En el Hospital Gómez Ulla en Carabanchel, Defensa mantiene en vilo a los sanitarios contratados como refuerzos covid

Sindicatos y trabajadores convocan una concentración para el próximo 26 de diciembre ante el hospital, gestionado por el ministerio de Defensa, mientras el 30% de sanitarios finalizan su contrato a 15 de enero y desconocen las condiciones de su futuro.

El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, ubicado en Madrid, da servicio a la ciudadanía mediante un convenio firmado entre el Ministerio de Defensa y el gobierno regional en 2007. Un hospital con un 30% de trabajadores en situación temporal y que el próximo 15 de enero agotan sus contratos en un escenario de incertidumbre. El próximo 26 de diciembre llaman a concentrarse a las puertas del hospital a las 12:00 horas, de la mano de CC OO y de la Plataforma de Trabajadores del Gómez Ulla.

Sanitarios y sanitarias que dependen de Defensa y que ven su futuro en vilo. Cuentan con contratos de refuerzos covid y con otros contratos eventuales que han ido encadenando durante muchos años en el hospital. “Hasta hace una semana no sabíamos absolutamente nada, ni si serían renovados ni por cuánto tiempo. Decidimos convocar la concentración y nos llamó la administración diciendo que sí que se van a contratar a todos de nuevo, pero no nos confirman por cuánto tiempo”, explica Silvia Gil-Sanz, secretaria sindical de la sección de CC OO del Gómez Ulla.

“Y no queremos contratos de un mes o tres”, apostilla la representante sindical en un hospital que hoy trabaja al 100% contra el covid y que es uno de los centros que se convertirán en puntos de referencia para realizar PCR a asintomáticos

Los trabajadores y trabajadoras han sido informados por los sindicatos pero, tal y como cuenta Gil- Sanz, no han obtenido confirmación por parte de dirección. “Y no queremos contratos de uno o tres meses, que son los que llevan arrastrando años”, apostilla la representante sindical, en un hospital que hoy trabaja al 100% contra el covid y que es uno de los centros que se convertirán en puntos de referencia para realizar PCR a asintomáticos. Un refuerzo en el rastreo con las instalaciones militares que anunciaba el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles, como uno de los ejes del plan para luchar contra el ascenso de contagios por la variante ómnicron.

Oposición por condecoraciones

Además de la inestabilidad de la plantilla, los trabajadores y trabajadoras llaman a concentrarse por lo que consideran un proceso de estabilización del personal “injusto”. Y, para explicarlo, Alex de Marcos, miembro de la Plataforma de Trabajadores del Gómez Ulla, se remonta a la cronología.

En diciembre de 2020 en el hospital había 950 trabajadores eventuales. En febrero de 2021 comienza un proceso de interinización, para el que se publican 300 plazas a las que se puede acceder a través de un concurso de méritos que “levanta muchas ampollas”, explica De Marcos. Y es que, en palabras de este trabajador, para alcanzar el tope de puntos por antigüedad tenían que tener unos pocos años trabajados, igual que para alcanzar el tope de puntos de formación. Y lo que desequilibraba la balanza era un aspecto: las condecoraciones.

“El proceso de interinización fue injusto porque, lejos de valorar la antigüedad o la formación, entraron a tener en cuenta criterios subjetivos como las menciones de honor o las medallas al mérito militar que son otorgadas a propuesta de los mandos. Los que hacen actividad sindical no van a recibir este tipo de condecoración, por lo que van a quedar lastrados”

“El proceso de interinización fue injusto porque, lejos de valorar la antigüedad o la formación, entraron a tener en cuenta criterios subjetivos como las menciones de honor o las medallas al mérito militar que son otorgadas a propuesta de los mandos o los jefes de servicio. Los que hacen actividad sindical no van a recibir este tipo de condecoración, por lo que van a quedar lastrados”, explica de Marco.

Justo un mes después de que acabara este proceso, el Ministerio de Defensa sacó un proceso de concurso oposición. En él se incluyeron muchas de las plazas interinas que se acababan de otorgar a los trabajadores. “Sacaron alrededor de 500 plazas con las mismas condiciones para el concurso, esto es, volvían a dejar en manos de las medallas y las condecoraciones militares el hecho de que una persona pudiera adquirir o no un puesto fijo en la administración”. Hoy, y tras interponer un recursos de reposición, pues consideran que se ha vulnerado el derecho a la igualdad en el acceso a una oposición pública, demandan procesos de estabilización “con máxima seguridad jurídica”.

Y, de cara a la concentración del próximo 26 de diciembre, no se quedan solo ahí. “Demandamos mayor inversión, y no solo hospitalaria, también en Atención Primaria”, indica la representante sindical de CC OO, quien advierte de que el colapso de los centros de salud empieza a asfixiar a las urgencias hospitalarias. E insiste en que necesitan conocer el futuro de sus trabajadores y trabajadoras eventuales cuanto antes.

Afirma no confiar en la palabra de Defensa. “Hace un año, la jefa de Recursos Humanos del hospital consiguió contratos de larga duración para estas personas. Cuando se los dieron, a los dos días les llamaron para decirles que no había presupuesto y había que rescindir los contratos”, explica Gil-Sanz. “No es de recibo que gente que ha luchado contra la pandemia sea tratada así”, concluye.

Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.com

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