Dos trabajadoras de La Gran Residencia de Carabanchel, expedientadas tras denunciar la situación vivida durante la pandemia

Nandi y Trafi son Técnicas de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en La Gran Residencia de Madrid, un centro 100% público, cuya directora ha declarado en sede judicial tras la imposición de una querella criminal por la gestión de la pandemia.

“Esto es una sanción ejemplarizante para avisar a las demás. Es una manera de callar las voces discordantes”. Rosa García es  Técnicas de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en una residencia de Madrid y, como portavoz del sindicato MATS, denuncia la campaña “de acoso y derribo” que están viviendo otras dos TCAE: Nandi y Trafi. Ambas, trabajadoras en la Gran Residencia de Madrid, 100% pública y dependiente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), han sido notificadas de la apertura de un expediente disciplinario contra ellas por verter sus opiniones en las redes sociales.

Durante la oscuridad de la pandemia ambas trabajadoras difundieron la situación en la que se encontraban. Hablaban de falta de Equipos de Protección Integral (EPI), de ausencia de protocolos y de abandono, en unas dependencias que se convirtieron en la zona cero de la pandemia en Madrid, donde perecieron 8.839 mayores durante la primera ola de covid-19 según los datos del INE. Una cifra que supone un incremento del 245% con respecto a los datos de 2019, cuando fallecieron en los mismos meses 2.560 residentes.

En mayo de 2020 Marea de Residencias, plataforma que también defiende a estas dos trabajadoras, impuso una querella criminal por homicidio imprudente contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero y altos cargos de los centros sociosanitarios, entre los que estaba la directora de la Gran Residencia, quien fue llamada a declarar a principios de 2021.

Para García, este expediente, centrado en sus declaraciones en las redes sociales y en una charla emitida por youtube en la que ambas participan para denunciar la ausencia de protocolos y medidas de protección adecuadas aún hoy en estos días, es una manera de “coartar la libertad de expresión”.

“Nos quieren calladitas y sometidas. Esta es una manera de silenciar lo que ha pasado durante la pandemia, que el tema languidezca y que parezca que no ha pasado nunca”

“Nos quieren calladitas y sometidas. Esto puede tener las consecuencias de que las trabajadoras no quieran volver a hablar. Esta es una manera de silenciar y callar lo que ha pasado durante la pandemia, que el tema languidezca y que parezca que no ha pasado nunca”, explica la representante del MATS quien advierte de que las sanciones de este expediente por una “falta muy grave”  conllevan desde una retirada de empleo y sueldo de cinco a seis meses, hasta el cambio de puesto de trabajo o incluso el despido pues son personal laboral en la administración pública. “Puede llegar a truncarte tu vida profesional”, advierte.

Gestión a base de enfrentamientos

“Las han expedientado por decir la verdad”, expresa Mariví Nieto, portavoz de Marea de Residencias, plataforma que junto con el MATS están liderando una campaña pidiendo la retirada de este expediente disciplinario, con una petición en change.org incluida.

“Esto es un acoso laboral absoluto, un abuso de poder por parte de la dirección y de la gerencia del AMAS”, añade esta familiar de la Residencia de Mayores de Alcorcón otro de los 25 centros públicos que hay en la comunidad. “En estos centros la tónica es de fomentar el enfrentamiento de los familiares con los trabajadores, culpabilizándoles de la falta de cuidados. El AMAS busca el enfrentamiento para exculparse”, expresa Nieto.

“Durante la primera ola de la pandemia y en los meses que han sufrido este encierro tan brutal no hemos recibido información por parte de dirección, nos informaban las trabajadoras”

“Durante la primera ola de la pandemia y en los meses que han sufrido este encierro tan brutal no hemos recibido información por parte de dirección, nos informaban las trabajadoras de la grave situación que estaban viviendo dentro porque la dirección nunca ha tenido transparencia . Solo recibíamos excusas de dirección, pero información cero”, expresa Nieto.

“Yo estuve cinco días sin saber absolutamente nada de mi madre. Mi madre tiene una gran dependencia y cognitivamente está muy mal. Se contagió y fue asintomática”, relata esta integrante de Marea de Residencias, mientras añade que si hubiera requerido ingreso hospitalario posiblemente no se habría llevado a cabo ya que “en la primera ola hasta primeros de abril no se trasladó a nadie”.

“En el momento que Nandi y Trafi han empezado a hablar en redes, tanto el vídeo de youtube como en sus redes personales, han ido a por ellas. Esto es gravísimo. A mí me parece tremendo que se expediente por esto, cuando además lo que han denunciado es cierto”, sentencia Nieto.

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Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.com

Foto:CAM

Ampliación @carabanchelnet

Entrevista de cuatrocerocuatro.org a Nandi en Mayo del 2020
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