Curiosidades y milagros de San Isidro

San Isidro es el patrón de nuestra ciudad, y como tal hemos oído contar muchas veces su historia. Labrador de profesión, vivió y trabajó en lo que hoy sería Carabanchel, estaba casado con Santa María de la Cabeza y era extremadamente piadoso. Hasta ahí sus señas de identidad mejor conocidas.
Sin embargo, hay algunas curiosidades sobre San Isidro que se pueden leer en antiguos libros de historia, en obras dedicadas a la hagiografía o en páginas web perdidas que llevan tiempo sin actualizar. Cosas que  seguramente ignorábais sobre San Isidro y que aportan a su historia tintes fascinantes.

Curiosidades

1. Madrid y Vannes se disputan a San Isidro

Francia afirma poseer los auténticos restos mortales de San Isidro. En la catedral de Vannes, situada en la Bretaña francesa, existe una imagen del santo sobre una tumba que, afirman, es la del patrono madrileño. Por supuesto, en Madrid también hay otros restos mortales del santo.
Este santo afrancesado se llama  Saint Isidore, y aparece retratado con calzones cortos y medias, chaleco. La verdad es que tiene más pinta de burgués que de labriego, salvo por el hatajo de mieses y la hoz que sostiene.

2. Santo él, santa ella y santo su hijo

Es de sobra sabido que San Isidro estuvo casado con María Toribia, mejor conocida como Santa María de la Cabeza. La festividad del 15 de mayo, por cierto, es conjunta entre ambos esposos, aunque ella tiene reservado además el 9 de septiembre en el santoral.
Lo que quizá no sabíais es que su hijo Illán, el protagonista del milagro del pozo, también es considerado santo. Mucho tiempo después de morir su padre, marchó al Norte y vivió como un ermitaño, aunque siguió haciendo brotar agua de forma milagrosa, igual que su padre.

3. Un rey español dormía con su diente bajo la almohada

Ocurrió en tiempos de Carlos II. Por entonces atribuían al cuerpo incorrupto del santo cualidades curativas, y al enfermar la reina Mariana de Austria en 1693, lo sacaron en procesión hasta Palacio para que la sanase. Y como mejoró, también lo llevaron en 1696 cuando enfermó el rey.

Fue entonces cuando, llevado por un profundo fervor religioso y monárquico,  un cerrajero llamado Tomás arrancó un diente al santo y se lo regaló a Carlos II. Se dice que lo guardó debajo de la almohada hasta su muerte, en 1700.

4. Su verdadero nombre y origen

Su nombre completo era Isidro de Merlo y Quintana. Se cree que sus padres le llamaron Isidro en honor a San Isidoro de Sevilla.
El origen es lo más llamativo, ya que al parecer la familia de nuestro santo madrileño era mozárabe.

Foto de carabanchelalto.es

Milagros

Se dice que obró aproximadamente 438 milagros. Fernández, clérigo de Madrid, recoge por escrito en el Códice de Juan Diácono (o Códice de Juan Gil de Zamora) la tradicción oral sobre Isidro.
Cuatro milagros son narrados:

  • Bueyes arando mientras él rezaba: Se produjo junto a la Iglesia de la Magdalena, posteriormente ermita de Santa María la Antigua. Se dice que su casa estuvo situada cerca de allí (hoy calle Monseñor Romero).



  • El lobo muerto: Mientras rezaba le avisaron de que un lobo acosaba a su caballo. Les dijo que iría cuando acabara la oración. Así fue y apareció el lobo muerto y el caballo liberado. También se sitúa el hecho en la mencionada Iglesia de la Magdalena, lugar del génesis de los carabancheles desde la época romana.



  • Le invitan a una comida en Carabanchel y acude tarde con unos mendigos. Le dicen que no hay comida para todos, sólo para él, pero cuando fueron a por las viandas, había de sobra hasta reventar.



  • En un frío invierno se dirigía con trigo a los molinos del Manzanares: Viendo hambrientas a las palomas, les dejó unos granos de trigo, por lo que fue recriminado por sus compañeros. Sin embargo, cuando llegaron, no había mermado la cantidad inicial.



Entre otros milagros que se narran, el más conocido es quizá la  “ayuda divina” que recibía en el campo: los mismísimos ángeles bajaban de los cielos para arar con tal de que San Isidro pudiera rezar, que era su mayor deseo.


Otro muy famoso es el del pozo. Por accidente, su hijo se cayó en un pozo y San Isidro logró hacer subir las aguas gracias a sus oraciones, de forma que el pequeño pudo salir sin más contratiempos.


En otras ocasiones, San Isidro hizo brotar agua de la tierra, como la fuente que nació por obra del santo en tierras de su señor, Iván de Vargas, un día que éste tenía sed. Esta fuente se conserva todavía hoy día, protegida por la ermita que la emperatriz Isabel mandó construir en 1528.

Fuente: Curiosidades en piradaperdida.blogspot.com Milagros en carabanchelalto.es
Foto: Montaje con Imagen (CC) de Eduardo Martín Blasco y @carabanchelnet del museo

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