese día a las 19.00 h. de la tarde recibía una llamada. La exigían un traslado hasta el nuevo hospital de pandemias Enfermera Isabel Zendal, la nueva apuesta de la Comunidad de Madrid que ha nacido sin plantilla propia. “Tenía que estar al día siguiente a las 8.00 de la mañana en Valdebebas, y no había recogido ni mis cosas. Yo dije que no iba a ir ya que vivo a 68 kilómetros, no tengo vehículo para ir hasta allí, y tardo 2 horas en transporte público. Entonces me dijeron que me iban a penalizar un año en la bolsa”, asegura.

Su testimonio viene a confirmar la información publicada ayer por El País  sobre las órdenes enviadas por escrito a las diferentes direcciones hospitalarias para no volver a contratar a ningún profesional que rechace ir al Isabel Zendal. Un total de tres correos electrónicos en los que se hace hincapié en que “ningún profesional podrá ser contratado nuevamente por otro motivo si previamente ha renunciado a su nombramiento covid, salvo que el motivo de la renuncia sea una mejora de empleo. Así mismo se recuerda que los profesionales que renuncien por su adscripción al Hospital de Emergencia Enfermera Isabel Zendal, no podrán continuar prestando servicio en el centro de origen”. “Cuando vi lo publicado sentí mucha indignación. Están enviando emails para que no nos vuelvan a contratar pese a que somos necesarios”. 

“Cuando llegué a Madrid conseguí contrato al día siguiente. Hoy estoy en casa, las Urgencias del Puerta de Hierro están saturadas y sé que soy necesaria”, se lamenta. 

Al día siguiente de la llamada Pardo tenía una cita médica pues tiene una lesión en la rodilla. “Pedí la baja para ser operada. No quería operarme en este momento porque considero que como enfermera soy necesaria ahora, es decir, que no están las cosas para que yo misma me convierta en paciente. Estuve tres días bastante mal. Hoy estoy en casa, las Urgencias del Puerta de Hierro están saturadas y sé que soy necesaria”, se lamenta. “Me han dicho que en cuanto me dé de alta seré enviada al Zendal”, informa quien ha comenzado una recogida de firmas en la plataforma change.

Este enfermera lleva ejerciendo en diferentes puntos de España desde 2015. Estudió en la Universidad de Salamanca y durante su primer verano laboral empalmó contratos de un día yendo de pueblo en pueblo por los diferentes centros de salud. “Después me fui a Barcelona, en donde he estado trabajando cinco años, primero en residencias de ancianos y después en el Hospital Público de San Lorenzo”, relata. A Madrid llegó en octubre y cuenta que un día después de pisar la capital ya tenía trabajo en el Hospital Puerta de Hierro. “Yo tengo cero puntos en la bolsa, hasta junio no tendré puntación y encontré trabajo al día siguiente de estar aquí. Eso es porque hay mucha necesidad. Y ahora estoy en casa”.

Sin plantilla propia

Las nuevas instalaciones hospitalarias de Valdebebas nacieron sin plantilla propia y arrancaron a medio gas el pasado 1 de diciembre, con un pabellón activo de los tres prometidos. Tras un primer llamamiento de personal voluntario, lanzado entre el personal interino y fijo y con el que sólo se reclutaron 116 personas de las 669 necesarias, comenzaron los traslados forzosos de personal contratado de manera eventual. Personal que contaba con contrato hasta diciembre y que fue renovado hasta junio. Así, 553 serán destinados de manera obligatoria para nutrir este centro.

Desde el sindicato MATS, califican las nuevas órdenes como “maltrato, amenazas y coacciones a profesionales”

Desde los sindicatos que componen la mesa de negociación, SATSE, CCOO, AMYTS, CSIT y UGT han enviado hoy un escrito a las autoridades madrileñas solicitando una mesa urgente tras la transcendencia de las órdenes internas para el traslado forzoso de profesionales, lo que consideran una “política de castigo” que “nos parece absolutamente rechazable y un insulto a los profesionales que durante esta pandemia han realizado un sobreesfuerzo que en esta CCAA no ha sido recompensado”.

“Entendemos que desde la Dirección general de RRHH debe retirarse de forma inmediata la orden trasladada a las gerencias y poner en marcha un proceso urgente de traslados voluntarios basados en ofertas imaginativas y motivadoras, incluyendo la oferta de nuevo empleo directo para cubrir estas plazas. Unos incentivos y unas ofertas que estamos dispuestos a negociar de forma inmediata”, aseguran en la nota. En todo caso y por “seguridad jurídica” remarcan que la notificación de los traslados al Zendal “debiera hacerse por escrito y con la información sobre las sanciones a las que se exponen”.

Desde el sindicato MATS, califican las nuevas órdenes como “maltrato, amenazas y coacciones a profesionales”. Para el MATS, son una “pérdida de derechos laborales, un ataque directo a la conciliación familiar, una vulneración de los acuerdos de bolsa de empleo temporal del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), un recorte de profesionales en los centros ya existentes de la red sanitaria pública madrileña y el desmantelamiento de los mismas, precariedad laboral y vulneración del derecho a la intimidad y seguridad de pacientes”, añaden.

Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.es

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